Big Brother Fic
Por Esther
Día 6º
Viernes 6 de Abril
6:00 AM
Como siempre
los chicos se despiertan con su ya conocida melodía Clock y se preparan para
salir al patio. Hoy están especialmente nerviosos porque es día de expulsión.
¿Quién saldrá?... Patty estaba nominada con la mayoría de votos y Susana corría
la misma suerte que su compañera. Pronto se decidiría a quién le dirían
adiós.
Candy: Patty… no te desanimes, aunque salgas de la casa sé que
Stear te será muy fiel. Él siempre ha sido un chico honesto y te quiere con
locura. Si te ve en este estado se sentirá muy mal y querrá abandonar el juego
por ti.
Patty: Lo sé…pero no lo entiendo ¿qué hice mal para ser
nominada?
Candy: ¡Ups!... no es lo que hayas hecho. Es que estamos
preocupados por tu salud, tienes mal aspecto ¿sabes?
Patty: Sí, sé que
estoy un poco resfriada, pero… me hubiera gustado seguir.
Candy: Pero
todavía queda Susana. ¡Quién sabe! A lo mejor el público la vota a
ella.
Patty: Shhh…ahí viene.
Susana: Hola chicas, no se corten y
sigan hablando, sólo buscaba a Al.
Candy: ¿Al?
Susana: Sí, a
Albert.
Candy: ¿Y desde cuándo se tutean? -Pensó la rubia.- ¿Y
para qué lo quieres si se puede saber?
Susana: No… es que quería
devolverle una cosa suya. Con permiso.
Patty: Candy… ¿crees que estos
dos…?
Candy: No lo sé. Voy a buscar a Albert.
Patty: No Candy,
espera… ¡Qué chica más testaruda!
Candy salió corriendo en busca de su amigo
que en ese momento estaba hablando con Susana en la parte trasera de la casa.
Los dos estaban muy juntos y se veían muy cómplices el un del otro y se reían de
algo que Candy no llegó a escuchar. Susana por fin se retiró y Candy pudo salir
de su escondite.
Candy: Buenos días, Al…
Albert: Buenos días. Te
noto extraña ¿pasa algo?
Candy: No, ¿es que no puedo venir a saludar a un
amigo?
Albert: Por supuesto que sí.- dijo con una amplia
sonrisa.
Candy: Oye, ¿cómo te fue ayer?
Albert: Bien… Susi es una
chica muy divertida, nos reímos mucho ¡jajaja!
Candy: ¡Susi! ¡Vaya! No
sabía que eran tan íntimos Al…
Albert: Bueno, y ahora por qué me dices
Al…
Candy: ¡Oh! Discúlpeme el señor, no sabía que yo no tenía su
confianza. Solo algunas tienen ese privilegio. Con permiso.
Albert:
Candy…- dijo agarrándola del brazo para atraerla hacia él- ¿qué pasa contigo?
¿Son celos lo que oigo en tu voz? - dijo mirándola con sensualidad a los
ojos.
Candy: ¡Jamás! - dijo a la vez que le daba un empujón para salir
corriendo de allí lo más rápido posible. Su cara estaba arrebolada y en estado
de semi-shock, por lo que no se dio cuenta de por donde iba y se chocó justo con
Anthony.
Anthony: Candy ¿te encuentras bien?- dijo agarrándola por los
hombros.
Candy: Sí, discúlpame que torpe soy. Lo siento.
Anthony:
¿De dónde sales corriendo? Ya casi es la hora de la nominación.
Candy:
Esto yo…
Terry: Tú rubito, no te atrevas a ponerle las manos encima a mi
chica.
Anthony: ¿Rubito? ¿Tu chica? Grgrgr. Que yo sepa Candy no es
propiedad de nadie y menos de un tipejo como tú.
Terry: ¿Qué has
dicho?
Candy estaba muy asustada por la situación y sabía lo que a
continuación iba a pasar. Los dos chicos empezaron a pegarse en medio del patio
y los demás estaban horrorizados con la escena, excepto Neal y Elisa que la
estaban disfrutando al ver como se revolcaban los dos por el suelo.
Candy
se echó a llorar y las chicas se tapaban los ojos. Archie y Stear trataban de
separarlos, pero era inútil…
Candy: ¡Basta! ¡basta!
Albert: ¡Ya
basta los dos! - dijo mientras les daba un puñetazo a cada uno dejándolos
mareados.
Anthony: tío William, ¿por qué?... -decía el rubio llevándose
la mano a la mejilla roja por el golpe.
Albert: Tenemos que aprender a
convivir los unos con los otros y ustedes se dedican a pelear. Además, ¿de
verdad quieren a Candy? ¿No se dieron cuenta de sus gritos y lloros? Vine
corriendo al escucharla y los encuentro tirados como dos rufianes peleándose.
Terry: Tienes razón Albert, ya no volverá a pasar. Perdóname
Candy.
Anthony: Yo también lo siento. - dijo al tiempo que salía
corriendo para las habitaciones.
Candy: Albert…-salio corriendo a
refugiarse en el pecho de éste para que la consolara como hacía cuando era una
niña.
Albert: Ya pasó. Ven, vamos a la cocina y te preparo un té
¿quieres?
Candy: Sí.
En la cocina…
Albert: ¿Te encuentras
mejor?
Candy: Sí, gracias. Oye…quería pedirte disculpas.
Albert: ¿A
mí? ¿Por qué?
Candy: Por empujarte y salir corriendo de esa manera. Tú
eres un buen hombre y sé que no intentarías hacerme daño.
Albert:
Candy…
Candy: No. Soy muy inmadura al pensar…
Albert: ¿El
qué?
Candy: No, nada.
Albert: No, puedes decirme lo que quieras en
confianza. Candy, sabes que siempre hemos sido amigos y que nunca hemos tenido
secretos el uno para el otro, eso no tiene porqué cambiar.
Candy: Lo sé.
Era sólo una tontería. Olvídalo.
Albert: Como quieras.
Susana:
¡Ejem!... va a ser la hora de la expulsión.
Albert: Sí, ahora vamos.
Muchas gracias Susi.
Susana: De nada Al…bert- dijo mirando la cara de
Candy que se sentía de más.
BIG BROTHER
Chicos vayan al salón. Es hora de la
expulsión.
Los chicos estaban expectantes y preguntándose quién sería la
desafortunada en abandonar la casa…Patty se aferraba a la mano de Stear y Susana
estaba muy nerviosa, pero alguien la tomó de la mano…Albert- susurró la chica
sorprendida por su gesto. Candy y Terry también habían visto la escena, pero no
dijeron nada.
La expulsada esta semana será…Patricia O’Brien. Esa ha sido la
decisión de todos. Buenas noches.
Stear estaba cabizbajo y Patty lloraba
porque tenía que dejarlo. Archie y Annie estaban apenados por la pareja y Candy
trataba de contener las lágrimas por su amiga. Anthony estaba taciturno desde la
pelea y estaba apartado del grupo. Elisa y Neal pasaban del resto, una
contrincante menos. Terry miraba a Susana que se había separado del grupo
saliendo con Albert fuera de la casa ¿Qué tenían esos dos? ¿Por qué quería
saberlo? ¿Por qué se sentía así? ¿Necesitaba tanto ser admirado por ella? Terry
meneo la cabeza para quitarse esos pensamientos.
Mientras
fuera…
Albert: Me alegra saber que no te echaron por mi
culpa.
Susana: No digas eso. Me eligieron porque ustedes se conocen y a
alguien tenían que expulsar.
Albert: Puede ser.
Susana: Albert -
dijo sonrojándose- gracias por tomarme de la mano, me sentí más tranquila
sabiendo que por lo menos alguien me apoyaba.
Albert: No fue nada. Para
eso están los amigos.
Susana: Sí…amigos…
Terry: ¡Ah! Están aquí.
Patricia se va. ¿Es que no van a despedirla?
Albert: Claro, vamos
Susi.
Terry: ¿Susi?- pensó para sus adentros.
Todos
lloraban la partida de Patty. El que más Stear.
Stear: Adiós Patty. Por
favor, no te vayas con otro. Pronto te veré y no me separaré más de ti.
Buuuuaaaaa
Patty: Claro que no tonto. ¿Cómo dices esas cosas? Debes ganar
por los dos.
Stear: Patty…que buena eres. ¡Snif!
Patty: Adiós
chicos. Espero verlos pronto fuera. Hasta pronto.
Todos (o casi todos):
Adiós.
Día 7
Sábado 7 de Abril
8:00 AM
Suena una dulce
melodía para despertar a los durmientes. Todos se quedan extrañados por el
cambio repentino y por las horas de llamarlos. Pero les da mucha satisfacción el
despertar el fin de semana más tarde.
Anthony: Hoy sí que dormí bien -
dijo el atractivo chico enfundado en su pijama azul oscuro y su pelo rubio
revuelto dándole un aspecto muy sexy y a la vez de niño rebelde.
Annie:
Arriba Stear, ya sonó el despertador.
Stear: No. No quiero levantarme.
¿Para qué si no está Patty?
Neal: Eres patético primo.
¡PLOP! Una
almohada va a parar a la cara de Neal.
Stear: Cállate gusano. ¿Cómo
puedes sen tan insensible?
Anthony: Ya basta los dos. Annie, entra tú
primera en el baño.
Annie: Gracias, Anthony. No tardo.
Mientras en
el grupo azul…
Albert: Buenos días chicos.
Archie: Buen día a ti
también Albert. Que bien te ves esta mañana.
Albert: Sí. Hace un día
estupendo. Creo que haré hoy yo el desayuno.
Susana: ¡Genial! Me encantan
tus tortitas.
Albert: Gracias. - dijo con una amplia
sonrisa.
Candy estaba aun en la cama y no salía de debajo de las sábanas.
Albert se acercó para ver qué le pasaba.
Albert: ¿No piensa levantarse
señorita? - dijo sentándose en la orilla de su cama.
Candy: No. No estoy con
ganas. Déjame dormir
Albert: ¿No quieres probar mis
tortitas?
Candy: Me puse a régimen.
Albert: Hum…y que tal si…te
hago cosquillas…- dijo subiéndose encima de ella y haciéndole cosquillas en los
costados.
Candy: Jajaja…para…jajaja…ya me
levanto.
Los demás no se podían creer la familiaridad que tenían esos
dos. Albert estaba sentado a horcajadas encima de ella y parecían que sólo
existían ellos.
Terry: ¡Ejem!
Ambos se miraron y no pudieron más
que apenarse y ruborizarse hasta las orejas por la escena. No se habían
percatado de que el resto del grupo los estaba observando.
BIG
BROTHER
Buenos días a todos. La dirección del
programa ha hecho algunos cambios.
Ya que en el grupo rojo sólo está Annie
Britter como única participante femenina se harán de nuevo los grupos. El grupo
azul estará integrado por las chicas: Candy, Annie, Susana y Elisa. Mientras que
el grupo rojo será por los chicos: Anthony, Stear, Neal, Archie, Terrence y
Albert.
Por favor los chicos del grupo azul cambien de habitación y elijan
sus camas, las chicas repártanse como puedan entre ustedes. Cuando terminen
diríjanse todos al salón. Eso es todo por el momento.
Cuando ya
estuvieron las habitaciones repartidas fueron todos al gran salón y habló de
nuevo Big Brother.
Hoy les hemos preparado una fiesta de
disfraces.
Todos: ¡¡Bravo!! ¡¡Fiesta!!
Deberán elegir sus
disfraces sacando una bolita cada uno de una bolsa para poder emparejarse con su
respectivo disfraz. Dentro están los disfraces de Tarzán y Jane, Romeo y Julieta
(Terry puso cara de felicidad contemplando a Candy), La bailarina y el soldadito de
plomo, Cenicienta y el príncipe y de La Bella y la bestia.
Pero eso no es
todo. Los chicos usarán los trajes de las chicas y las chicas el de los chicos.
Uno de ustedes chicos deberá ponerse un traje normal ya que están desparejos.
Deben elegir quién será.
Todos: Yo…no yo…yo.
Albert:
Fuiiii…Lo elegimos a piedra, papel o tijera ¿OK?
Todos:
OK
Piedra, papel o tijeras…piedra, papel o tijera…
Anthony: Gané,
gané… yujuuu!!!
Albert: ¡Eso no vale!
Anthony: Ahh… se siente
chicas ¡jajaja!
Bien, ahora elijan sus disfraces
chicas.
Anthony: Soy el príncipe de la cenicienta.
Candy: Yo…
¡Tarzán! Grrrr ¡qué broma es estaaaaaaaa!
Susana: Me tocó ser
Romeo
Elisa: Queeeeé… yo la Bestia. NOOOOOO
Annie: Yo soy el
soldadito de plomo.
Ahora ustedes chicos.
Terry: ¡Nooo!
¿Por qué a mí? Soy la Cenicienta (¡Plop!)
Stear: Soy Julieta. Bueno, no
es tan terrible.
Archie: Me tocó ser…la bailarina
Annie: ¡Qué
bien!
Archie: Nooo
Annie: Decías… - dijo amenazándolo con el
puño.
Archie: Nada, nada…
Neal: Yo seré la bella. Qué
fastidio.
Albert: Bueno, pues que remedio que ser
Jane.
Vayan a cambiarse y no podrán dejar en ningún momento a sus
parejas solas, sino perderán el juego. Eso es todo.
Todos se fueron
a cambiar y se veían realmente cómicos con esas pintas.
Terry iba con un
vestido largo azul de seda hasta el suelo, con una peluca rubia y los labios
pintados de rosa claro. Su acompañante Anthony iba guapísimo con un espectacular
traje de Príncipe azul que lo hacía la envidia de todos los chicos.
Elisa
había dado un cambio espectacular al ser la Bestia. Le habían pintado la cara
para darle un aspecto feroz y le habían pegado incluso pelo postizo en la cara,
se la veía horrible. Y Neal llevaba puesta una peluca oscura, un traje largo con
escote y los labios pintados de rojo pasión.
Annie iba muy graciosa
enfundada en su traje militar de soldado de plomo, mientras que Archie era la
burla de todos con un tutú rosa, zapatillas de ballet y un moño. Realmente
parecía una chica.
Susana iba de Romeo y Stear de Julieta y no hacían
mala pareja. Stear sonreía bromeando sobre sus atuendos.
Y Candy no
estaba muy contenta siendo un chiste fácil para Terry. El último en salir fue
Albert que se sentía muy acomplejado por su disfraz.
Candy: Sal de una
vez…faltas tú.
Albert: ¡Ni hablar! Yo así no salgo.
Candy: Hay
cámaras por toda la casa, ya te han visto.
Albert: Pero ustedes
no.
Candy: ¡Sal ya de una o voy por ti y te llevo a rastras! ¡Mira que soy
Tarzán!
Albert: Está bien.
Las chicas se quedaron sin aliento con
la imagen que estaban viendo. Albert llevaba puesto solamente un vestido corto
de pieles que le tapaba hasta la mitad del muslo dejando ver unos fuertes brazos
y unas fornidas piernas muy musculosas. Llevaba una peluca rubia y un poco de
brillo en los labios.
Los chicos se echaron a reír y las demás se
sentaron en el sofá para no caerse de la impresión. Estaban anonadadas.
El baile comenzó y los chicos al final se lo pasaron en grande,
comiendo, riendo y bailando. Excepto Elisa que no estaba conforme con su disfraz
y Terry y Anthony que tuvieron que bailar juntos.
Candy se sentía la más
feliz del mundo siendo la más envidiada por bailar con Albert, que no paraba de
tirarse para abajo del vestido.
Los dos se retiraron a la terraza a
hablar un poco.
Candy: ¡Jajaja! ¡Qué bien lo pasé esta noche! ¿Y
tú?
Albert: Supongo que sí, sino fuera por este maldito
vestido…
Candy: Tú estás acostumbrado a las faldas
¿recuerdas?
Albert: ¿Hum?
Candy: El kilt ¡jajaja!
Albert:
¡Oh sí! Jajaja. Tienes razón. -dijo guiñándole un ojo.
Candy: Recuerdo la
primera vez que te vi sobre la Colina de Pony.
Albert: Sí, hace ya tantos
años.
Candy: Albert - dijo acercándose más a él.
Albert también se
fue acercando más y más a ella…
Susana: Por fin les encuentro, es hora de
recoger. - antes de que los vieran se separaron bruscamente el uno del
otro.
Albert: Gracias, ahora vamos. - dijo sonriendo.
Pero Candy
se levantó y salió apresurada al interior de la casa. Albert se quedó solo
mirando las estrellas de una apacible noche que pudo ser
mágica…
Día 8
Domingo 8 de Abril
8:00 AM
Vuelve a sonar
la dulce melodía del día anterior y poco a poco se van levantando todos los
integrantes de la casa.
Annie: Buenos días, Candy.
Candy: Buenos
días, Annie. Ya no me acordaba de que estamos juntas, ¡jeje!
Annie: Sí, como en los viejos
tiempos.
Elisa: ¡Argg! Por favor me harán vomitar con sus
cursilerías.
Candy: Tú nunca aprenderás a no meterte en las
conversaciones ajenas.
BIG BROTHER
Buenos días a todos.
Deben prepararse hoy pues les tenemos una sorpresita preparada, así que no
tarden en ir al gran salón.
Los chicos estaban muy intrigados por
cuál sería esa sorpresa que les tenían preparada. Después de lo del día anterior
no querían más sorpresitas de ese tipo, aunque tenían que reconocer que
disfrutaron mucho de la fiesta.
Stear: ¿Qué creen que
será?
Archie: No lo sé, pero espero que no nos toque hacer más de
chica.
Albert: Estoy contigo sobrino.
Anthony: Ustedes creen que
lo pasaron mal…pues a mi me tocó bailar con Terry, ¡argg!
Terry: Lo mismo
digo rubito…Hum.
Por fin volvió a hablar la voz de Big Brother…
Por favor, que entre la
sorpresa…
Los chicos no se lo podían creer… ¡eran sus
familiares!
Annie: Papá…mamá…-dijo lanzándose a sus brazos.
Stear
y Archie: Papá…mamá - dijeron con lágrimas en los ojos porque no se
esperaban que ellos estuvieran allí para apoyarles.
Sr. Conrwell:
Stear, te trajimos una sorpresa… ¡Tachán!
Stear:
¡¡Patty!!
Patty: ¡¡Stear!!
Anthony: ¿Papá?...pero… - dijo
Anthony con lágrimas en los ojos y yendo a su encuentro.
Terry: Mamá…qué
sorpresa, pudiste venir a pesar de tu obra.
Eleanor: Nunca podría pasar
sin mi niño rebelde. - dándole un dulce beso.
Elisa y Neal se acercaron a
sus padres llorando de alegría y abrazándose muy fuerte a ellos como si se les
fuese la vida.
Susana recibió a su madre con alegría y se retiró como el
resto a conversar con ella.
Candy salió corriendo al ver a la señorita
Pony y a la hermana María que fueron a ver como estaba su pequeña…sólo quedaba
Albert que fue a saludar a su cuñado.
Albert: Hola Gilbert…hacía mucho
tiempo.
Gilbert: William… estás hecho todo un hombre. Tú hermana estaría
orgullosa de ti. Y pensar que eras un canijo que trepaba a los árboles haciendo
rabiar a su tía ¡jajaja!
Albert: Sí…bueno, pero eso ya pasó. Esto… les
dejo para que hablen entre ustedes, seguro que tienen que contarse muchas
cosas.
Gilbert: Gracias William, después hablaremos.
Albert: Con
permiso.
Sra. Marlowe: ¿Ese es el señor Andrew?
Susana: Sí
mamá.
Sra. M: Es muy apuesto y además rico. Es mejor partido que ese
Terrence.
Susana: ¡¡Mamá!! - dijo sonrojándose esperando que nadie la
hubiera oído.
Sra. M: Está solo…¡¡Señor Andrew!!-dijo elevando la
voz.
Susana: Mamá, por favor no me avergüences - dijo tapándose la
cara.
Albert: Buenos días, usted debe ser la madre de Susana, la
señora Marlowe. - dijo al tiempo que se inclinaba para besar el dorso de su mano
- Ya sé de donde saca su hija esa belleza tan natural.
Las dos mujeres se
quedaron muy impresionadas por el halago de Albert, la que más Susana que no
podía evitar ponerse roja granate.
Sra. M: Pero siéntese con nosotras.
¿No ha recibido visita?
Albert: Me temo que no. Mis padres murieron
siendo yo un niño y mi tía por lo que me han comentado mis familiares no quiere
participar de estas cosas.
Sra. M: Es una lástima siendo usted tan joven
y ya con tantas responsabilidades.
Albert: Gracias por su
preocupación.
Sra. M: ¡Oh! Pero mírala, ahí está otra vez.
Susana:
¿Quién mamá? - tratando de adivinar quién era.
Sra. M: Esa Candy, no para
de meterse en nuestras vidas. Flirtea con todos.
Albert apretó los puños
al oír hablar así de su pupila. No tenía ningún derecho a calumniarla y menos a
sus espaldas sin oportunidad de defenderse.
Albert: Disculpe señora,
pero mi pupila Candice White Andrew es una chica muy decente que no le haría
daño ni a una mosca. Con permiso.
Susana: Gracias Madre…
Albert se
retiró a un rincón de la sala y se quedó observando al resto del grupo. Sus
caras irradiaban felicidad al tener a sus seres queridos con ellos. Cuanto le
hubiera gustado estar junto a sus padres y hermana y abrazarlos a todos.
Una
lágrima rodó por una de sus mejillas y estaba por irse a las habitaciones de los
chicos cuando notó un contacto cálido y suave en su mano.
Candy:
Albert, ¿dónde estabas? Te estuve buscando. Vinieron a vernos y tú
desapareciste.
Albert: ¿A vernos? Dirás a verte, yo…
Candy:
Albert, la señorita Pony te trajo un regalo.- dijo guiñándole un
ojo.
Albert: ¿A mí? - dijo sorprendido y dudando.
Candy: Sí,
¡vamos!- dijo sonriente y jalando de él.
Srta. Pony: ¡Albert! ¡Qué
alegría hijo! ¡Cuánto tiempo! - dijo dándole un abrazo.
Albert: Me alegro
de verla señorita Pony. Hermana María es un placer volver a verlas tan
bien.
H. María: ¡Oh señor William! Usted Siempre tan caballero
¡jajaja!
Srta. P: Mira Albert, te traje una cosa que sé que te
encanta.
Albert: ¡Vaya! Una tarta de chocolate. Sabe que me encantan sus
tartas.
Srta. P: Sí, lo sé. Y como no vais al Hogar desde hace tiempo y
no podéis probarla traje una para que la pudieseis comer aquí.
Albert:
Gracias…muchas gracias- dijo dándole un beso en la mejilla.
Srta. P:
Sabes Albert, te extrañamos mucho y los niños también. Nos gustan los relatos de
todos tus viajes y tus juegos. Todos te echamos de menos en el
Hogar.
Albert: Y yo a ustedes. Son como mi familia, ya sé porqué Candy
las ama tanto.
Candy: Albert…
Srta. P: Hermana María, Candy…pueden
disculparnos. Me gustaría hablar con Albert a solas.
H. María: Por
supuesto.
Albert: Con permiso - dijo haciendo una inclinación a las dos
mujeres intrigadas.
Albert: Me permite - dijo ofreciéndole su brazo para
caminar por el jardín.
Srta. P: Albert, sé que lo estarás pasando
mal al ver que los demás tienen a sus seres queridos cerca, pero puedes contar
con nosotras para lo que sea. Te estamos tan agradecidas por todo lo que has
hecho por nuestra pequeña Candy que no sé cómo pagártelo hijo.
Albert: Lo
hice porque es una chica muy sincera, buena y noble. Se merece ser
feliz.
Srta. P: De eso quería hablarte Albert. Candy es una chica que
sufre mucho y no suele demostrarlo a los demás. Nunca pedirá ayuda a nadie y me
gustaría que tú cuidases de ella siempre.
Albert: Ya lo hago. No debe
preocuparse por…
Srta. P: No me entiendes. No necesita un padre, sino un
hombre que la ame y que la cuide el resto de su vida.
Albert no sabía
donde meterse. ¿Le estaba pidiendo que se case con ella?
Srta. P: Sé que
piensas que el corazón de Candy pertenece a otros hombres, Anthony y Terrence,
pero no me llegan a convencer.
Albert: Ella sabrá escoger.
Srta.
P: Te preocupas por tu sobrino porque no querrías romperle el corazón teniendo
algo más con Candy, pero ese chico es tan dulce y tan tranquilo que al final
Candy se aburriría de él. Ella es una chica de acción y no creo que Anthony le
guste trepar árboles, él tiene los pies sobre la tierra, pues tuvo que ser muy
independiente al perder a su madre y al tener a su padre lejos.
Y por
otra parte, Terry es tu amigo y confidente. Sabes que mantuvo una relación muy
intensa con Candy y eso no lo puedes borrar de su pasado, pero Terrence a pesar
de ser un chico muy impulsivo como Candy, estoy casi segura de que al final se
cansarían el uno del otro por sus continuas discusiones.
En
cambio tú Albert, tú eres una combinación de ellos dos. Eres tan noble,
protector y dulce que Candy podría sentirse segura y amada, pero a la vez no te
falta esa chispa de picardía que ella posee. Los dos son tan parecidos, aman la
naturaleza, el ser almas libres, ayudar a los más necesitados y renunciarían a
su felicidad por la felicidad del prójimo y nunca se lo mostrarían a los demás.
Por eso pienso que tú debes hacerla feliz.
Albert: Yo no puedo elegir por
ella. Es ella quien debe elegir su propio camino, siento decepcionarla señorita
Pony, pero no haré nada que la coloque en una situación difícil para
ella.
Srta. P: Comprendo. Sólo espero que no cometan un error al ocultar
lo que sienten.
Albert: ¿?
Albert y la señorita Pony se acercaron
a los demás y almorzaron todos juntos. La tarde pasó muy tranquila y entre risas
y por fin se tuvieron que despedir.
BIG BROTHER
Es hora de
despedirse de su sorpresa. Por favor vayan saliendo ordenadamente.
H. María:
Cuídense chicos y ya saben que les esperamos en cuanto salgan de
aquí.
Candy: Sí, hermana. Adiós señorita Pony.
Srta. Pony: Adiós
Candy. Albert…cuídate mucho hijo y píensalo bien muchacho. Toma esto - dijo
entregándole una pequeña cruz de madera.- para cuando te sientas solo o
deprimido, Él siempre está con nosotros.
Albert: Gracias - dándole un
beso en la frente.- Adiós.
Candy se agarró del brazo de Albert muy fuerte
y vio como se alejaban de allí.
Candy: Albert ¿Vamos al
jardín?
Albert: Claro.
Candy: ¡Wow! El
cielo está precioso. Mira Albert cuantas estrellas hay en el firmamento ¿no son
hermosas?
Albert: Tanto como tú.- la miraba dulcemente.
Candy:
Gracias - dijo sonrojándose por aquel cumplido tan sincero.
Albert se
acercó y la abrazó por detrás y se quedaron un rato mirando aquel espectáculo de
la naturaleza. Hasta que empezó a refrescar pues se hacía tarde.
Albert:
Hace frío y ya es tarde.
Candy: Me siento muy bien entre tus brazos. Tu
abrazo es tan cálido que no siento el frío de la noche.
Albert: Candy…-
dijo en un susurro, pensando en lo que le dijo la Srta. Pony y acariciando sus
rizos.
Candy sentía un dulce cosquilleo y deseaba que no parara nunca,
pero sintió como la giraba y le daba un beso en la frente para irse a
descansar.
Albert: Buenas noches, Candy. Que descanses.
Candy:
Buenas noches, Albert - devolviendo el beso en la mejilla de éste.
Candy
salió corriendo a su habitación y Albert sonreía al recordar el beso cálido de
sus labios en la mejilla…