Día 19
Jueves 19 de Abril
6:00 AM
Una vez más, y ya la voz en off se está
cansando de parecer un disco rayado (socorro sálvenme, por piedad, y todavía me
quedan 10 días ¡qué horror!), Bueno, a lo que iba… los chicos de Big Brother
despiertan para iniciar una nueva jornada dentro de la ya consabida casa de Gran
Hermano.
Por fin un golpe de suerte para nuestra amiguísima Candy, pues
por fin se decidió por alguien y se fue su peor enemiga Elisa Legan. ¿Podría ser
más feliz?
Candy: ¿Podría ser más feliz? - con una sonrisa de oreja a
oreja.
Eso ya lo dije yo ¡Ejem! Haber si estamos más
atentas.
Candy: Perdón.
Sigamos…
Como iba diciendo, los
chicos habían elegido que Elisa se fuera y ahora quedaban igualados entre chicos
y chicas. Por la parte de los chicos tenemos a Albert, Terry y Archie, y por la
parte de las chicas a Candy, Susana y Annie. Uyuyuyuy… que de
parejitas…
Todos estaban en el gran salón para que les asombraran una vez más
con las geniales ocurrencias de los magníficos guionistas de este programa…
¿quién escribirá esto? ¡Ah! los guionistas… OK.
BIG BROTHER
Buenos días a
todos. Cada vez son menos, pero a los que están aquí enhorabuena por haber
llegado tan lejos.
Todos: Gracias Big.
Hoy van a tener una
prueba en donde se van a divertir mucho. Hoy les tocará bailar bailes de salón.
Por favor, pónganse en parejas.
Como era de esperar Candy se puso con
Terry, Albert con Susana y Archie con Annie.
Muy bien, ahora que
están emparejados cada uno sacará una bolita del cesto que tienen delante, la
abrirán y dirán qué clase de baile les tocó.
El primero en sacar
la bola fue Terry - nos ha tocado tango- después fue el turno de Archie -
aquí dice mambo - y por último le toco sacar a Albert - a ver nos tocó ¿pero
qué?... ¿LAMBADA? Debe ser una broma.
Ha leído bien señor William les tocó bailar
la lambada. Se les avisará cuando sea la hora de presentarnos sus bailes, eso es
todo por el momento.
Archie: ¡Ay! Tío Albert ¡qué suerte! Te
cambio el baile.- dándole codazos para que se avergonzara.
Annie:
¡Archie! Deja de molestar a Albert.
Albert: ¡Ejem! No me importa, tengo
una excelente compañera de baile que se lo tomará en serio, pues vamos a ganar.
¿Cierto?
Susana: ¡Síiiii! - levantando el puño en señal de
victoria.
Terry: Creen que van a ganar ¡ja! ¿Nos apostamos
algo?
Albert: Lo que quieras.
Candy: Eh, chicos…
Terry:
¡Vale, el que pierda limpiará la casa vestido de mujer!
Albert: Trato
hecho.
Candy: Terry… ¿por qué hiciste eso?
Terry: ¡Jeje! se que
vamos a ganar. Confío en ti.
Candy: ¡Plop! Yo lo único que se bailar es
el vals.
Archie: Y no muy bien, creeme que me pisa cada vez que
puede.
Albert: Bueno, basta de cháchara y a trabajar.
Albert y
Susana se fueron a un discreto rincón de la casa para poder practicar. Al pobre
de Albert se le subían los colores cada vez que tenía que toquetear a Susana. La
verdad no le gustaba la idea de que Candy lo viera bailando de esa forma y
lo que era peor… todo el mundo lo vería por televisión e incluso su tía Elroy,
ya se lo estaba imaginando - William, eres la deshonra de los Andrew
¡qué vergüenza bailando un baile tan pecaminoso! - pobre
Albert…
Archie y Annie hacían grandes esfuerzos por bailar un ritmo tan
movido como el mambo y más de una vez Annie fue al suelo al intentar saltar a
los brazos de Archie. Desde luego tenían muy poca coordinación.
En cuanto
a Terry y Candy no les iba del todo mal, bueno, si no fuera por los pisotones
que Candy propinaba a Terry cada dos por tres…
Terry: ¡Ayy! ¡CANDY! Así
no vamos a ganar.
Candy: Lo siento.
Terry: ¿Quieres concentrarte?
Candy: Esto no es fácil ¿sabes? Ya te dije que no sé bailar ¿por qué
tuviste que apostar con Albert? Por si no lo sabes es un excelente
bailarín.
Terry: A buena hora me lo dices…
Candy: ¿Qué? Pero si te
lo estaba diciendo.
Terry: Bueno, trata de concentrarte y de no pi…
¡Ay!
Candy: Lo siento - ¡jeje! eso por mandón - haciendo
como la que no se daba cuenta.
Las horas pasaban y los chicos hacían
grandes esfuerzos por no tropezar, caer, pisar o resbalar. En fin… que desastre,
como bailarines no tenían ningún futuro, obviamente se morirían de
hambre.
La voz de nuestro querido Big Brother sonó una vez más por los
altavoces de la casa.
BIG BROTHER
Bien chicos, se les
acabó el tiempo del ensayo. Ya es la hora de demostrarnos sus talentos como
bailarines de salón.
Todos se miraron y se encogieron de
hombros. Los primeros en empezar serían Terry y Candy bailando un precioso tango
argentino. La música sonó y más o menos todo iba bien hasta que Candy le dio una
patada a Terry en toda la espinilla y éste contuvo el grito, luego le pisó dos o
tres veces y por fin terminó la tortura para Terry.
Muy bien, ahora les
tocará el turno a Albert y Susana.
La música empezó a sonar y ambos se
combinaban a la perfección. Albert había trabajado duramente para no ponerse
nervioso por tener que tomar de la cintura a Susana y ya parecía que se sentía
más cómodo, pero unos ojos envueltos en llamaradas lo miraban de hito en
hito.
Candy veía disfrutando a Susana con el insinuante movimiento de las
caderas del chico y no se cortaba un pelo en rozarse con él ¿pero qué se había
creído esa? Por primera vez Candy empezó a comerse las uñas, estaba de los
nervios y deseando que acabaran. Ésto no pasó desapercibido para su amiga Annie
que reía entre dientes al ver a su amiga celosa.
Por fin terminaron y fue
el turno de Archie y Annie que les tocaba bailar el mambo.
Todo iba
perfectamente hasta que en uno de los pasos Archie tenía que coger a Annie al
vuelo. El caso es que Annie cogió demasiado impulso y…
¡¡¡BOOOM!!! Fue al
suelo con un gran estruendo.
Todos: ¡¡ANNIE!!
En seguida todos
fueron a ver lo que le había pasado a la chica que estaba quejándose en el
suelo.
Annie: ¡Ay! Mi tobillo, me duele mucho.
Archie: Annie, es
por mi culpa perdóname.
Pero todo estaba controlado y supervisado bajo la
atenta mirada del equipo de Big Brother y pronto se la llevaron a un hospital
para que le hicieran pruebas.
Archie se quedó hecho polvo por haber
mandado al hospital a su novia.
Candy: Cálmate, seguro que está
perfectamente.
Archie: Seguro… - metiendo la cabeza entre sus piernas.
(Las de Archie)
Albert: Un accidente lo tiene cualquiera
¡Anímate!
BIG BROTHER
Buenas noches chicos y chicas. Les
informamos que Annie Britter se encuentra bien, sólo tiene un esguince de
tobillo. Mañana por la mañana podrá volver a la casa para recoger sus cosas, ya
que los médicos le mandan reposo. Eso es todo.
Archie: ¿Eso es
todo? ¿Eso es todo? ¡Y un cuerno eso es todo! Por mi culpa Annie saldrá de la
casa. - dijo soltando algunas lágrimas.
Candy: Archie, como dijo Albert
es un accidente. No lo hiciste con mala intención. Tranquilo ¡ven! - dándole un
fuerte abrazo.
Archie: Gracias, ¡snif! - secándose las
lágrimas.
Terry: Bueno, ¿quién gano?
Candy: Terry… ¿No te importa
lo que le ha pasado a Annie?
Terry: Claro que sí, pero yo no tiene
remedio y nosotros teníamos una apuesta.
Albert: Me da igual si gano o
pierdo, no me importa vestirme de mujer si es lo que quieres. Pero hoy ha
sucedido una tragedia y no es momento de apuestas.
Terry se fue a su
cuarto con el ceño fruncido pensando que todos estaban en su contra y todo por
un comentario sin importancia.
Albert: mejor que te acuestes Archie.
Mañana la verás y será otro día.
Archie: ¿Tú crees?
Albert: Con
la luz del día todo se ve más claro y estarás más descansado para pensar. Anda
ve.
Archie: Bueno, pues hasta mañana. - dirigiéndose a
descansar.
Susana: Yo voy a ver cómo está Terry. Yo lo conozco, seguro
estará ya fumando ¡puf!
Candy y Albert se quedaron solos en el
salón.
Candy: Bueno, pues… ¡¿qué día más raro verdad?!
Albert: Sí…
un poco. ¿Te apetece tomar el aire?
Candy: Sí, me encanta ver las
estrellas en las noches despejadas.
Albert: La verdad no bailabais del
todo mal ¡jajaja! Bueno, ha excepción de ese rodillazo y de los
pisotones.
Candy: No te burles ¡jajaja! Sé que soy patética
bailando.
Albert: Claro que no. Sí quieres yo te enseño a
bailar.
Candy: ¿Me enseñarías a bailar Lambada? - con una sonrisa pícara
en los labios.
Albert: ¿Ahora? - con una sonrisa maliciosa.
Candy:
Sí, por qué no.
Albert tomó de la cintura a Candy y con la otra mano le
deshizo el moño que tenía cogido dejando caer una lluvia de dorados rizos en su
espalda. Luego le fue recorriendo la espalda suavemente con la mano haciéndola
estremecer de pies a cabeza ¿Cómo había resistido Susana a esas caricias que le
brindaba?
Candy tenía la cara encendida entre la vergüenza y el calor que
emanaba su cuerpo por la cercanía de Albert, rozándose, acariciándose y girando
hasta que ya no se pudieron contener más y terminaron por unir sus bocas
apasionadamente. Ella tenía puesta una pierna rodeando las caderas de él
mientras Albert la sostenía contra la pared, pero Candy reaccionó y se dio
cuenta de que ahora estaba con Terry y se separó bruscamente de él.
Candy: No podemos. - dijo muy agitada y enrojecida por su
acto.
Albert: Tienes toda la razón - y se fue dejándola sola para que
recuperara la compostura.
Candy se sentía muy turbada y no sabía qué
se le había pasado por la cabeza al volver a besarlo así, al acariciarlo así de
nuevo, a sentir ese fuego dentro de ella que la quemaba…
Día 20
Viernes 20 de Abril
6:00 AM
Los chicos se
levantan ansiosos por saber cómo estará Annie por la caída de ayer. En la
habitación de los chicos Archie no había podido dormir pensando en que era
culpable de la salida de la chica.
BIG BROTHER
Buenos días, dentro
de unos momentos llegará su compañera Annie para despedirse de ustedes.
Esperamos que le hayan preparado la maleta para su salida.
Archie: Big ¿es
necesario que Annie se vaya de la casa? - preguntó el muchacho muy
cabizbajo.
Es lo que han recomendado los médicos. Nosotros no tenemos nada
que ver en la marcha de los miembros, son ustedes los que deciden. Pero en este
caso es por recomendación de los doctores y es ajeno a lo que dispongamos
nosotros.
Albert: Lo comprendemos ¿verdad Archie? - rodeándole los
hombros.
Archie: Supongo que sí.- no muy convencido.
Candy:
Annie…- pensaba Candy- ¿qué haré ahora sin ti?
Albert sabía
perfectamente lo que pasaba por la cabeza de Candy y se apenó por ella. Él sabía
que eran inseparables como hermanas y que se contaban todo. Además, estaba
Susana. Candy no le tenía ninguna simpatía y eso era más que obvio y sobre todo
reciproco.
Albert: ¡Ay! (suspiro)
Susana: ¿Y ese
suspiro?
Albert: ¿Eh? No nada - trató de sonreír.
Por fin se abrió
la puerta y pudo entrar Annie con unas muletas bajo los brazos. Todos salieron a
recibirla con la mejor cara que podían.
Candy: Hola Annie ¿cómo te
encuentras?
Annie: Muy bien, sólo es un esguince de tobillo y tú como
enfermera deberías saber cómo estoy.
Candy: ¡Jajaja! Tienes mucha
razón.
Archie estaba apartado en una esquina, pues no se atrevía a
acercarse a ella por miedo a lastimarla otra vez.
Annie: Bueno, ¿y tú no
vienes a saludarme? Y eso que eres mi novio…
Archie: Es que yo… - empezó
a respirar acongojado.
Annie: Archie…
Archie se lanzó a los brazos
de Annie y empezó a besarla con frenesí. La chica no se lo podía creer y la
estaba dejando sin respiración…
Annie: ¡Archie! - medio
ahogada.
Archie: Annie, yo no sé qué haría sin ti. Lo estoy pasando muy
mal. ¿Podrás perdonarme por lo que te hice?
Annie: Pero fue un accidente,
no te culpes más por favor.
Archie: Está bien. Pero prométeme que te
cuidarás.
Annie: Lo prometo mi amor - dándole un tímido beso en los
labios.
Por hoy me quedaré a almorzar, ¿qué les parece?
Candy:
¡Estupendo! - abrazándose a su amiga.
Albert: Candy, ¿por qué no me
ayudas a preparar la comida?- guiñándole un ojo causando los celos de
Susana.
Candy: ¿En serio? ¡Claro!
Candy fue corriendo a donde
estaba Albert y Annie y Archie salieron al jardín para tomar el sol. Mientras
Susana se sentó al lado de Terry con la clara intención de
fastidiarlo.
Susana: ¡Vaya! Tu novia no se corta un pelo a la hora de
irse con quien más le conviene…
Terry: ¿Ah sí? - haciéndose el
desentendido.
Susana: ¿Cómo permites que se acerque tanto a ella? Yo de
ti tendría cuidado con Albert Andrew. Es muy apuesto y también muy gentil con
Candy ¿no crees?
Terry: Me están empezando a fastidiar tus insinuaciones
Susana. ¿Qué quieres? - ya enojado.
Susana: Nada… es sólo un consejo para
que espabiles, no te la vayan a quitar de las manos…
Terry: ¡Jajaja! Ya
comprendo…
Susana: ¿Eh? - Susana lo miraba sin entender de qué se
reía.
Terry: Tú lo que quieres es quitarte del medio la competencia de
Candy porque sabes que a Albert le gusta.
Susana: Bueno, pero que chico
tan perspicaz - decía irónicamente- ¿lo pensaste tú solo?
Terry dejó de
reírse…
Terry: Sí, para tu información. Ya pensé en que los dos hacen
buena pareja y no es bueno que Candy pase tanto tiempo con Albert aunque éste
sea su tutor.
Susana: Correcto. Pero… podemos unir nuestras fuerzas
y…
Terry: Separarlos definitivamente.
Susana y Terry se miraron y
con este gesto hicieron un pacto secreto entre los dos.
Por su parte
Candy trataba de ayudar lo más posible a Albert.
Albert: Bien, es
sencillo. Cuando el agua empiece a hervir bajas el fuego y ya casi está listo
para servir. Sólo tenemos que esperar unos minutos más.
Candy: ¡Vaya!
Parece tan sencillo cuando lo haces tú. Pero yo nunca seré una buena ama de
casa. Ustedes me acostumbraron a una vida llena de lujos ¡jajaja!
Albert:
Puede que tengas razón. Tal vez debería mandarte al medio del campo a cuidar de
las cabras ¡jajaja!
Candy: ¡¡¡ ¿Qué?!!! No serás capaz.
Albert:
Claro que no, era broma.
Candy: ¡Uf! Ya me veía
madrugando…
Albert: Pobres cabras, se morirían de hambre con lo perezosa
que eres.
Candy: ¡Albert! Eso no es cierto. Casi nunca llego tarde a la
clínica.
Albert: Lo sé, no te lo tomes tan a pecho mujer. - dándole un
tierno beso en la frente que no pasó desapercibido para unos ojos
inquisidores.
De pronto a Candy le dio un ligero mareo y tuvo que
abrazarse a Albert para no caerse.
Albert: ¡Candy! ¿Qué?...
Candy:
No es nada… es sólo un ligero mareo, eso es todo.
Albert: ¿Eso es todo?
Candy ¿no se te pasan las nauseas?
Candy: Bueno… ya sólo alguna vez me
vienen. - retorciéndose las manos con nerviosismo.
Albert: Candy, no
será…
Candy: ¿Eh?...
Terry: Albert, ¿podemos hablar? ¡Vamos, si es
que no te importa quitarle las manos de encima a mi novia!
Albert: Por
supuesto, disculpa Candy. Con permiso.- en tono muy serio.
Candy: Albert…
- reteniéndolo del brazo.
Albert: No pasará nada, tranquila. - sonriendo
para poder transmitirle algo de confianza.
Candy: Por favor, no vayan a
pelear. - casi al borde de las lágrimas.
Albert: ¿Pero qué estás diciendo
Candy?, Terry y yo somos amigos ¿recuerdas?
Candy: Sí, pero…- Albert le
puso su dedo índice en la boca para callarla.
Albert: Pero nada. Ahora
volvemos ¿OK?
Albert y Terry se fueron a discutir a la habitación de los
chicos para que nadie los pudiera molestar.
Albert: Bien, ¿tú dirás?
Terry: Albert, aléjate de ella.
Albert: ¿Y por qué tendría que
hacer eso?
Terry: Ella ahora es mi chica y no tienes ningún derecho
a…
Albert: ¡A qué Terry! ¡Venga, dilo! Tú no eres nadie para darme
órdenes de qué puedo o no hacer con Candy puesto que yo soy su tutor legal. Pero
no sólo eso, Candy es una buena amiga y no pienso dejarla ni apartarla de mi
vida.
Terry: Eso no te da derecho a mirarla en la forma con que la miras,
aunque seas su tutor. Tú nunca serás para ella algo más que un “Hermano
mayor”.
Albert: ¡Jajaja! Que poco sabes de la vida.
Terry: ¿A qué
te refieres? - dudando.
Albert: Yo no seré quien… bueno ya lo sabrás.-
con una gran sonrisa.
Terry: Albert, no te vayas. ¿Qué has querido
decir? ¡Albert! ¡Vuelve!
Big Brother Fic
Por Esther
Día 18
Miércoles 18 de Abril
4:00 AM
Todo estaba todavía oscuro en la casa de
Gran Hermano y aún quedaban un par de horas más para que los miembros de la casa
comiencen un nuevo día, pero uno de ellos no podía dormir. Albert se levantó
porque sintió movimiento por el salón y fue a investigar qué era.
Candy:
Gracias, espero una respuesta - oculta entre las sombras de la
noche.
Albert se acercó con sigilo para ver quién estaba despierto a esas
horas.
Albert: Candy - dijo en voz baja.
Candy: ¡Ah! ¡Albert! Me
asustaste.
Albert: Shhh. Baja la voz, todos están
durmiendo.
Candy: Perdón, pero eres un idiota ¿por qué me das esos
sustos?
Albert: ¿Y tú qué haces levantada a estas horas de la mañana?
¿Qué hacías en la puerta y con quién hablabas?
Candy: ¿Yo? Tú estás
dormido todavía ¡jeje! Seguramente lo soñaste.
Albert: A sí…entonces
explícame qué haces aquí a oscuras.
Candy: Pues… vine por un vaso de
leche.
Albert: ¿Y el vaso y la leche?...
Candy: ¿Eh?...Ups, a eso
iba ¡jeje!
Albert: Hum… Candy ¿qué me ocultas?
Candy: N…nada, en
serio. ¿Por qué te iba yo a ocultar cosas?
Albert: Puedes que tengas
razón. No tengo motivos para dudar de ti.
Bueno, ¿quieres tomar algo? No
podía dormir.
Candy: Y eso por qué. - extrañada.
Albert: No sé. -
encogiéndose de hombros y mostrando una de sus inigualables sonrisas. ¿Y tú?
Los dos se sentaron en el sofá del gran salón abrazados con un vaso de
leche templada cada uno.
Candy: Pues es que no me siento cómoda, sigo con
las nauseas.
Albert: Candy, ¿no se te paso? Debes seguir con la dieta y
si no tendrás que ir a que te vea un buen doctor. Estoy preocupado por ti
cariño… - dándole un tierno beso en el pelo.
Candy: ¿Cariño?
¡jaja!
Albert: ¿Eh? ¿Qué?
Candy: Me dijiste cariño.
Albert:
¿Yo te dije eso? No me di cuenta, perdona - ruborizándose.
Candy: ¿Por
qué tengo que perdonarte? No me molesta en absoluto y además somos familia. Pero
por lo menos vamos mejorando, antes me decías pequeña.
Albert: ¿No te
gustaba que te lo dijera?
Candy: ¿Qué? No es eso, es sólo que me hacía
sentir como si siguiera siendo una niña.
Albert: Nunca lo he dicho con
esa intención. Lo decía más bien por tu estatura, enana ¡jeje! - poniéndole el
vaso sobre la cabeza.
Candy: ¡¡ ¿Queé?!! - haciendo aspavientos con los
brazos.
Albert: Shhh, era broma no grites. ¡Jajaja!
Candy: No te
metas conmigo, ¡jajaja! Albert ¿por qué no estamos siempre así?
Albert:
Candy, sabes que lo nuestro no puede ser. Lo hablamos ¿recuerdas? Como amigos
estamos muy bien, pero cuando se trata de expresar otros sentimientos nos
volvemos celosos y posesivos. Somos unos paranoicos ¡jajaja! Terminaríamos
haciéndonos daño mutuamente.
Candy: Bueno, entonces no te importaría que
volviera con Terry.
Albert: Me dolerá, pero tengo que aceptarlo. Yo
intentaré tener una relación por mi cuenta.
Candy: ¡¿Con Susana?! -
horrorizada.
Albert: Yo no dije eso, sólo que haré mi vida con otra
persona. Pero si es con ella ¿te molestaría que fuera tu madrastra?
¡Jeje!
Candy: Ya me la imagino como la madrastra de la Cenicienta. No
ella no me gusta para ti. - cruzándose de brazos y poniendo
caras.
Albert: OK, entendí. Bueno, me buscaré una chica de piernas
largas, con el pelo largo y sedoso, ¡ah! y que tenga los pechos muy grandes.
Hum… ya me la puedo imaginar.- poniéndose las manos detrás de la nuca y
sonriendo de satisfacción.
Candy: Grrr, yo también. Es todo lo
contrario a mí. ¡Traidor!- pensando.
Albert: ¡Ay! Candy, era
broma ¿dónde vas?
Candy: A descansar un rato antes de que nos llame
“Big”, estoy cansada.
Albert: ¡Jeje! La tengo en el bote. Yo también me
iré otro rato, aunque no podré dormir pensando en ti… cariño.
Los
chicos se levantaron otro día más con la canción de Clock y se dirigieron al
salón para desayunar y ver qué tenía que decirles hoy Big
Brother.
BIG BROTHER
Buenos días chicos, hoy es día de
expulsiones. Como saben estaban nominadas las señoritas Susana Marlowe y Elisa
Legan. Esperamos que tengas sus cosas preparadas por si tienen que abandonar la
casa.
Elisa: Por supuesto, estaré encantada de dejar esta inmunda casa y
la compañía que no es mejor.
Todos: Hum… - con cara de pocos
amigos
Muy bien, hoy tienen el día libre para ustedes. Pueden usar su
tiempo como ustedes plazcan. Eso es todo hasta la hora de la
expulsión.
Los muchachos se dedicaron a bañarse en la
piscina, tomar el sol y charlar animadamente de todo lo que les había pasado
durante estas dos semanas tan intensas. Recordaban a los que ya habían sido
expulsados y las anécdotas más divertidas de cada uno de ellos.
Candy:
¡Jajaja! ¿Os acordáis cuando Terry y Anthony tuvieron que bailar
juntos?
Terry: No me lo recuerdes. Me pisó durante todo el tiempo, pero
es que yo no sé bailar como una chica.
Todos: ¡Jajaja!
Albert: O
como cuando tuvimos que ordeñar las vacas.
Annie: Sí, las caras de Susana
y Elisa ¡jajaja!
Susana: Nosotras somos chicas de ciudad y no unas
pueblerinas. Yo no tengo necesidad de buscarme la vida.
Candy: Pero eran
unos bichos muy mansos.
Elisa: Pero esa peste ¡argg! Los denunciare por
hacerme sufrir eso. Casi me atrofian la nariz.
Todos: ¡Jajaja!
Archie: A mi lo que más me gusto es el Karaoke ¡jeje!
Annie:
¿Por qué sonríes tontamente? - con cara de poco amigos. - ¿qué estás
pensando?
Archie: Nada mi amor. Tú sabes que eres la niña de mis ojos -
sacando la lengua - ¡qué mal genio!
Terry no podía dejar de mirar
como Candy reía y tenía que actuar ahora si no quería perderla. Lentamente se
levantó y se dirigió a ella.
Terry: Candy ¿puedo hablar a solas
contigo?
Candy: ¿Eh? Claro.
Terry: Candy, yo… no puedo más con esta
incertidumbre de si todavía tengo alguna esperanza contigo.
Candy: Terry,
yo lo estuve pensando muy bien y creo que podemos intentarlo por un tiempo.
Terry: ¿Estás segura?
Candy: Completamente -
sonriendo.
Terry le dio un suave beso en los labios que la chica
correspondía sin poner resistencia.
Terry: No ha estado mal para
empezar.
Candy: ¡Jajaja! que cosas dices - ruborizándose.
Terry:
Entonces, ¿somos novios de nuevo?
Candy: Supongo que sí - besándolo ella
ahora.- pero que conste que si no me gusta lo que tengo lo dejo.
Terry:
Creo que eso nunca pasará. Te haré la mujer más feliz de la Tierra, te lo
prometo.
Candy: Sí, debemos volver. - tomándose de las
manos.
Todos estaban extrañados por el comportamiento de ambos ¿por qué
iban tomados de la mano?
Albert ya sabía lo que había pasado, pero por el
momento sería paciente…
Las horas pasaban y por fin llegó la hora de la
expulsión.
BIG BROTHER.
Buenas noches chicos. Ya sabemos quien será la
próxima en salir. Por votación del público se irá Elisa Legan. Despídanse de
ella.
Elisa: No hace ninguna falta yo sé donde está la
puerta.
Albert: Elisa, no seas así.
Elisa no pudo contener las
lágrimas y se abrazó a él.
Elisa: Tío William, esto no es justo. Yo
quería seguir ¿por qué?
Albert: Tal vez porque tú insistías en que
querías abandonar la casa y precipitaste las cosas. Era de suponer que te
eligieron a ti porque eres la más débil.
Elisa: Snif ¿de verdad?
Albert: Sí. Nos vemos fuera. - dándole un beso en la
frente.
Elisa abandonó la casa por fin y ahora tendrían un poco más de
paz, pero por cuánto tiempo…
Albert salió al jardín para despejarse. La
noche era fresca y acompañaba a relajarse y mirar las estrellas como tanto le
gustaba.
Candy: ¡Hola! - asomándose por la puerta - ¿te puedo
acompañar?
Albert: Claro, sabes que no me tienes que pedir permiso.
Ven.
Candy: Albert quería decirte…
Albert: Sí, lo sé. Volviste con
Terry ¿verdad?
Candy: ¡¿Cómo lo sabes?!- muy sorprendida.
Albert:
Ambos son un libro abierto ¡jajaja!
Candy: ¿No te molesta?
Albert:
Candy, yo no decido en tu vida. Tú eres la única que puede saber si hace lo
correcto o no. Desde que eras una niña de a penas doce años, siempre te dije que
debías ser independiente y buscar tu propio camino. Ahora que eres toda una
mujer con más razones para que no me tengas que pedir una opinión, sabes que
siempre te apoyaré y me mantendré a tu lado.
Candy: Gracias, no tengo
palabras para agradecerte todos estos años tan felices de mi vida.
Albert: No hace falta. Lo hacía con amor, porque te quiero.
Candy:
Albert…- porque te quiero, te quiero…- seguía resonando en su
cabeza.
Albert: Es tarde ya, mejor vamos dentro o cogerás frío
¿OK?
Candy: ¿Eh? Sí
Ambos sonreían y se sentían felices de
aclarar las cosas, aunque ¿seguro que todo estaba bien? ¿Qué haría ahora Albert
que había entregado a Candy en brazos de Terry? ¿Serían felices así? ¿Por qué
Candy actuaba últimamente de forma tan extraña?...