Día 13
Viernes 13 de Abril
5:00 AM


Son las 5 de la mañana, todavía queda una hora para que los miembros de la casa de Big Brother se levanten, pero hay alguien que tiene sueños inquietos y despierta sudorosa y agitada…



Candy: Hum… no te vayas… no puedo alcanzarte… -dice Candy entre sueños. De repente la chica abre los ojos, todo esta oscuro todavía y Annie duerme tranquila a su lado. Por suerte no se ha despertado.

Candy se queda tumbada en la cama mirando al techo. Por su mejilla corre el rastro de una lágrima y la seca con el dorso de su mano. - ¿Qué me está pasando? No puedo ver a Albert como hombre, no debo. Siempre hemos sido buenos amigos como hermanos ¿Por qué me siento así? El es mi hermano, mi única familia, lo acordamos así, pero… - Candy miró hacía Susana que descansaba plácidamente al otro extremo de la habitación.

Candy: Ella es tan hermosa. Se la ve tan madura y tan femenina, que yo… Yo soy sólo la pequeña de Albert, sí eso es… soy su pequeña hermanita a la que tiene que proteger y mimar. - pensaba mientras empezaban a manar nuevamente lágrimas de sus ojos.

Mientras en la habitación de los chicos, un rubio de ojos azules tampoco podía conciliar el sueño…

Albert: ¿Qué está pasando contigo Albert? ¿Por qué no te negaste a seguirle el juego a Susana? ¡YA basta! Si sigo así haré daño a dos personas.
Candy, apenas te vi ayer ¿por qué me evitas? ¿Qué te pasa pequeña?... ¡Pequeña! No…ya no. Es toda una mujer ese es el problema. Cómo no verte con los ojos del corazón mi  amor… no podemos ser más que como hermanos, lo sé, pero…


Como cada día suena Clock para dar los buenos días a los integrantes de la casa. Todos tenían 30 minutos para salir al patio. Una vez allí la voz de Big Brother habló.

BIG BROTHER

Buenos días a todos. Ya son menos los miembros de la casa de Gran Hermano. Hoy es día de prueba, pero como no queremos estresarlos mucho porque aun queda mucho programa hemos decidido que hoy lo pasen bien.

Terry: Esperemos que no sea como la fiesta de disfraces…



Anthony: Estoy de acuerdo.

En esta ocasión vamos a celebrar una fiesta de Karaoke. Todos deberán cantar una canción que se les asignará y deberán inventar ustedes una coreografía. Además se les dará una cena especial y se vestirán para la ocasión.

Todos: ¡Bravo!

En el salón tienen la lista de las canciones que cantarán cada uno y un baúl con disfraces para que elijan lo que más les guste. Los chicos ensayarán en el patio y las chicas en el salón hasta la hora del show. Tendrán que repartirse las tareas de vestuario, escenografía, maquillaje y coreografía. Esperamos que disfruten del día chicos.

La voz dejó de sonar por los altavoces y se dividieron en dos grupos. Como bien dijo Big Brother las chicas se fueron al salón y los chicos se quedaron en el patio.

En el salón…

Candy: Bien, dijeron que teníamos que repartirnos las tareas. Primero tenemos que elegir las canciones.

Annie: Yo las tengo y algunas son realmente complicadas.

Elisa: No hay problema. Yo cantaré esa parte. Tengo una dulce voz.

Candy: ¡Jajaja! Sí, sobre todo dulce.

Elisa: ¿Cómo dices huérfana? Grrrr…

Susana: Chicas, así no adelantamos nada.

Annie: Es cierto - reteniendo a Candy para que no arañara a Elisa- mejor será que empecemos a trabajar.

Susana: Yo me encargaré de la coreografía, pues me gusta mucho interpretar y creo que soy buena en eso.

Annie: Yo me pondré con ustedes a repasar las canciones, pues se algo más de música - guiñando un ojo a Candy.



Elisa: Pues yo del vestuario, Candy no tiene clase para vestir… ¡Hum!-sacándole la lengua.

Candy: ¡¿Qué?! No gracias, me visto yo sola. Bueno, supongo que me toca hacer nuestro decorado. ¡Ay!, pero soy un desastre con el dibujo.

Annie: Tranquila, yo te ayudo.

Mientras en el patio…

Anthony: ¡Uf! Algunas canciones están bien, pero otras…

Terry: A ver… ¡jajaja! Tiene que ser divertida ésta.

Anthony: Pues para ti, te la regalo.

Terry: A mi no me da vergüenza, nunca la tuve.

Todos: Ya…

Albert: Bueno, vamos a repartirnos el trabajo…

Archie: Yo me pido el vestuario, ¡jeje! soy el más elegante de todos y sé que escoger en cada ocasión.

Terry: ¡Tú a mi no me tocas!

Archie: Tranquilo, te dejaré bien. Será un reto, pero podemos hacer hasta que te veas guapo.

Anthony: ¡Jajaja!... Ups, perdón.
Terry: Yo me encargo de la coreografía y tal vez Archie no parezca un pato mareado.

Anthony: ¡Jajaja! Esa si que es buena.

Archie: Grrr…primo…

Anthony: ¡Ay! No me des Archie era broma.

Albert: Quedamos tú y yo Anthony. ¿Qué eliges?



Anthony: Hagámoslo juntos el escenario y después ensayamos las canciones.

Albert: OK, manos a la obra chicos.

Todos se pusieron a trabajar para que todo quedara perfecto para la noche. Después de almorzar siguieron con la tarea y por fin llegó el esperado momento de la prueba…

BIG BROTHER

Buenas noches muchachos. Ya es la hora del Karaoke, pero antes les preparamos una suculenta cena y esperamos que la disfruten.

Todos: ¡Qué bien! ¡Me muero de hambre! ¡Yuju, comida, comida!

La mesa estaba repleta de los platos favoritos de cada uno y una vez terminada, todos fueron a cambiarse para que diera paso el espectáculo.

Los primeros serán los chicos en cantar.

El primero en actuar fue Terry que iba vestido con un traje de chaqueta negro, con una camisa blanca puesta por fuera y abierta la chaqueta del traje. El cuello de la camisa lo llevaba por fuera dándole un toque rebelde y muy sexy al atuendo.

La música empezó a sonar y Terry empezó a cantar…LA BAMBA

i i Para bailar la bamba,
Para bailar la bamba se necesita
Una poca de gracia…
i i
Las chicas estaban entusiasmadas viendo moverse ese cuerpo serrano de Terry sobre el escenario y además tenía una voz increíble.

Todas: ¡Uhhh, guapo! ¡Terry, Terry! ¡Queremos más! ¡Queremos más!

A continuación le tocó el turno a Anthony. Iba con un traje de chaqueta muy elegante de color gris que resaltaba el color de sus increíbles ojos azules.

A Anthony le toco cantar… AZUL DE CRISTIAN CASTRO.

i i Fue una mañana que yo te encontré


Cuando la brisa besaba tu dulce piel.
Tus ojos tristes que al ver adoré,
La noche que yo te amé...
¡Uh, azul!…
i i

Las chicas se quedaron impresionadas por la voz tan melodiosa de Anthony y la sensibilidad con que transmitía la letra de la canción, pareciera que se estaba declarando. Aplaudían con todas sus fuerzas y Elisa le salto al cuello directamente como una leona, entre todas tuvieron que separarlos.

Luego fue el turno de Archie que iba vestido con una camisa informal por fuera, gafas oscuras y unos vaqueros ajustados (hummm)…

A él le tocó cantar VALIÓ LA PENA DE MARK ANTHONY.

i i Valió la pena
Lo que era necesario
Para estar contigo amor
Tú eres una bendición…
i i

Annie: ¡Uhh, tío bueno! ¡Ese es mi Archie! ¡Guapo!

Todas se giraron para verla y Annie se puso más roja que un tomate. Había perdido los papeles…

Por fin el último de los chicos fue Albert enfundado en unos pantalones negros, una playera negra ajustada a sus fuertes pectorales y el pelo revuelto dándole un aspecto muy sexy y salvaje.
A Albert le tocó cantar FAST LOVE DE GEORGE MICHAEL.


i i Looking for some inspiration
Made my way into the night
All that bullshit conversation
Well baby can’t you read the signs?...
i i

Albert estaba más sensual que nunca cantando esa canción y con su mirada penetrante mirando al público de chicas que no paraba de gritarle…



Ahora era el turno de las chicas.

La primera fue Annie que era la que mejor cantaba, pues sus largos años de estudio de la música se lo permitía. Iba muy guapa con el pelo suelto liso y un traje largo de fiesta con la espalda al descubierto de seda negra.

Annie canto una canción de Celine Dion ALL BY MYSELF

La segunda en actuar fue Elisa que lucía un traje de gasa rojo muy sensual, lo cual dejó impresionados a los chicos. Elisa cantó I WILL ALWAYS LOVE YOU de Whitney Houston…pero la canción era tan complicada para ella que pegaba unos gallos impresionantes, más que cantar era toda una tortura y tuvieron que taparse los oídos para no acabar sordos.

Después fue el turno de Susana eligió para salir a escena una minifalda de color plata, un chaleco negro ajustado y se recogió el pelo en un moño en la nuca con una flor para sujetarlo.
Los chicos se quedaron con la boca abierta al verla.

Archie: Tío, de verdad que te llevas un bombón… - dijo dándole un codazo a Albert que se puso rojo como un tomate.

Susana cantó una canción de Shakira HIPS DONT LIE

Por fin llegó el turno de Candy.

El silencio se hizo entre los chicos que creían que estaban soñando por la nueva imagen de la chica. Candy llevaba puesta una minifalda muy corta vaquera, botas altas negras, medias de rejilla, una camiseta ajustada que realzaba muy sensualmente su figura y por primera vez estaba maquillada y con el pelo suelto dejando caer a su espalda una cascada de rizos dorados.
Candy empezó a cantar una canción muy movida de Paulina Rubio CASANOVA.

Albert estaba alucinado por la imagen de Candy ¿Esa era su PEQUEÑA?

Así pasó el día de los chicos en la casa de Big Brother. El Big Brother habló de nuevo.


BIG BROTHER



Muy bien chicos, enhorabuena a todos. Han cantados todos muy bien, pero siempre a de haber un ganador y en este caso han sido los chicos, felicidades, ustedes se llevan el privilegio de no tener que limpiar la casa mañana y de librarse de las nominaciones.

Todos: ¡Yujuuu!

Las chicas por su parte estaban desilusionadas.

Bueno, esperamos que hayan pasado un agradable día. Es todo por hoy chicos.

Candy se fue al jardín para respirar un poco de aire, se sentía muy cansada por el día tan ajetreado que habían tenido. La noche era muy fresca y empezaba a tener frío, pero alguien le puso su chaqueta sobre los hombros. Candy sintió que se le helaba la sangre y se  dio la vuelta lentamente para encontrarse de cara con Anthony.

Anthony: Hola… no te alegras de verme.

Candy: ¿Por qué dices eso?

Anthony: Noto en tu cara que esperabas a otra persona.

Candy: Anthony yo… ya no puedo más… Anthony. - dijo llorando entre los brazos de Anthony.

Anthony: Candy ¿qué pasa?

Candy: Soy una idiota, no sé lo que me pasa, pero creo que estoy enamorada de Albert.

Anthony: ¡¡¿Cómo dices?!! Ahora lo entiendo…Candy…
Pero esa escena era vista por unos ojos llenos de duda y frustración…

Susana se acercó a Albert lentamente y le susurró al oído: Te das cuenta… ellos dos se aman. No seas tonto Al, ella nunca te verá como hombre no sabe lo que se pierde. Tú vales mucho más que Anthony y sin embargo… ¡mírala! Está en sus brazos y no busca más los tuyos. Yo de ti me daría por vencido… ¿te pondrás a pelear con tu sobrino por su amor?…

Susana se marchó dejando a Albert destrozado y con más dudas. ¿Qué haría ahora que es tan evidente que ellos dos se amaban? ¿Iría a los brazos de Susana para buscar consuelo? ¿Sería capaz de olvidarla?...

Día 14
Sábado 14 de Abril
8:00 AM



Los fines de semana era una auténtica delicia para los chicos de BB, pues podían levantarse más tarde y no oír ese fastidioso Clocks de Coldplay que tanto les irritaba. Hoy era día de nominaciones y la cosa se estaba complicando cada vez más para no expulsar a los amigos ¿cómo no sentirse culpables de nominar?

Los chicos se dirigieron al salón de la casa cuando el Big Brother los llamo para dar las órdenes del día.

BIG BROTHER

Buenos días chicos y chicas. Como bien saben hoy es día de nominaciones y que hoy por haber ganado la prueba del Karaoke los chicos éstos quedan excluidos de ser nominados.

Todos: ¡Bravo!

Las chicas se dedicarán a las labores de limpieza de la casa y a cocinar, mientras los chicos podrán disfrutar de la sala privada para su recreo. Eso es todo hasta la hora de las nominaciones.

Se hicieron dos grupos y cada uno fue por su lado. Los chicos estaban más que entusiasmados de no tener que limpiar ese día y las chicas se resignaban lo mejor que podían.

En la sala privada…

Archie: Albert es la tercera vez que estás aquí ¡qué suerte tienes!

Albert: Sí, pero esta vez la compañía no es tan buena ¡Jajajaja!

Anthony miraba a su tío y recordaba la conversación de la otra noche con Candy en el jardín de la casa:

- Candy ¿qué me estás diciendo? ¿cómo crees que me siento?
- Lo siento, pero no sé cómo pasó, lo único que sé es que pasó y punto…
- Deja de llorar, por favor. Me mata verte así.
- Anthony…
- Candy, te apoyo lo que tú decidas hacer con tú vida.
- Gracias. - más tranquila.
- Y cuéntame ¿qué sientes por él?
- Pues creo que siempre lo quise, pero estaba muy ciega hasta que Susana apareció y sentí que podía perderlo. Siempre hemos sido como hermanos, inseparables, tenemos los mismos gustos y me siento bien cuando estoy a su lado, es difícil de explicar la conexión que tenemos.
- ¿y qué harás? ¿se lo dirás?
- ¡¿Qué?!- dijo mirándolo a los ojos intensamente.- No puedo…
- ¿Por qué no? No lo entiendo si lo amas.
- Él está con Susana, los vi besándose.
- Cuanto lo siento. ¿Sabes? Deberías decírselo.
- ¿Cómo?...
- Sí, nada pierdes por probar ¿no? Tal vez fue un mal entendido.
- ¿Tú crees? - dijo más sonriente.
- Sí, Candy - Dándole un tierno beso en la frente.

Anthony volvió a la realidad y se dirigió al sofá junto a la chimenea para calentarse. Se le había helado la sangre de pensar que su tío tenía el amor de la chica que más amaba en el mundo y no paraba de coquetear descaradamente con otra que no le llegaba ni a la altura de la suela del zapato.

Los demás lo llamaron para que comiera con ellos. Anthony se acercó sin mucho entusiasmo hasta la mesa y se sentó entre Archie y Terry.

Archie empezó la conversación y los chicos reían por las ocurrencias de unos y otros, hasta que por fin Anthony habló:

Anthony: Oye, tío William, dinos ¿cómo era vivir con Candy?

A Albert casi se le atraganta un trozo que tenía en la boca. Terry lo miraba con atención al igual que Archie.

Albert: Bueno. Era muy divertido. Recuerdo su forma de dormir ¡jajaja! Hablaba entre sueños peleándose con sus pacientes imaginarios, solía destaparse a menudo dejando una pierna por fuera de las sábanas y no paraba de moverse. También recuerdo sus intentos de ser buena cocinera y como casi siempre se le quemaba la comida o cuando me remendaba la ropa y me cosía la manga al chaleco ¡jajaja! Sí, era muy divertida.

También recuerdo que era muy cariñosa cuando estaba enfermo resfriado y me reñía como a un niño pequeño por no querer tomar los medicamentos que sabían horribles ¡arggg! Pero me velaba hasta que se me pasaba la fiebre… Echo de menos esos días.

Terry: Sí, Tarzán pecosa siempre fue así. Tiene un gran corazón y no eres la excepción, ella es así con todos.

Albert: Por supuesto. - dijo mirando a Anthony que no le perdía de vista ni un minuto.

Mientras en el salón las chicas también almorzaban…

Elisa: ¡Arggg! Quiero irme de aquí. Estoy empezando a odiar esta casa.

Susana: ¿Y eso por qué? Yo estoy la mar de entretenida…- mirando a Candy retadoramente.

Elisa: ¡Jajaja! Sí querida, tú sí que sabes pasarla bien con mi querido tío William ¿verdad Candy?

Candy: ¡¿Qué?!

Annie: ¡Déjenla en paz! Ella no tiene que opinar de los asuntos de otros. Susana ¿realmente piensas que Albert es tan tonto como para no darse cuenta de tu juego?

Susana: No me subestimes pequeña, yo sé lo que le gusta a los hombres…

Elisa: Sí, hay ciertas cosas que los vuelve locos y pierden la razón fácilmente, pero ustedes son unas mocosas todavía… ¡jajaja!

Candy se levantó de la mesa y no aguantó más para plantarle el plato de sopa en la cabeza a Elisa y se fue directamente al dormitorio de las chicas.

Mientras el la sala…

Anthony: Terry ¿puedes salir un momento a la terraza?

Terry: ¿Y eso por qué? No ves que me estoy relajando.

Anthony lo miro con los ojos de no tener muy buenas noticias.

Terry: ¿Qué pasa? Espero que sea importante.

Anthony: Lo es… Candy ya decidió quién tiene en su corazón.

Terry se quedó en estado de shock y agarró a Anthony por los hombros para que dejara el mutismo y hablara de una vez.

Terry: ¿Quién es? ¿Eres tú? ¿Qué pasa?- zarandeándolo.

Anthony: Candy está enamorada de… Albert. Ella ama a Albert.

Terry sintió una punzada de dolor, odio y celos en su pecho. - ¡Eso no puede ser! ¡¿Cómo se va a enamorar de su tutor?! ¡Son ocho años de diferencia! ¡Se debió volver loca! - pasando nerviosamente las manos por sus cabellos.

Anthony: Baja la voz o nos oirán. No es mentira, es cierto. Yo también me sentí desilusionado, humillado y engañado por ella. Creí que me amaba o como mucho a ti, pero este es un golpe bajo sobre todo para mí que es de mi propia sangre de quien hablamos.

Terry: Tienes toda la razón. ¿Qué haremos?

Anthony: ¿Hacer? Nada. ¿Qué pretendes, meterte entre los dos?

Terry: No pienso renunciar a ella.

Anthony: No le hagas eso a Candy, no se lo merece.

Terry: Él será tu tío, pero para mi es un rival.

Anthony: Ella decidió, no puedes obligarla… ¡ah!- Terry lo cogió por el cuello.

Terry: No pienso cederla así como así ¿entiendes? - soltándolo para que respirara.

Anthony tosió por la presión de la mano de Terry en su cuello y el chico esperó a recuperar el aliento. Suaves gotas de lluvia caían en ese momento. Una tormenta se estaba aproximando a la casa de Big Brother…

La atmósfera estaba muy cargada y empezó a escucharse la lluvia caer con más intensidad afuera. Mientras en el salón los chicos ya estaban reunidos para las nominaciones.


BIG BROTHER

Es la hora, por turnos vayan pasando al confesionario.

El primero en pasar fue Terry…

Terry: Quiero nominar a Susana. Eso es todo.

Anthony: Quiero nominar a Susana. Gracias.

Archie: Quiero nominar a Elisa, creo que Candy está muy afectada por ella.

Albert: Quiero votar por Annie. Sé que no saldrá- pensó.

Susana: Quiero votar por Candy.

Elisa: Voto por Candy.

Annie: Susana.

Candy: Susana.


La voz de Big Brother sonó de nuevo en los altavoces.

Las nominadas esta semana en la casa de Gran Hermano son: Susana y Candy.

Candy se quedó en estado de shock al igual que todos los presentes, menos Susana y Elisa que tenían un aire de suficiencia. Un rayo surcó el cielo de forma atronadora y la lluvia arreciaba en los cristales de la casa.

Eso es todo por hoy chicos. Buenas noches.

Annie estaba muy mal por la reciente noticia de que su amiga Candy había sido nominada y Archie trataba de consolarla.

Candy no salía de su asombro y Anthony se acercó a ella para tratar de animarla, lo que se trasformó en unos celos y frustración indescriptibles para Albert que salió afuera para ver caer la lluvia y poder poner sus sentimientos en orden.

Mientras Anthony hablaba suavemente a Candy para que se sintiera mejor.

Anthony: Candy, debes decírselo ahora que tienes tiempo. Mañana quizás sea tarde. Ánimo.

Candy: Tengo miedo Anthony. Ya he sufrido demasiado. No puedo…

Anthony: Claro que puedes. Él echa de menos sus vidas en común ¿te acuerdas Candy?

Candy: Sí… pero…

Anthony: Nada de peros, ve… te sienta muy bien el pelo suelto ¿lo sabías? Seguro que él también lo sabe.

Candy: Gracias. - apretándole la mano para darse valor.

Candy salió fuera. Cada vez llovía más fuerte y su corazón palpitaba a más de 100 por hora. Él estaba ahí frente a ella, apoyado sobre la baranda del patio viendo caer la lluvia incesante. Se acercó lentamente a él para no sobresaltarlo y no pudo contener la tentación de abrazarlo por la cintura para pegarse a su fuerte espalda y sentir el calor que emanaba su cuerpo.

Albert por su parte se quedó petrificado por el contacto. No sabía exactamente quién le estaba abrazando, pero lo más seguro es que fuera Susana y cerrando los puños de frustración se dirigió hacia esa persona:

Albert: He tomado una decisión.- Candy lo escuchaba atentamente casi conteniendo la respiración- Me he convencido de que es lo mejor y quiero formalizar una relación contigo Susana.

Candy retrocedió bruscamente hacía atrás, tapándose la boca y los ojos abrasados en lágrimas por lo que acababa de escuchar. Albert se giró al sentir que se separaban de él y vio con horror que no era otra que…

Albert: ¡¡¡CANDY!!!

Ésta intentó salir corriendo, pero las piernas le fallaban por la conmoción y Albert la agarró por la cintura apretándola contra él muy fuerte.

Candy: ¡Suéltame! ¡Te odio! ¡Déjeme sola! - forcejeando por escapar de su abrazo.

Albert: ¡Por favor escúchame!

Candy consiguió darle un empujón y zafarse de él corriendo bajo la lluvia. Albert la perseguía intentando darle alcance pero era muy rápida incluso con tal aguacero. Por suerte para Albert, Candy tropezó haciéndose daño en una rodilla y logró cogerla.

Albert: ¡Candy! ¡Ven, vamos al establo! - la cogió en brazos y la depositó suavemente sobre un montón de heno.

Albert: ¿Te encuentras bien? Déjame ver esa herida.

Candy: ¡No me toques! Yo puedo sola…

Albert: Como quieras. - la miró muy preocupado ¿por qué tenía que pasarle esas cosas a él?

Albert: Estamos empapados, deberíamos ir dentro de la casa.

Candy: ¿No ves cómo llueve? No se ve nada y me duele la pierna.

Albert se acercó a ella para mirarle la herida aunque se negara con todas sus fuerzas, pero por fin aceptó la ayuda de éste.

Candy: No es nada, es sólo un rasguño.

Albert: Te lo limpiare. - sacó su pañuelo y se lo anudó a la rodilla de ésta.

Candy: Gracias, Alb… ¡Atchis!

Albert: ¡Ves! Ya cogiste frío. Debemos quitarnos las ropas mojadas.

Candy: ¡¿Qué?! ¡¿Te volviste loco?! ¿Cómo me voy a desnudar delante tuya?

Albert: Pues lo mismo que yo.- Y sin más dilación empezó a sacarse la camiseta dejando su amplio torso al aire.- ¡Vamos! No te voy a comer por verte en ropa interior.

Candy estaba absorta y con cara de alucinada, pero Albert tenía razón, no era recomendable estar con esa ropa pegada al cuerpo.

Candy: Vuélvete.- sonrojándose.

Albert: ¡Jajaja! OK. Ya.- reía divertido.

Candy se desnudó dejando nada más que la ropa intima sobre su cuerpo y después se escondió entre la paja para no pasar vergüenza.

Albert: Bueno, ahora te toca a ti taparte los ojos.- sonriéndole pícaramente.

Candy: ¡Pervertido! ¡Jajaja!. Muy bien, ya.

Albert se desvistió y se metió también entre el heno para calentarse y evitar que Candy se sintiese violenta o más de lo que estaba.

Albert: Siento haberte confundido con Susana ¿podrás perdonarme?

Candy: No tengo nada que perdonar, es tu vida. Soy yo la que te pide disculpas a ti por ser tan infantil, lo siento.

Albert: Tú no eres infantil, eres una mujer increíble y yo… ¡hum!

Candy no aguantaba más y lo beso en los labios con pasión contenida. Lo tenía tan cerca y podía sentir el calor de sus cuerpos al abrazarse. Albert estaba en una nube y no paraba de acariciarla, pero reaccionó a tiempo antes de que no pudiera controlarse…

Albert: Esto no está bien. Mejor que paremos o no sé qué pueda pasar.

Candy: Tienes razón -ruborizándose- mejor será que paremos. Puedo por lo menos abrazarte, me muero de frío.

Albert: Claro, yo también siento algo de frío. ¡Ven!

Así se quedaron por un rato hasta que sus ropas estuvieran más secas y la lluvia dejara de caer.

En el interior de la casa, unos ojos fulminaban a la pareja que se acercaba sonriente…

¿Qué pasará con Susana y Candy? ¿Se arreglarán las cosas para Candy?...










Big Brother Fic
Por Esther
Día 12
Jueves 12 de Abril
6:00 AM



Los chicos de la casa de Gran Hermano hoy no se sienten muy contentos después del día de ayer. Todos se levantan y se dirigen al patio como cada mañana para escuchar lo que les tenga que decir la voz de Big Brother, aunque los ánimos están por los suelos.

BIG BROTHER



Buenos días a todos. Como saben hoy es día de expulsiones, uno de ustedes saldrá de la casa. Ellos son Neal Legan y Anthony Brown, esperamos que tengan listas sus maletas por si tienen que abandonar la casa.

Anthony: Por supuesto “Big”

Candy se sentía muy mal por la posible marcha de Anthony y Elisa no paraba de llorar desconsolada agarrada al cuello del pobre chico resignado a consolar a su prima.

Terry lo miraba y sentía un gran remordimiento por dentro, ya que nunca debió suceder lo de la otra noche. Aquel golpe a Susana le hizo ver que se estaban comportando como críos y ahora Anthony podía ser expulsado por su culpa.

La voz de Big Brother siguió hablando…

El resto del día lo podrán dedicar a limpiar y después tendrán el resto de la tarde libre. Eso es todo por ahora hasta la hora de la expulsión.

La comunicación se cortó y todos se pusieron a limpiar la casa y preparar el almuerzo. La mañana transcurrió sin incidentes y fue de lo más normal. Ya por la tarde los chicos pudieron relajarse y disfrutar en libertad.

Archie y Annie decidieron dar un paseo por el jardín como cada tarde para poder tener un poco de más intimidad, ya que dentro de la casa estaban todos muy pendientes de lo que hacían.

Albert decidió pasar la tarde tumbado en el césped del jardín. Se sentía refrescado por la brisa de la tarde.

Candy intentaba curarle el ojo a Susana lo mejor que podía, menos mal que era enfermera.

Elisa estaba llorando en el cuarto de las chicas desconsolada porque su hermano y Anthony estaban nominados.

Neal trataba de consolar a su hermana pequeña de que dejara de llorar y le decía que aunque él saliera tenía que ganarle a Candy para darle una lección, pero nada le hacía entrar en razón.



Anthony estaba taciturno, dando paseos de un lado a otro de la casa. Se sentía muy inquieto por saber si sería expulsado o no. De repente, Terry se acercó a él para hablarle.

Terry: ¿Puedo hablar a solas contigo Anthony?

Anthony: Supongo que sí ¿qué quieres?

Terry: Prefiero que vayamos al cuarto, allí estaremos más tranquilos.

Anthony y Terry se dirigieron al cuarto de los chicos para poder charlar tranquilamente…

Anthony: ¿Y bien?

Terry: Anthony yo…lo siento.

Anthony se quedó en estado de shock.

Anthony: ¿Qué has dicho? - anonadado.

Terry: ¡Jo tío, no me lo hagas repetir! Que lo siento. Siento todas nuestras peleas por Candy. ¿Sabes? Estuve pensando que tal vez nos equivocamos al pensar que Candy es un trofeo que se pueda ganar.

Anthony: Sí, estoy de acuerdo. Nunca le preguntamos sobre sus verdaderos sentimientos y nos comportamos como críos.

Terry: Exacto. ¿Por qué no hacemos una tregua?

Anthony: Hum… sí, será lo mejor para todos. Aunque visto lo visto creo que ni haría falta, me iré esta noche.

Terry: ¡JA! ¿Crees que las chicas del público podrían votar a dos bombones como nosotros?

Anthony: ¡Jajaja! ¡Viva tu modestia!

Terry: ¡Jeje! No tengo a mi madre para que me diga lo guapo que soy- le guiñó un ojo.

Anthony: Gracias, Terry. - dijo al tiempo que le estrechaba la mano.



Terry: De nada. Pero que de aquí no salga o perderé mi fama de rebelde y gruñón.

Anthony: ¡Jajaja! Muy bien “Terryble Grandchester”, mis labios están sellados.

Terry: Ahora por turnos iremos a ver qué opina Candy de nosotros y al que elija, pues se queda con ella.

Anthony: ¿Y si no se decide?

Terry: Pues nos esperaremos a salir de la Casa y que gane el mejor.

Anthony: O sea yo ¡Jajaja!

Terry: Eso se verá. ¡Vamos! Tú primero, para ver tu cara de desilusión.

Anthony: ¡Ja! Lo veremos.

Mientras Candy había estado con Susana todo el tiempo mientras los dos chicos se reconciliaban en la habitación. Esto fue lo que hablaron:


Candy: Menudo moretón tienes en el ojo. ¿Y dices que te lo hiciste con una puerta?

Susana: Sí. - No se atrevía a decirle la verdad.

Candy: Susana, soy enfermera, no me mientas. Eso es un golpe seco en el ojo. No veo que te hayas clavado nada.

Susana: Es que yo… Candy, me cuesta tanto decirlo. - y empezó a sollozar de nuevo.

Candy: Susana, cuéntame ¿qué sucedió?

Susana: Es que Terry y Anthony volvieron a discutir y empezaron a pegarse y me metí en medio y Terry me dio un puñetazo sin querer en el ojo.

Candy: ¡Susana! ¿Por qué hiciste eso?

Susana: Es que no quería que se hicieran daño.

Candy: Susana…



Susana: Ya no tiene remedio…en fin. ¡Cuéntame! ¿Cómo lo pasaron? ¿A que es estupendo el Jacuzzi?

Candy se quedo muda con la afirmación…

Candy: ¿Susana y Albert compartieron el Jacuzzi? - Pensaba la rubia- ¡Uy sí! ¡Jeje! Muy relajante - Me va a escuchar…

Susana: ¿Pasa algo? - mirándola extrañada por su expresión de pocos amigos.

Candy: ¡Jeje! Nada, me disculpas… - dijo con una sonrisa forzada y derechita al jardín para gritarle a Albert, pero fue interceptada por Anthony.

Anthony: Candy, ¿Puedo hablar contigo?

Candy: ¿Ahora? Sí claro.

Anthony: Hay algo muy importante que quiero preguntarte.

Candy: Anthony me asustas, ¿qué pasa? No te preocupes por la expulsión, yo sé que las chicas de público…

Anthony: ¡Otra con lo mismo!

Candy: ¿Eh? ¿A qué te refieres?

Anthony: Ups… nada, nada. Mira Candy, sé que no tengo derecho a reclamarte nada, pero el beso del otro día fue muy importante para mí.

Candy no sabía donde meterse (Ups) ya ni se acordaba de ello, habían pasado tantas cosas en esos días…

Candy: Anthony… tú también eres muy especial para mí.

Anthony: Sí, pero ¿cómo de especial?

Candy: ¿? No te entiendo.

Anthony: ¿Qué sientes por mí Candy?



Candy: ¡Anthony! ¡Oh Anthony! No lo sé, estoy tan confundida. Es que tú y Terry son muy importantes para mí porque los amé a los dos cuando era una niña. Ahora que los tengo a los dos no sé por cuál decidirme porque ambos tienen cualidades muy bellas que aprecio mucho.

Anthony: Entiendo. ¿Cómo puedo ganarme de nuevo tu amor?

Candy: Supongo que teniéndome paciencia. - sacó la lengua como una niña.

Anthony: Supongo que sí. Gracias Candy por ser mi amiga y espero que algún día tú y yo…

Terry: Tiempo, es mi turno.

Anthony: ¡¿Cómo qué tiempo?!

Terry: Eso acordamos, ahora me toca a mí.

Anthony: ¡Ay! Resignación.

Candy no entendía nada de lo que estaba pasando. Terry se le acercó y la miró con esa mirada penetrante verde-azulada que quita hasta el hipo.

Terry: Candy, te hago la misma pregunta de Anthony ¿qué sientes por mí?

Candy: Ya se lo dije a Anthony, no lo sé. Denme tiempo chicos y ya veré por cuál me decido. Y como sigan haciéndome la vida imposible ¡¡¡me meto a monja!!!

La voz de Big Brother se dejó oír en toda la casa…

BIG BROTHER

Bien chicos, vayan al gran salón para la expulsión.

Los chicos estaban ansiosos por saber quién se iría esta vez ¿Anthony? ¿Neal?... la suerte estaba echada…

Y el próximo en salir es… ¡Neal Legan!

Elisa fue la única que lloró la partida de su hermano, aunque por otra parte festejaba que Anthony siguiera en la casa para deleitarse la vista con aquel apuesto rubio.



Neal: Ya lo sabía, era de esperar. Pero lo bueno es que podré dormir y comer cuando me apetezca ¡jajaja!

Los chicos fueron a despedirse de él a la puerta de salida y todo volvió a la rutina de costumbre…

Había sido un día largo para nuestros amigos de la casa de Big Brother, pero se sentían felices de que un chico tan dulce como Anthony se hubiera librado de salir.

Candy vio que Albert se dirigió al jardín como todas las noches para tomar el aire, le encantaba mirar las estrellas y sentir la naturaleza por muy poca que fuera, pero Candy se paró en seco al ver que no estaba solo…

Albert: ¿Hum?... Susi ¿qué haces aquí?

Susana: ¿Puedo acompañarte?

Albert: Claro, la casa es de todos. ¿Pasa algo?

Susana: Yo… quería decirte que… - Susana temblaba de arriba a bajo.

Albert: ¿Qué pasa? Me asustas. Dime ¿qué tienes? - acercándose más a ella.

Susana: Yo no sé cómo paso, pero… Albert, tú… ¡me gustas mucho Albert!

Susana le pasó los brazos por el cuello y cerró sus labios contra los suyos. Albert estaba en estado de shock, era la segunda vez que le robaba un beso y Candy salio corriendo lo más que pudo a la habitación de las chicas para llorar desconsoladamente. Definitivamente ellos estaban juntos, nada había que hacer…

Por su parte, Albert se separó de Susana que lloraba apenada por la vergüenza de lo que acababa de hacer.

Susana: Lo siento Albert, soy una idiota.

Albert: No Susana. No te pongas así, no estoy enfadado contigo.

Susana: ¿Ah no? ¿Entonces?...



Albert: Comprendo que te sientes desesperada porque Terry no te presta atención y te sientes muy confundida.

Susana: ¿Eso crees? Ahora entiendo porqué nunca te diste cuenta de que Candy te ama - salió corriendo también llorando para desahogar sus penas.

Albert no sabía qué hacer con esa situación, se le había escapado de las manos… ¿Sería verdad lo que le dijo Susana de Candy? ¿Con quién debía quedarse? ¿Debía estar con Susana para no causarle más dolor o debía confesarle su amor a Candy?...