“La boda de mis sueños”
Capítulo 3
“Jarerc Aldry”…Judith Oviedo
mailto:Jarerc_jk@hotmail.com

GF 2007
Grupo Albertmanía
Albert me llevó de regreso al departamento para poder cambiar mi ropa. Nos despedimos con un  dulce beso y él me dijo que vendría a recogerme para ir juntos. Estaba preparando mi baño y oí un golpeteo en la puerta,  era el dueño del lugar avisándome que había llegado un paquete para mí. Después de despedir al buen hombre abrí el  paquete para ver sus interior. Era un vestido en color plateado, muy sencillo pero bonito. El cuello era oval con una flor al costado y asesgado. Había una nota que decía:

Para la mujer más hermosa del mundo: “Mi amor”

Me tome la libertad de escoger este vestido para ti. Jamás en mi vida había comprado un vestido, siempre dicen que hay una primera vez para todo. Jajaja. Sin embargo, creo que si tengo buenos gustos al escoger a mi amada, una hermosa mujer como tú, podría escoger un simple vestido.
Aunque las mujeres son muy indecisas y exigentes en ese aspecto. Si no es de tu agrado no te lo pongas y yo entenderé. Para la próxima saldremos a comprar juntos, como una pareja.
Ojalá estés lista cuando vaya a recogerte y no me hagas esperar mucho. Impaciente por volver a verte se despide este loco enamorado.
Albert.
PD: Para mí siempre eres linda, sin importar la ropa que uses.

¿Díganme si no era tierno? Eso es lo que más me gusta de él, es tan detallista, delicado y sabe lo que necesito en el momento apropiado. El vestido me quedó a la perfección ahora mi pregunta era ¿cómo supo él cuáles eran mis medidas? Ese hombre es un misterio, pero el misterio es encantador ¿no creen?
Me vestí muy apurada por estar soñando despierta en el baño. Mi cabello lo sujeté en una media cola dejando algunos rizos sueltos. Ni bien terminaba de ponerme un broche en forma de lágrima, que me regaló Anny, tocaron la puerta. Imaginando quien sería abría la puerta.

-Hola mi vida-saludé esperando que dijera algo sobre el vestido y mi arreglo. Me había esmerado tanto para que a él le gustara pero no decía nada-¿no te gusta?-pregunté triste-creo que...
-¿Cómo crees que no me va a gustar-se acerco más a mí- si estás realmente bella, hermosa, te pareces a una princesa...parece que si tengo buenos gustos-agregó en tono pícaro.
-jajaja no seas tan presumido...pero dime como sabías mis medidas.
-jajaja eso es un secreto que irá conmigo a la tumba-habló en forma solemne y me besó impidiéndome emitir alguna protesta -¿vamos? No queremos llegar tarde a nuestra primera presentación como novios.
-...
-Hola Candy-Archie se acercó a saludarme besando mi mejilla-te vez realmente hermosa.
-Gracias, Oh Anny-me acerqué a saludar a mi amiga a quién no había visto en mucho tiempo por estar tan ocupada en la clínica-que gusto me da verte-miré a Albert agradeciéndole por haberla invitado y él me sonrió.
-Lo mismo digo yo.
-Buenas noches-una voz seria me escarapeló el cuerpo pero no de emoción sino de temor.
-Buenas noches tía Elroy-con voz temblorosa la saludé. La tía Elroy era inconfundible por esa mirada tan fría. Me miró duramente por un instante y yo me sentí muy mal. Albert me tomó de la mano y nos indicó que era hora de pasar al comedor.
-Antes de entrar me dijo al oído
-No olvides que estoy contigo-levantó mi mano y la besó-somos un equipo.

Entramos al comedor y él me sentó a su lado. George se reunió con nosotros a los pocos minutos y empezamos a cenar. Se sentía un ambiente de tensión, pues todos tenían una mirada interrogante, sentía que miraban mi mano derecha en busca de algún indicio. Lo que no sabían era que Albert y yo habíamos acordado en que me iba a quitar el anillo al llegar y me lo iba a poner cuando él hiciera el anuncio. Para controlar el ambiente Albert empezó a contar algunas anécdotas, poco a poco entramos en familiaridad, incluso la tía Elroy empezó a participar. Por supuesto de una manera más seria.

-Seguro se preguntaran porque nos hemos reunido-todos asintieron y yo me sentía muy nerviosa-Los he hecho venir porque quiero que sepan que voy a casarme con una  mujer maravillosa que ha aceptado pasar el resto de su ida conmigo-rápidamente me puse el anillo y Albert me tomó la mano-les presento a la futura señora Andrew-me indicó que me levante y puso su mano alrededor de mi cintura.
-Bravo-dijo Archie y se levantó a felicitarnos.
-No me habías dicho nada-Anny estaba feliz pero un poco resentida porque no le había contado antes pero al explicarle que todo había sucedido hoy mismo se tranquilizó.
-Ya era hora-Parece que George conocía los sentimientos de Albert, como no iba a conocerlo si lo había educado como su hijo-mis felicitaciones-me sorprendió  mucho cuando me abrazó porque ya no se comportaba formalmente, por lo menos en ese momento.
-Ahora me toca a mí-la voz de Elroy hizo que todos guardáramos silencio-imaginaba que esto iba a pasar, lo que quiero decir es que me alegro por ustedes pero quiero que sepan que yo también voy a participar en los arreglos para la boda-su mirada era seria pero no como de costumbre se notaba que estaba feliz por la noticia o por lo menos así lo aparentaba.
-Por su puesto-asintió Albert-estaremos muy felices de que nos ayude ¿verdad mi amor?-me preguntó
-Sí tía Elroy-dije sin saber que eso era el comienzo de muchos vituperios.
-Siendo así hay que ponernos manos a la obra, primero hay que avisarle a la señorita Pony y la hermana María sobre la noticia.
-Mañana iré a hablar con ellas pero hoy vamos a celebrar.
-¿Cuando se van a casar?-preguntó George buscando una botella de champagne.
-En dos meses-contesté.
-Dos meses-dijeron todos asustados.
-Es muy poco tiempo, no tendremos tiempo de conseguir todo-habló Elroy preocupada.
-Deberán esperar más tiempo, el vestido de novia demora como tres meses en confeccionarlo.
-Se puede comprar uno echo-respondí, yo no tenía ni idea de que se demoraba mucho para hacer un vestido.
-No se veía bien, es mejor que te manden hacer uno a tu medida y gusto, además...
-Tía de eso hablaremos luego, hoy tenemos que celebrar-Mi príncipe me salvó de la situación porque ya me estaban mareando con tantas cosas.

Nos quedamos hasta muy tarde celebrando y a la hora de regreso Elroy insistió en que Doroty nos acompañara, alegando de que debíamos cuidarnos ya que ahora estábamos de novios. Me sentía tan extraña con alguien más vigilándonos pero mi querida amiga fingió dormirse en cuanto subió al carro dándome un poco de tranquilidad.

-No me agrada la idea de salir siempre con Doroty-le dije caminando de la mano por el pasadizo que llevaba al apartamento.
-A mí tampoco pero conseguiremos la forma en que podamos tener tiempo para nosotros-me abrazó muy tiernamente y besó mi nariz-ya vez que se ha dormido en cuanto subimos al carro.
-Sabes que está despierte-respondí haciendo un puchero.
-Lo sé pero finjamos que está dormida-impidió que abriera la puerta del apartamento-aún no te vayas-dijo poniendo sus manos alrededor de mi cintura y atrayéndome a él hasta que mis manos reposaron en su pecho.
-Ya es muy tarde-respondí sintiéndome la mujer más feliz del mundo-¿quieres entrar a tomar algo?
-Si entro me demoraré mucho-contestó picaramente-sólo quédate un ratito-empezó a regalarme varios besos en todo el rostro-te amo-poniendo su frente con la mía.
-Yo también te amo-puse las manos alrededor de su cuello-y mucho-agregué besando de manera tímida sus labios.
-Estoy muy feliz-me abrazó muy fuerte y me hizo girar-soy el hombre más feliz del mundo...te amo, te amo.
-Shh Albert no hagas bulla que vas a despertar a los vecinos-trataba de hacerlo bajar la voz pero ni yo misma hablaba en voz baja.
-Ups lo había olvidado-me puso en el suelo sonriendo-mañana vendré contigo para ir al hogar de Pony, en que quieres ir ¿en carro o en tren?-preguntó acariciándome la mejilla izquierda.
-Umm no sé, decide tú-pero como se le ocurre preguntarme eso a mí si mi cabeza estaba en otro lugar.
-Si vamos en tren llegaremos más rápido y si envían a Doroty con nosotros será más fácil perderla de vista-guiñó el ojo de una manera seductora-en cambio si viajamos en carro nos demoraremos más y Doroty estará con nosotros todo el tiempo-habló poniendo un gesto de disgusto.
-Entonces vayamos en tren-lo que sea para pasar más tiempo juntos  sin interrupciones.
-Vendré temprano así que debes estar lista.
-Acaso hoy me has tenido que esperar-respondí jalándole la oreja-mañana  estaré muy puntual...cuidadito al regresarse.
-¿Celosa?-interrogó acercándome más a él.
-¿Yo? No-No estaba celosa, estaba súper celosa al saber que iba a pasar un tiempo a solas con Doroty y aunque sabía que mis celos eran infundados no podía evitar sentirlos.
-El tono de tu voz dice lo contrario-porque siempre sabe lo que pienso-no tienes porque estarlo tú sabes que eres la única mujer de mi vida, con quien quiero compartir mi vida y...la que será la madre de mis hijos-finalizó con una mirada seductora.
-¿Qué dijiste?-pregunté asimilando sus palabras.
-Que descanses-me besó los labios y se alejo, caminó unos diez pasos y regresó-olvidé decirte...que te amo.
-
jajaja ya me lo has dicho.
-Pero no me canso en repetirlo.
-Será mejor que regreses no quiero que la tía Elroy se preocupe.
-Si ya me voy porque me estás botando-me encanta verlo cuando finge molestarse porque se arruga su frente de una manera graciosa.
-No es eso-respondí delineando sus labios-pero cuanto más rápido te vayas, más pronto me dormiré y me levantaré esperando a que regreses...así que tengas dulces sueños-me levante de puntitas, es que soy bajita y besé sus labios-te amo.
Capítulo 4
Entré rápidamente al apartamento porque sabía que si no lo hacía nos quedaríamos mucho tiempo fuera. Desde mi ventana pude verlo salir y pararse en la puerta del carro, levantó la mirada hacia la ventano y yo envié un beso volado. Me desperté a las tres de la mañana impaciente por esperar a que llegara. Como iba a llegar a las siete me puse a limpiar toda la casa una y otra vez para no aburrirme.

-Buen día mi amor-había entrado utilizando su llave para asustarme.
-Buen día-corrí a abrazarlo-te esperaba.
-Te ves hermosa, esto es para ti-me entregó un ramo de rosas rojas.
-Son lindas-respondí recibiéndolas-gracias las pondré en agua...¿vamos?
-Mantienes el apartamento súper limpio-habló mirando el piso -con este piso así de reluciente ya no se necesita un espejo.
-Eh jejeje-si supiera que lo he limpiado varias veces-¿Y Doroty?
-Se ha quedado en casa de una amiga-contestó tomándome de la mano-no le gusta hacer de chaperona así que hemos acordado que cada que salga cono nosotros ella irá a visitar a sus amigas...pero ya es hora de irnos sino el tren se irá.

Imaginaba el rostro que iba a poner la señorita Pony, la hermana María y los niños al enterarse de la noticia. Llegamos al paradero y había una carroza esperándonos. La casa se empezó a notar desde la distancia y yo empecé a sentir mucha emoción.

-Ya estamos llegando-dijo tomándome las manos-estás fría-dijo preocupado frotándomelas.
-No esa nada, sólo estoy nerviosa-
-Trata de mantenerte tranquila...no quiero ser viudo antes de casarme-que manera tan rara de animarme pero funcionó porque empecé a reírme y las preocupaciones se esfumaron.
-...
-Es una excelente noticia-la hermana María empezó a llorar dela emoción, a decir verdad  éramos un trío de lloronas.
-jajaja parece que me he juntado con muchas Magdalenas-hablaba mi amor rascándose la cabeza.
-Lo siento-habló la hermana María-pero usted comprenderá que es una noticia muy...muy especial.
-jajaja si lo entiendo-que le quedaba decir, no podía hacer nada para impedir que lloráramos.
-Tenemos que preparar todo para tu boda- eso no me gustó porque sabía que ellas iban a chocar con la tía Elroy.
-La tía Elroy ya se ha ofrecido a ayudarme.
-Que bueno, entonces iremos mañana a verla para unirnos a los preparativos-sentenció la señorita Pony, yo presentía que algo iba a pasar pero Albert me tranquilizó tomándome la mano.
-Tres mentes piensan mejor que una, ordenaré todo para que las vengan a recoger.

Después de volver a celebrar nuestro noviazgo en el Hogar de Pony regresamos para esperar que llegue el funesto día en que se iban a encontrar: La señorita pony, La hermana María y la tía Elroy. Albert y yo estábamos esperándolas desde temprano en la mansión para estar presentes y poder dar nuestras opiniones. Al fin y al cabo éramos nosotros los que nos íbamos a casar.

-Buenas tardes-saludaron mis madres.
-Buenas tardes, por favor tomen asiento-indicó la tía Elroy con un portafolio en sus manos.

Todos nos sentamos en la sala, en un sillón estábamos Albert y yo, frente a nosotros mis madres y al lado derecho Elroy. No sé en que momento Elroy sacó una lista de todas las cosas que se iban a necesitar, yo pensé que el portafolios que tenía era porque venía de atender algunos negocios..

-Queremos una boda sencilla-se apresuró Albert a decir al ver la gran lista que tenía Elroy en sus manos.
-Muy sencilla no puede ser, recuerda que eres el patriarca de los Andrew.
-Pero con poca gente se puede mantener el orden-dijo la hermana María de manera sutil pero firme.
-Con buena planificación se puede mantener todo en orden-repuso la tía Elroy-la primero de la lista que tenemos que escoger es el lugar de la recepción...la capilla de los Andrew necesita unas reparaciones pero estará listo a tiempo.
-La capilla del hogar no necesita reparaciones-habló la señorita Pony sonriendo.
-Que bueno, pero en esta familia es tradición que todos se casen allí, mucho más esta boda.
-Que tiene de malo la capilla del hogar-preguntó la hermana María muy decidida-ese lugar es muy lindo y acogedor.
-Es muy sencilla-se excusó la tía Elroy demostrando que no iba a dejarse amilanar a pesar de que eran dos contra uno.
-Decorándola se puede ver mejor-contestó la señorita Pony de la misma manera, jamás la había visto tan decidida, dispuesta a todo.
-La capilla de los Andrew...

Un dolor de cabeza me vino al escucharlas hablar, no se decidían por la capilla y peor fue cuando empezaron a hablar sobre el banquete,  mis madres querían carne pero la tía Elroy decía que eso ya era muy común y que debería de ser mariscos, la hermana María se opuso diciendo que algunos eran alérgicos y la tía Elroy dijo que en ese caso se pondría también pescado. Luego vino la ubicación de las sillas, mis madres querían varias mesas pero la tía Elroy decía que debería ponerse una mesa larga en el centro. En lo que si estuvieron de acuerdo fue en que era muy poco tiempo el que habíamos fijado para casarnos. Tan enfrascadas estaban en su discusión que no se dieron cuenta cuando nos salimos de la sala .

-No creo que haya sido una buena idea hacer que se juntaran-estábamos sentados cerca del lago.
-Mi amor ellas sólo nos van apoyar lo demás lo vamos a decir nosotros. Haber tú dime dónde quieres que se haga todo.
-Estaba pensando en la casa de Lakewood-ese lugar era perfecto pues tenía varios momentos lindos allí.
-Y yo en la colina de Pony en ese lugar nos conocimos- su razonamiento estaba acertado pero a mi me parecía que debía ser en Lakewood.
-Pero en Lakewood tengo recuerdos muy lindos...
-Haber hay que buscar la solución-Era mi príncipe aguerrido dispuesto  a salir adelante-que te parece si nos casamos en la mañana en la colina de Pony y en la noche hacemos la recepción en Lakewood de esa manera les daríamos tiempo a todos para que lleguen.
-Me parece estupendo-Para todo hay una solución- pero no será raro ver que nos casamos en la mañana y la fiesta  será en la noche.
-Y que no ha sido raro entre nosotros-respondió poniendo su brazo por mis hombros y jalándome más a él-tu tienes un mapache de mascota, yo una mofeta, tu ejerces como enfermera a pesar de ser una Andrew y yo he vivido como vagabundo siendo el patriarca.
-jajaja está bien...¿y la comida?-pregunté besando su mano, era tan fuerte...
-Una mezcla de todo para que elijan según les guste...tenemos que ir a ver el pastel.
-¿Cuándo?
-Hoy...dejaré diciendo con los sirvientes que hemos salido para que no se preocupen.
-No les dirás lo que hemos decidido.
-No-respondió de manera pícara-deja que se entretengan conversando entre ellas, necesitan tiempo para conocerse después de todo van a ser familia.
-jajaja-Quien podía ir contra de sus deseos.
-....
-¿Estás seguro qué es aquí?-estábamos en la puerta de una mansión-no parece que es una pastelería...Albert ¿qué haces?-Albert había abierto la puerta.
-Entrando-contestó sin ninguna preocupación, me tomó de la mano y entramos-¿qué te parece?.
-Era la casa más linda que había visto, era de color celeste agua, con unas cortinas preciosas y un piso de madera reluciente-
Es hermosa-contesté caminando para explorar mejor-¿pero...
-Es nuestra casa-contestó sonriendo-uno de los accionistas me dijo que la estaba vendiendo y al venir a verla me enamoré de la casa, los muebles los escogeremos nosotros....vamos hay que ver lo demás.

Albert me tomó de la mano y comenzamos a correr por todo el lugar. Había un inmenso salón para fiestas con un hermoso candelabro colgando del techo. La cocina era preciosa, con un blanco impecable y espaciosa para preparar un banquete, las habitaciones eran LINDAS, BELLAS, muy elegantes y sencillas, en cada habitación había un baño y en la nuestra tenía una bañera tan grande que podían entrar dos personas.

-Albert es precioso, es una casa muy linda.
-Y eso que no has visto todo.
-¿Hay más?
-Sí, ven-con sus manos me tapó los ojos y empezamos a caminar. Mi corazón latía emocionado y las ganas de ver a donde me dirigía estaban haciendo mella en mí-mira.

Al abrir los ojos me encontré con la mesa servida, dos velas y una canastita. Estábamos en la azotea desde donde había una vista magnífica del parque de la ciudad.

-Esto fue lo que me encantó de la casa-dijo mientras me conducía a mi asiento-tiene una vista preciosa-sentándose frente a mí -aunque la mía es mejor-dijo guiñándome el ojo-Ay-dijo porque al abrir la botella de champagne se había mojado-jajaja creo que ya me quiero bañar.
-Gracias-hablé en un murmullo mientras servía las copas.
-¿Por qué?-preguntó tomándome la mano.
-Por todo...soy muy feliz, como nunca creí que lo sería...desde que te conocí tú has llenado mis días de alegría...yo -no pude continuar hablando porque él se había arrodillado frente a mí y me besó tan dulcemente...
-Shh no digas más y no llores, lo que más quiero es hacerte feliz...Juntos por siempre-entrelazamos las manos-ahora hay que comer porque la comida se va a enfriar.
******
-MI amor no creo que esto sea necesario-Albert estaba incómodo porque habíamos ido a ver a un profesor de baile. Sucede que mi amado príncipe no sabía bailar, así como leen, según lo que me cuenta a él nunca le llamaron la atención los bailes por eso nunca aprendió, pero ahora tenía que hacerlo porque iba a bailar en nuestra boda.
-NO es muy difícil-trataba de animarlo-mira allí está la profesora-una linda señora de edad mayor entró al salón de baile.
-Buenos días señores-nos saludó con una linda sonrisa-me llamo Patty y seré su maestra de baile.
-Que coincidencia una de mis amigas se llama igual que usted-lo decía por Patty O'Brian.
-Entonces será más fácil que recuerden mi nombre. Bien es hora de empezar, Luis por favor por el gramófono. Señor Andrew ponga la mano derecha en el hombre de la señorita y la mano izquierda en su cintura...correcto, ahora cuando la música suene empiece con la pierna derecha.

Albert se equivocó de pie y me pisó, pero bueno no fue muy duro. Seguimos bailando, volvió a equivocarse de pie y me volvió a pisar.

-No te apures-parecía que se estaba preparando para  un maratón.
-No lo hago-contestó nervioso.
-Auch me volviste a pisar-la tercera si me dolió.
-Perdona-dijo deteniéndose.
-No te detengas. Hay que seguir practicando.
-Es inútil, nunca me ha gustado bailar-Y era cierto la tía Elroy me contó que jamás había bailado en su vida.
-Pero....
-Lo intentaremos luego-me soltó y se alejó.
-Albert-lo llamé -hay que practicar.
-Lo sé-respondió él mirándome a los ojos-pero luego...
-Será mejor que lo dejemos hasta aquí-intervino la profesora de baile.
-Pero no necesitamos un descanso-
-Lo decía por mí-respondió saliendo en dirección contraria.


Continúa leyendo este fic dando click aquí!!!!