Día 25
Miércoles 25 de Abril
6:00 AM

Suena Clock de Coldplay en toda la casa y nuestros amigos se levantan para una nueva jornada dentro de la casa de Gran Hermano…

Candy: ¡Ahhh! (desperezándose) ¡Qué bien he dormido hoy! Que extraña se siente una tan sola en una habitación tan grande. Hum… podía haberle dicho a Albert que durmiera conmigo… ¡Oh! Pero qué digo ¡jajaja!, qué cara iban a poner Anthony y Terry ¡jajaja! Candy, estás loca estás hablando tú sola. Mejor será que me levante y busque la civilización en el salón ¡jeje!

Candy se dirige al salón después de darse una refrescante ducha para desayunar junto a sus tres chicos favoritos.

Candy: Buenos días.

Terry: Buenos días, parece que se te pegaron las sábanas dormilona.

Albert: Eso no es novedad. Cuando vivíamos juntos tenía que sacudirla hasta tres veces para que despertara, sino llegaba tarde al hospital.

Candy: Jajaja… muy graciosos. Pero también me estaba duchando por eso tardé más. ¡Hum!- sacándoles la lengua.

Anthony: No se metan con ella tan temprano. Además, ahora es la única chica en la casa y hay que mimarla.

Terry: Cierto, podrías ser la madre de los tres.

Candy: ¿Madre?... ¡¿q...qué quieres insinuar?!

Terry: Tranquila era broma. ¿Por qué te pones así?

Candy: ¡Jeje! Es que me haces sentir muy vieja… ¡jajaja!

Anthony: Hum….

BIG BROTHER

Buenos días a todos, hoy es día de prueba como bien saben será la última antes de la Gran Final.
Todos: ¡Bravo!

Silencio. Eso quiere decir que el que esté nominado saldrá de la casa de Big Brother y los tres participantes restantes pasarán a la final del día 30. El ganador se votará únicamente por el voto popular, o sea, será el público desde casa quién elija quién es su miembro favorito de Big Brother.

La prueba de hoy consiste en la “búsqueda del tesoro”. Es un juego muy divertido y al final de la búsqueda hallarán un premio cada uno. Esperamos que se diviertan con esta prueba.

BB: Candy, esta es tu pista para empezar a buscar tu tesoro. “Yo soy tú, tú eres yo. Aunque seamos gemelas no somos hermanas”

Candy se quedó pensando un rato ¿qué podría ser ese acertijo?

BB: Albert, éste es el tuyo “En el fondo del mar matarilerilerile, en el fondo del mar tú a mí me encontrarás”

BB: Terry, atento “Tengo patas y cabeza y no soy un animal. Descansa tranquilo no te vayas a marear”

BB: Por último, tú Anthony “Ten cuidado conmigo, te lo advierto, aunque frágil parezco te hiero con mis púas sin ser erizo”

Son tres los acertijos que tendrán que descubrir. Suerte a todos.

Los chicos se quedaron meditando con lo que le habían dicho a cada uno ¿qué podrían ser?

Albert: ¿En el fondo del mar? ¿Qué mar? En el mar hay peces, pero nosotros no tenemos pecera…hum. Creo que saldré a tomar el aire a ver si se me refrescan las ideas.

Terry: Tengo patas… tengo patas… ¡ya está! Una mesa…

Anthony: ¿Desde cuándo la mesa tiene cabeza? ¡Ups! Te estoy dando pistas. Mejor sigo con lo mío.

Candy: ¿Yo soy tú? Yo soy tú y tú eres yo…

Anthony: Yo ya sé el mío. Son las rosas ¡jeje! Hasta luego chicos…

Terry: ¡Qué cara! ¿Por qué a él se lo han puesto tan fácil?

Candy estaba absorta en sus pensamientos enfocando su mirada a la pequeña mesa de cristal que había justo en el centro del conjunto de sofás. De repente, vio algo que le llamó la atención…

Candy: Hum… Podría ser… mi reflejo. ¡Ya está! Es mi reflejo

Albert mientras seguía paseando por el patio de la casa.

Albert: Hum… el mar… ¿pero dónde puedo hallar el mar aquí?, sí lo único que tenemos es una piscina. Aunque, tal vez… no puede ser… ¿por qué a mí? Otra vez me tengo que mojar. Bueno, todo sea por el juego.

¡SPLASH!

Albert: Bien, aquí está. Es una cajita, pero… ¡vaya una brújula y una nota! - “Ya falta poco para que encuentres tu tesoro, pirata. Ahora, dirígete hasta el establo y desde allí deberás contar diez pasos rumbo Sur- sureste y luego girar a la izquierda otros veinte pasos. ¡Suerte!-

Mientras Terry…

Terry: ¡Uf! ¡Qué asco de juego! Mejor me voy a meditar al cuarto.

Terry se tira encima de la cama y ésta se mueve peligrosamente.

Terry: Vaya ¡qué suerte!, ahora la pata de la cama está coja… ¡hum! ¡pata!
La cabecera de la cama puede ser la cabeza, a ver… ¡Sí! Ahí está la siguiente pista ¡jeje! Soy un genio - “Cuidado conmigo amigo si no quieres abrasarte”- ¡Vaya!, otra vez igual.

Por su parte Candy…

Candy: Debo encontrar un espejo. ¡Ya lo sé! El baño. ¡Síiii! Aquí estaba, detrás del espejo ¡jajaja! Veamos, - “Es la hora. ¿No sientes los latidos de mi corazón?”- Hum…  ¡éste es más complicado!...

Y en el jardín Anthony…

Anthony: ¡Ay!, ¡Uf! Estás rosas realmente parecen erizos, pero por fin pude coger la pista. Que caja más extraña. Parece una brújula - “Entre las rosas crece la Rosa de los Vientos. Ya falta poco para terminar. Desde donde estás cuenta cincuenta con rumbo Norte y treinta al Este”.

Albert miraba a su alrededor para ver dónde estaba la siguiente pista.

Albert: A ver… se supone que debería estar en esa dirección, pero allí sólo hay unas macetas con flores. A lo mejor si escarbo en ellas… ¡Sí! Aquí está, ¡vaya! Ahora tengo las manos llenas de tierra. Después de esto me tendré que duchar - “Bravo pirata (Y dale con eso), por fin conseguiste tu cofre dorado”- Pero, ¿no hay nada más? ¿Dónde debo buscar?



Candy: No sé que es… que puede latir como un corazón. “Ya es la hora… no oyes los latidos… ya es la hora… ¡Sí!, es un reloj, hace tic-tac y parece un latido. Candy eres la más lista y deja de hablar tú sola o pensarán que estás loca.

Candy fue corriendo al salón para mirar el reloj que había en la pequeña estantería y pudo encontrar su última pista.

Candy: “Soy tan dulce como la miel, pero ten cuidado de no comerme” - Hum, ahora sí que me perdí.

Anthony después de seguir las instrucciones, llegó delante del establo y se metió dentro para hallar su nueva pista. Miró por todos lados, hasta que por fin la encontró en una columna muy bien escondida.

Anthony: Esta sí que fue difícil, pero ya casi acabo ¡jeje! A ver que dice…- “Ya casi terminaste, un poco más y se acabó. Pero cuidado de que no se te congelen las ideas”.

Por su parte Terry se rebanaba los sesos por adivinar su acertijo.

Terry: Lo único peligroso es el fuego, pero hoy hemos hecho el desayuno y no puede estar ni en el horno ni en la cocina, pero tal vez…

Terry salió corriendo al jardín y, efectivamente…

Terry: ¡Jeje! En la barbacoa se hacen muy buena carne a la brasa. ¡Uf! Por fin la última pista, veremos qué nueva crueldad de acertijo me espera - “Enhorabuena, ya casi terminaste. Esperamos que hayas sido justo ¿Ya confesaste todos tus pecados?” - ¡Plop! No puedo más ¿y esto de los pecados qué es?

Todos estaban cansados ya del juego y parecía que nunca iban a lograr encontrar sus tesoros, así que se reunieron todos en el salón.

Candy: ¡Ay! Estoy bloqueada. No sé por dónde seguir.

Anthony: No eres la única…

Albert: Pues anda que yo que después de mojarme y llenarme de tierra tengo las manos vacías.

Terry: Pero las suyas tienen sentido, a mí me han puesto las más difíciles.

Albert: Tengo una idea, busquemos entre todos.

Candy: Sí, la unión hace la fuerza.

Anthony: Y cuatro cabezas piensan más que una.

Terry: Ok, pero empecemos por la mía porque estoy de los nervios. Esta es la pista -“Enhorabuena, ya casi terminaste. Esperamos que hayas sido justo ¿Ya confesaste todos tus pecados?”

Candy: Vaya, sí que es difícil…

Anthony: Creo que la clave es confesiones.

Albert: Estoy de acuerdo. Lo de los pecados no tiene sentido.

Todos: Hum… ¡el confesionario!

Todos fueron corriendo para mirar dentro y…

Terry: ¡Miren! Es un libro de Shakespeare ¡Hamlet! es mi favorito. Gracias “Big”.

Anthony: Bueno, ahora me toca a mí, escuchen -“Ya casi terminaste, un poco más y se acabó. Pero cuidado de que no se te congelen las ideas”.

Candy: Yo lo sé ¡jajaja!

Todos: ¡¿En serio?!

Candy: Sip, el único lugar para congelarte las ideas debe ser un sitio frío como… el congelador.

Todos: ¡Bravo! Vamos a ver.

Anthony: A ver… pero, esto son… ¡vaya, son semillas de una especie muy rara de rosa! No me lo puedo creer que la hayan conseguido. Creo que voy a llorar de la emoción.

Candy: vale, pero antes me toca a mí encontrar mi tesoro. Atentos- “Soy tan dulce como la miel, pero ten cuidado de no comerme”

Terry: Como sabes el “Big” como eres de golosa ¡jajaja!

Candy: ¡Eso no es cierto!

Albert: Calma. Bueno, no puede ser un panal de abejas porque sería peligroso, pero puede ser algo de comer…

Terry: Busca en tu sitio favorito Candy, la despensa.

Candy: Muy gracioso, pero por probar… ¡Ahhh!

Todos: ¡¿Qué pasa?!

Candy: ¡Qué lindo! ¡Es un osito de peluche! ^_^

Albert: ¡Qué susto! Bien, me toca - “Bravo pirata, por fin conseguiste tu cofre dorado”

Anthony: ¡Jajaja! Pirata, que bueno.

Candy: Sí, así que un cofre dorado…

Terry: Busquemos cajas doradas.

Todos miraron por toda la casa, hasta que por fin…

Anthony: creo que lo he encontrado. Miren, hay esta cajita y una nota dentro.

Albert: A ver… ¿¡Unos tapones para los oídos!? Esto es una broma de mal gusto.

Terry: Lee la nota para ver qué dice.

Albert: “Nuestra enhorabuena, seguro que pronto los va a necesitar”- no entiendo nada…

Candy: ¡Jajaja! Yo creo que sí lo sé…

Todos: ¡¿A sí?!

Candy: Sí…y creo que deberían sentarse, tengo que explicarles para que son.

Todos se miraron entre sí, pero le hicieron caso y se pusieron cómodos en el sofá.
Candy jugaba nerviosamente con sus manos y, por fin, se decidió a hablar.

Candy: ¡Ejem!, la verdad es que sí los vas a necesitar, sobre todo para poder dormir por las noches, porque yo… yo estoy embarazada Albert.

Todos: ¡¿Cómo?!

Terry: ¿Cómo? ¿Qué? ¿Cuándo? ¿Dónde? ¿Por quéeeee?

Albert: ¡Un momento! Aquí el que hace las preguntas soy yo. Candy, ¿Cómo? ¿Qué? ¿Cuándo? ¿Dónde? ¿Por quéeeee?

Candy: Bueno, yo sola no he tenido la culpa ¿sabes?

Albert: Pero ¿cuándo?

Candy: Creo que fue la noche de la tormenta en el establo. Creo que nos pusimos demasiado cariñosotes y sin precauciones, pues…

Albert: Pero era la primera vez…

Candy: Pero eso da igual ¡jajaja! ¿No te alegras?- ruborizada.

Albert: ¡Claro que sí futura mamá! - abrazándola y dándole un apasionado beso en los labios.

Anthony: No me lo puedo creer. ¡Enhorabuena a los dos!

Terry: Yo estoy igual, pero felicidades a ambos, de corazón.

Ambos: ¡Gracias!

BIG BROTHER

Felicidades a los dos por la buena noticia. Han dado mucha alegría a este programa y seguramente a sus familiares que estarán ansiosos de abrazarlos y darles la enhorabuena. Esperamos de corazón que sean muy felices juntos.

Albert: Muchísimas gracias en nombre de los tres.

Candy: ¿Tres? - dijo dudando

Albert: ¡Jajaja! Claro ¿y el bebé?

Candy: ¡Ah! Claro.

Por hoy ha sido un día lleno de sorpresas. Mañana será la última expulsión.

Todos: ¿Cómo?

Anthony: Pero mañana toca privilegio y es día de nominación.

BB: No, mañana tendrán que nominar y saldrá uno de ustedes para que queden tres para la gran final de Big Brother. Pero no se impacienten y vayan pensando en quién es su candidato a salir. Buenas noches.

Todos estaban felices por la buena noticia que Candy les dio, pero por otra parte… ¿Quién saldrá por ser la última vez?...


Día 26
Jueves 26 de Abril
6:00 AM


No por ser hoy el último día de nominación podría faltar nuestro querido despertador Clock que tantas mañanas a amenizado este programa.

Candy: Buenos días chicos. Creo que echaré de menos madrugar.

Terry: De eso nada dormilona, ¿qué pasa con el hospital? ¿Lo dejarás?

Candy: ¡Ups! Pues es cierto, ya ni me acordaba, pero es que ha sido un mes de lo más intenso.

Anthony: Sí, tienes razón. La verdad es que no me creo que pueda estar aquí a falta de una nominación más.

Albert: Chicos va a ser duro que echemos esta vez a alguien, pero sin rencores ¿Ok?

Anthony: Claro tío William. Esto es un juego y a eso vinimos.

Terry: Muy cierto, además aunque quedemos tres sólo uno se llevará el premio gordo ¡jajaja!

Albert: Muy cierto, y ese seguro que eres tú Terry. Tienes mucho gancho con las chicas ¡jajaja!

Terry: pues Candy puede tener cuidado porque incluso aquí fuiste el que más pillaste.

Anthony: Es cierto, con Susi ¿Ya no te acuerdas?

Candy: ¡Eh! ¡¡¡¡Ya paren de decirle cosas que yo estoy delante!!!!

Todos: ¡Jajaja!

Terry: Era broma, señorita pecas. No ves que te salen más.

Candy: Grrr ¡¡Terry!! No huyas…

Anthony: Tío William ¿has pensado qué vas a hacer con Candy?

Albert: ¿A qué te refieres? - mirándolo muy extrañado.

Anthony: ¿Os casaréis?

Albert: Por supuesto que sí, pero me da no se qué de decírselo aquí. Sin su familia, sin sus amigos para celebrarlo. Yo quiero invitarla a cenar en un buen restaurante, regalarle el anillo más impresionante que haya visto en su vida  y decirle que quiero estar eternamente a su lado. Pero aquí encerrados como que no es nada romántico ¿no te parece?

Anthony: Muy cierto, mejor decírselo fuera con más intimidad.

Los chicos almorzaron ese día con muy pocas ganas pues sabían que en pocas horas sería la nominación y tendrían que despedirse ¿pero de quién? ¿Quién se iría ahora que ya faltaba tan poco?...

Albert y Candy estaban en la habitación tumbados en la cama abrazados para que ella pudiera descansar un rato.

Candy: Albert, ¿a quién crees que echarán?

Albert: No lo sé, pero eso qué más da. Yo ya recibí el mejor de los premios, te tengo a ti a mi lado y pronto tendré a mi primogénito.

Candy: ¿Y si es niña? - arrugando la nariz.

Albert: Pues primogénita ¡jajaja! Me da igual con tal de que nazca bien Candy.

Candy: ¿De verdad? ¡Qué bien!

Albert: ¿Quieres que sea niña? Ahora soy yo quien va a arrugar la nariz.

Candy: ¡Jeje! No es que quería ponerle María como la hermana María porque ellas se portaron muy bien conmigo.

Albert: ¿Y por qué no el de la señorita Pony? - extrañado.

Candy: Bueno, es que no me gusta demasiado el nombre de Nepomucena- ruborizándose.

Albert: ¡Plop! ¿Se llama Nepomucena? Mejor María ¡jeje! 

Candy: Espero que no repitan mucho esta conversación por televisión. No es que no me guste, pero para ser la heredera de los Andrew, pues…suena raro.

Albert: Sí… ¿Y por qué la llaman Pony? - encogiéndose de hombros.

Candy: Para no la llamarla Nepo, mejor Pony.

Albert: Mejor no pregunto más ¡jajaja!

BIG BROTHER

Buenas tardes chicos, ya es hora de la nominación. Por favor, vayan pasando uno por uno al confesionario y dejen su voto secreto.

Todos estaban muy nerviosos. El primero en entrar fue Terry.

Terry: Bueno, no deseo nominar a nadie en particular. Son todos buenos compañeros y ojalá que gane el mejor, pero tengo que nominar a Candy. No es por venganza por saber que está embarazada, aunque me ha dado coraje saberlo, pero era de espera porque se ve que se aman mucho. Lo hago porque debe descansar ahora que va a ser madre dentro de poco.

Anthony: Se que mi tío lo aprobará, pero voto por Candy. Tiene que cuidarse.

Candy: Quiero nominar a Anthony, sé que me perdonará.

Albert: Esta decisión es muy difícil para mí, pero voto a Candy. Lo mejor es que esté con sus madres, respirando el aire del campo, que se relaje y pueda estar tranquila sin tensiones. Espero no equivocarme, gracias.

Bien, pueden reunirse un minuto en el salón por favor. Ya tenemos nuevo expulsado.

Todos se agarraron de las manos para recibir la noticia de la salida de la casa…

Y el nuevo miembro que saldrá por última vez por el voto de la nominación ha sido CANDY WHITE ANDREW.

Candy se puso a llorar desconsolada porque no deseaba separarse de Albert y éste trataba de consolarla.
Albert: Candy, escúchame atentamente ¿vale?

Candy: Sí…- asintiendo con la cabeza.

Albert: Ya sólo quedan 4 días para la final, eso no es nada mi vida.

Candy: ¡No! ¡Yo no quiero irme! Vente conmigo por favor.

Albert: ¡Candy, ya basta! No seas niña, eres una mujer y yo tengo negocios cuando salga de aquí ¿entiendes? Tendrás que estar tiempo sola porque nuestros hijos tienen que estar con su madre.

Candy: Tengo que ser fuerte. - secándose las lágrimas.

Albert: ¡Esa es mi Candy! Optimista y alegre.

Candy: Te echaré de menos.

Albert: Y yo a ti, pero no es mucho tiempo, recuerda 4 días y estaremos juntos para siempre ¿OK?

Candy: Te quiero mucho Albert. - Dándole un efusivo beso de despedida con lágrimas en los ojos.

Albert: Y yo a ti…

La casa se quedaba muy silenciosa sin la risa de Candy, pero así es el juego. Ahora te toca a ti elegir quién será el ganador.


Big Brother Fic
Por Esther
Día 24
Martes 24 de Abril
6:00 AM


La cuenta regresiva ya está en marcha. Quedan 6 días para la gran final de Big Brother y los nervios están a flor de piel entre nuestros participantes. ¿Quién saldrá esta vez?

Terry: Sabéis, me quedé pensando en porqué Candy salió ayer tan contenta del confesionario.

Anthony: Sí, es extraño. Nunca la había visto tan feliz.

Albert: Vamos y qué tiene eso de malo. Yo siempre he dicho que ella debe elegir qué hacer con su vida, así que mejor que no la interroguemos.

Anthony: Pero ¿no tienes ni siquiera un poquito de curiosidad por saber qué le pasa?

Albert: ¡Jeje! un poco - jugando con las manos - un momento… ¡Anthony eso no te importa!

Anthony: ¡Jeje! No te pongas nervioso tío, era sólo una broma. Yo sé que te mueres porque te lo cuente.

Albert: Bueno, sí… tienes razón. No comprendo su actitud, lleva muy rara la última semana con esos mareos y ahora esto.

Terry: ¿Qué piensas?

Albert: En nada en concreto.- encogiéndose de hombros.

Anthony: Bueno, será mejor que salgamos ya de la habitación o nos llamarán la atención.

Terry: Sí - además quiero hablar con ella sin falta hoy mismo- pensaba Terry.

Ya en el gran salón…

Candy: Susana ¿podrías menearte del sofá y ayudarme a preparar el desayuno?

Susana: Es que no tengo ganas, hoy me levanté con la sensación de que voy a ser expulsada y no pienso mover un dedo más.

Candy: ¡Anda! Mira tú que bien. O sea que ahora te meterás a “Bruja” ¿no Susana? Sólo te falta la escoba…- dijo en un susurro.

Susana: ¿Qué dices?

Albert: Buenos días chicas ¿Ya tan temprano peleando?

Candy: Es Susana que no quiere hacer el desayuno, grrr.

Albert: Bueno, no te alteres. Yo te ayudo y se acabó.

Candy: Gracias, pero no hace falta porque yo al contrario que otras soy autosuficiente.

Susana: Que miedo…- siguiendo con la lectura de su libro.

Anthony: Susana, aquí estamos para cooperar en la casa. Candy ha hecho su parte así que debes ser consecuente hasta el final.

Susana: ¡Está bien! ¡Qué pesados!

Anthony: ¡Fiu! Vaya chica con carácter.

Terry: Ni que lo digas. Yo creo que es calcadita de la madre, debe ser genético.

Después del desayuno los chicos se dedicaron a disfrutar del día como más les gustara. Para ese entonces Terry…

Terry: Ahora está sola, es mi oportunidad…- Candy ¿Puedo hablar un minuto contigo?

Candy: Dios, tierra trágame…- Sí claro ¿qué pasa Terry?

Terry: Tenemos que hablar de nosotros. Esto no puede seguir así.

Candy: Sí, estoy de acuerdo.

Terry: Candy, tú sabes que yo te quiero mucho y que para mí eres la única mujer de mi vida ¿entiendes? No puedo soportar que estés conmigo por probar a ver si las cosas te van bien. Ya no lo soporto.

Candy: Lo sé y lo siento si te he hecho sufrir, pero no sabía de mis sentimientos, hasta ahora…

Terry: Y ¿qué pasa con ellos?

Candy: Pues… - muy apenada - yo quiero estar con Albert. Sé que ha sido muy egoísta de mi parte, pero yo le quiero y no puedo decirte el por qué. Pienso que nos acostumbramos a la presencia del otro y ahora no somos capaces de estar un minuto separados. Terry…perdóname - sollozando.

Terry: Candy… te perdono. No puedo obligarte a que me quieras o desees y sabes que siempre quise tú felicidad. Albert es un buen tipo y sé que te hará feliz.

Candy: ¿Seguiremos siendo amigos? ¿No?

Terry: ¡Bah!, yo no soy veterinario ¿tú me ves amigo de los animales?

Candy: ¿Eh? ¿Qué has querido decir?- cruzando los brazos delante del pecho.

Terry: Como voy a ser amigo de una mona histérica ¡jajaja! 

Candy: ¿¿¡¡Mona histérica!!?? ¡¡Terry!! NO huyas…- salió corriendo detrás de él.

Terry: ¡Jajaja! Que susceptible eres Tarzán pecosa, no mejor eres Chita pecosa.

Candy: Deja de compararme con un mono…grrr.

Terry: Para… ¡ahh!

Candy: ¡Terry no te pares en seco! ¡¡Ahhh!!

¡¡PLOP!!

Terry: ¡Ay! Candy que cabezazo. ¿Sabes que tienes la cabeza muy dura?

Candy: ¡Ay! Pues anda que tú, mira, me hice un buen chichón por tu culpa.

Albert: Pero chicos ¿a qué juegan? ¿Qué hacen en el suelo agarrándose las cabezas?

Terry: Nada en particular ¿nos buscabas?

Albert: Sí, hace un momento nos llamó el Big Brother para que escuchemos quién saldrá de la casa. Ya votó el público y os esperábamos.

BIG BROTHER

Buenas tardes a todos, ya creo que podemos seguir con el programa ¿verdad señorita Andrew y señor Terrence?

Ambos: Sí “Big”

Bueno, eso está mejor. Las cosas son más complicadas y ya falta la recta final del concurso. Antes que nada les agradecemos a todos por su participación y optimismo, pero como sólo puede haber un ganador tenemos que expulsar a alguien y esta semana ha sido el turno de…Susana Marlowe. Señorita Marlowe despídase de sus compañeros.

Susana: Bueno, ya lo sabía que no podía competir con Candy. - en tono de resignación.

Candy: Vaya, algún día me tienes que leer el futuro ¡jajaja!

Susana: Muy graciosa, pero en fin. Chicos…Candy, nos veremos fuera.

Todos: Adiós.

Susana se para un momento en la puerta y se volvió.

Susana: Albert… suerte- guiñándole un ojo.

Albert: Gracias Susi.

Todos lo miraban ¿Qué le habría querido decir con ese gesto?...