“La boda de mis sueños”
Capítulo 5
“Jarerc Aldry”…Judith Oviedo
mailto:Jarerc_jk@hotmail.com

GF 2007
Grupo Albertmanía
-Candy que bueno que llegas temprano, pensé que vendrías hasta mañana.
-Le prometí que vendría por la tarde y aquí me tiene-El doctor Marín tenía el rostro iluminando con una sonrisa de oreja a oreja-Buenos días, ¿ a qué se debe su alegría?-interrogué poniéndome mi mandil.
-Ha sucedido algo maravilloso...ven toma asiento-me senté como ordenó para poder descubrir el misterio-¿recuerdas que había pedido una colaboración para implementar la clínica?-Claro que lo recordaba pues no había dejado de hablar de eso por una semana, Albert le había ofrecido su ayuda pero él había dicho que iba a conseguirlo por sus propios medios y yo lo había apoyado porque la idea me encantaba-pues me han contestado.
-¿Qué le han dicho?-pregunté muy entusiasmada, era maravilloso ayudar a las personas. Habíamos esperado mucho por esto.
-La compañía Stratford será la que nos va apoyar-Alerta roja, esa era la compañía en que Terry trabajaba y según los titulares Susana había roto su compromiso para casarse con su doctor, los recuerdos de los momentos vividos con Terry llegaban a mi cabeza-¿me estás escuchando?
-Eh si-La idea de volver a ver a Terry me daba vueltas en la cabeza ¿qué pasaría al verlo? ¿cómo reaccionaría al enterarse que iba a casarme con Albert? ¿Ya me había olvidado? Pero más importante ¿yo lo había olvidado?
-Aún no es nada fijo de que ellos nos den el dinero para implementar la clínica primero van a enviar a alguien a ver como son las cosas y dependiendo de ello obtendremos su colaboración. ¿No es fantástico?
-Sí era lo que habíamos estado esperando-Yo quería que la clínica creciera para poder brindar ayuda a mas personas además yo amaba a Albert y Terry era  mi pasado-hay que tener todo listo para su llegada, ¿cuándo va a venir?
-Hoy-respondió seriamente.
-¿¿¿Qué??? ¿ por qué no me ha dicho antes?-porque este hombre tiene la costumbre de dejar todo para último.
-Has estado muy ocupada saliendo de paseo con Albert-dijo guiñándome el ojo de una manera pícara-umm me parece muy sospechoso que siempre anden juntos.
-Lo lamento es que han pasado tantas cosas desde su llegada-hablaba soñadoramente recordando el día en que me propuso matrimonio-Albert me ha propuesto matrimonio.
-Ahhh-por poco y se cae de la silla-eso es...es...Oh por Dios que emoción, va haber una boda...Ay que mal.
-¿Por que dice eso?-hace un momento estaba emocionado y ahora todo lo contrario que hombre para más raro.
-Es que cuando las mujeres están por casarse se olvidan de todo...tú eres muy despistada y ahora andarás peor...en lugar de ganar su colaboración vamos a ganar su desaprobación-me daba gracia su rostro preocupado que tenía, yo no soy tan despistada ¿o si? Como sea iba a dar lo mejor de mí para poder cumplir nuestro sueño.
-
No tiene porque preocuparse eso no pasará conmigo-contesté muy segura, porque estaba convencida de que podía hacer las dos cosas a la vez.
-¿Tú crees?-mientras estaba hablando se escuchó el sonido del teléfono
-Yo contesto-salí corriendo a tomar el fono, ya sabía quien era, sin importarme que el doctor Marín seguía hablando-Aló
-Hola mi amor, ¿cómo estás?-escuché su inconfundible voz a través del auricular y mi corazón empezó a bailar loco de felicidad.
-Umm extrañándote pero ahora que has llamado me siento mejor.
-Lo mismo me pasa a mí... quieres ir a comprar los muebles cuando salgas del trabajo.
-¿No estás muy ocupado?
-No porque le he dicho a George y Archie que me ayuden mientras hacemos todos los preparativos...para tener más tiempo libre y poder escoger todo juntos.
-Fantástico-estaba tan emocionada que olvidé que había prometido ayudar con la clínica-me pasas viendo a las tres...
-Eso no va a poder ser-gritó el doctor Marín-Hola Albert-dijo quitándome el auricular.
-Hola doctor Marín, ¿cómo le va?
-Muy bien gracias, te decía que Candy no va a poder salir a las tres porque me tiene que ayudar, verás han aceptado mi propuesta de implementar la clínica y van a enviar a alguien para que revise todo.
-Que bueno, me alegro mucho porque es lo que han estado esperando-Si pero a mí ya no me alegraba tanto pues no podría pasar mucho tiempo con él-quién va a apoyarlos.
-Una compañía -Mientras lo escuchaba hablar tenía nervios por la reacción de Albert al enterarse que la compañía en que Terry trabajaba nos iba apoyar-pero han pedido absoluta confiabilidad, tú sabes cosas de ricos.
-jajaja no sea así...deben ser buenas personas desde que están apoyándolos.
-¿Entonces dejarás que Candy se  quede para ayudarme? Después de todo cuando te cases la tendrás contigo siempre, y eso me recuerda que no te he felicitado.
-jajaja gracias, está bien iré a verla más tarde...ahora puede devolverle al auricular.
-Eh...Oh sí por su puesto...toma y no te demores mucho.
-Gracias-ahora tenía otro chaperón más aparte de Doroty-Perdona mi amor, lo había olvidado, puedes creerlo por fin no han tomado en cuenta, imagina a cuantas personas de escasos recursos podremos ayudar.
-De verdad mi amor estoy muy feliz por ti, pero dudo mucho que hoy podamos salir a ver los muebles.
-Entonces mañana, trabajaré hasta el medio día...pero me vas a ver en la noche.
-Por su puesto te iré a ver para ir a cenar
-¿En nuestro restaurante favorito?-ese lugar es magnífico.
-Exacto, me tengo que ir para desocuparme temprano...que tengas un lindo día mi amor.
-Tu también, cuídate...te esperaré-el colgó el auricular pero yo aún lo sostenía en mi oído.
-Después que acaba la conversación se supone que debes poner el auricular en su sitio-el doctor Marín convertía todo en broma sin saber que me ponía muy avergonzada-no digo que vas a volverte más despistada.
-Eso no es cierto-colgué el auricular y caminé hasta dónde él estaba sentado-yo soy muy centrada y puedo hacer bien las cosas a diferencia de usted que se olvida de todo-estaba que lo reñía sin darme cuenta de que alguien entraba a la clínica.
-Yo no me olvido de nada, no sé como él te ha escogido a ti teniendo a varias chicas lindas a su alrededor,
-Que está diciendo-eso no era justo.
-Que está ciego...
-Grrr usted es un...un-estaba tan molesta que apretaba mi mandil-un...
-Viejo cabeza dura-esa voz era inconfundible, cuantas veces había llorado por volver a verlo y ahora estaba frente a mí-eso no es lo que quieres decirle-Terry estaba frente a mí con una sonrisa-Hola tarzán pecosa-no importa cuanto tiempo pase él siempre tendrá un apodo para mí.
-¿Tarzán pecosa?-siempre me río cuando recuerdo la cara del doctor Marín-¿Viejo cabeza dura?, quién es usted.
-No me piensas saludar-Terry abrió las manos esperando que lo saludara pero yo me había quedado pegada al suelo-
-Ho....Hola -ni si quiera pude decir esa palabra tan sencilla sin tartamudear.
-Hola a ti también pecosa-en vista de que yo no me movía el se acercó, tomó mi mano y la besó-no te quedes muda que no es común en ti..
-Un momento por favor-el doctor Marín se paró y se acercó a nosotros-cada vez que vienen a ver a Candy tienen que ignorarme así que hoy me van a dar una explicación.
-¿y Tú quien eres?-habló Terry con su tono insolente, como siempre.
-Soy el doctor Marín-habló muy orgulloso.
-¿Usted es el doctor?-preguntó Terry sin poder creerlo-está seguro que no es una equivocación.
-Chiquillo insolente..para tu información yo soy el doctor mejor que puede haber-
-Si su habilidad es del tamaño de su humildad estoy seguro que es un buen médico.
-Pero quien te has creído...-se acercó con intención de darle una bofetada.
-Basta-felizmente reaccioné antes de que esos dos de vayan a los puños-cálmense los dos-me interpuse entre ellos.
-Él fue él que comenzó-como niño chiquito el doctor Marín se empezó a quejar-entra y ni siquiera ha dicho quien es.
-Me llamo Terry Granchester-saludó haciendo una reverencia-soy el representante de la compañía Stratford.
-Entonces usted-por poco y el doctor Marín se desmaya pues había estado muy cerquita de pelearse con el representante de la compañía que nos iba a apoyar-¿usted es el actor?
-Así parece-contestó con sorna-no sabía que seguías trabajando aquí-me preguntó-pensé que ya habías dejado de ejercer cuando descubriste la identidad de Albert.
-No vivo con los Andrew, me gusta ser independiente.
-Pero siempre lo acompañas a los bailes-En su voz se escuchaba los celos aunque tratara de aparentar.
-¿Ustedes se conocen?, ¿por qué Candy tiene que conocer a gente importante y yo nada?-decía en son de queja.
-jajaja no me consideraba muy importante-La misma risa de siempre y ese cabello rebelde-¿por qué estaban discutiendo?-preguntó tomando asiento.
-Eh...este usted se equivoca señor, nosotros no estábamos discutiendo-el doctor Marín no sabía en donde meterse.
-jajaja yo sé que es lo que escuché -respondió subiendo los pies a la mesa y poniendo sus brazos atrás de su cabeza- así que tienen que contarme.
-Bueno estaba aconsejándole que no sea muy despistada-estaba tan nervioso que jugaba con sus dedos.
-Candy siempre es despistada-contestó guiñándome el ojo.
-Pero ahora será peor porque tiene su cabeza  en los preparativos de su boda.
-¿Boda?-Terry perdió el equilibrio y se calló de espaldas-
-¿Esta usted bien?-corrimos a levantarlo, esa no era la manera como me hubiera gustado darle la noticia pero ya estaba dicho-por Dios jovencito usted se va a matar si es muy descuidado-le ayudó a sentarse-ahora veo porque es amigo de Candy, los dos son muy despistados...Sólo espero que cuando se case con Albert pueda mejorar.-dijo sentándose frente a Terry.
-¿Con Albert?-Pobre Terry si que estaba asombrado-¿es cierto?-me preguntó.
-Sí, recién hemos formalizado nuestro noviazgo-expliqué con duda.
-Me alegro por ti-se notaba el cambio de su voz, era muy fría.
-¿Por qué te han enviado a ti?-pregunté tomando asiento.
-No crees que pueda hacerlo bien-dijo mientras se servía un poco del Whisky que había en la mesa
-Yo no dije eso.
-jajaja en la compañía decidieron que sería bueno “socializarme”  después de la separación con Susana, y aquí me tienes.
-Lamento mucho...
-No importa fue lo mejor-me interrumpió y se bebió de un sorbo toda la copa de Whisky.
-Bueno...me alegro que se conozcan-con disimulo el doctor Marín estaba quitándole la botella de Whisky reclamándose interiormente por haberlo dejado en la mesa-ahora debe decirnos que tenemos que hacer para que nos den su apoyo.
-Umm no lo sé-respondió mirando por la ventana a los niños que jugaban fuera.
-¿Cómo que no lo sabe?-preguntó preocupado-oiga jovencito tal vez a usted no le importe pero a nosotros sí, hemos esperado con mucho anhelo este día. Por eso decidimos no usar el apoyo de los Andrew para hacerlo con nuestro propios esfuerzo.
-Terry-hablé preocupada, temía que no nos apoye al saber que me iba a casar con Albert-entiende que esto es muy importante para nosotros, muchas personas se beneficiaran si implementamos la clínica.
-Lo que hay que hacer es tener una lista detallada de las modificaciones que se necesitan, a quienes beneficiaran con esto, quien será el responsable de la clínica y dónde se podría adquirir el nuevo personal...en esta lista esta todo-del bolsillo de su pantalón sacó un papel y lo puso en la mesa.
-Son muchas cosas las que se piden-hablé al ver la gran lista que había  
-Y lo quieren en tres semanas.
-¡¡Tres semanas!!-exclamé horrorizada-es muy poco tiempo-Mi boda era en dos meses y según esa lista iba a estar muy ocupada.
-Tranquila no todo lo van hacer solos yo les voy ayudar-No sé porque pero su ayuda no nos tranquilizó mucho-para que sepan estoy preparado pues no es la primera vez que hago esto, eso sí voy a necesitar su total apoyo y...
-La puerta dela clínica se abrió y entró Doroty-Doroty-me levanté de la silla para ver que deseaba mi amiga.
-Buenos días señorita Candy, la señora Elroy me ha enviado para ir a ver el vestido.
-No puede ser lo había olvidado-que cabeza la mía olvidé que iba ir con Elroy y Anny a ver los modelos de los trajes-vamos.
-Candy-dijeron a la vez Terry y el doctor Marín.
-Eh, vendré mañana-hablaba al mismo tiempo que me quitaba el mandil-vamos Doroty la boutique iba a cerrar temprano, procuren no golpearse mucho...chao.

Salí corriendo de la clínica, dejando atrás a dos hombres que no se llevaban muy bien. Después de recibir el regaño de la tía Elroy por haberla hecho, sucede que me habían ido a ver al departamento y la no encontrarme fueron a la clínica. Felizmente cuando llegamos la boutique estaba abierta y la dueña estaba de muy buen humor. Deberían verla cuando se enfada estoy segura que la tía Elroy, comparándolas, es una mansa paloma

-Bien aquí vamos-me paré frente al espejo y lo que vi no me gustó para nada-parece que tuviera puesto una bolsa-el vestido era un modelo muy antiguo, las mangas muy tenían mucho vuelo y largas, el cuello era hasta arriba y tenía muchas lentejuelas.
-Te ves bien-dijo la tía Elroy.
-A mí me parece muy  forrado-habló Anny.
-Es verdad, es demasiado antiguo-asintió Elroy.
-No se desanime señorita aún quedan varios vestidos-Trataba Doroty de animarme.

Sin exagerar me probé quince vestidos y ninguno me gustaba. Entonces me di cuenta de que  la última palabra la tenía yo, era yo quien debía escogerlo. Doroty fue a avisarle a Albert en donde estaba y fui con Anny a cenar algo.

-¿Qué sucede Candy? estás muy distraída-preguntó mi amiga quitándome de las manos un delicioso pastelito..
- Es Terry-necesitaba contarle a alguien lo que estaba pasando-está en Chicago.
-¿Por qué?
-En pocas palabras le conté sobre el apoyo que nos iba a dar la fundación Stratford y lo que él estaba haciendo aquí-el doctor Marín le contó sobre la boda..
-¿Cuál es tu preocupación?
-No lo sé, no estaba preparada para ver a Terry así de repente ... sé que amo a Albert, pero muchas cosas quedaron inconclusas entre Terry yo....
-Albert lo sabe, ¿sabe que Terry está aquí?
-No, recién eres la primera en saberlo...lo que quiero en estos momentos es darme una ducha con agua fría y dormir para olvidarme de todo

Mi idea de la ducha fría y la siesta se esfumó porque cuando entré al departamento encontré a Albert dormido en el sofá.

-Albert-me enterneció mucho verlo dormido, me había estado esperando, en silencio me acerqué, me arrodillé cerca de su rostro y lo besé.
-Umm-al sentirme abrió los ojos y se sentó rápidamente-Candy, me quedé dormido-hablaba arreglándose el cabello-porque has demorado tanto -me invitó a sentarme cerca suyo.
-No sabes lo difícil que es escoger el vestido, me he probado muchos modelos-me sentía cansada y me recosté en su pecho.
-¿Y te decidiste por alguno?-mientras me preguntaba trazaba círculos en mi espalda-o quieres que te ayude.
-Ya escogí los que voy a usar, uno para la ceremonia y el otro para la recepción...son perfectos...no son muy elegantes pero tampoco muy sencillos-respondí-pero no vas a verlos hasta el día de la boda.
-jajaja está bien-asintió besando mi frente.
-¿Por qué me has estado esperando?, ¿sucede algo malo?
-NO...sólo quise verte
-Era inútil que tratara de mentirme porque  lo conocía muy bien-Me estás mintiendo-
-
jajaja es cierto, como la boda se va hacer en tan poco tiempo debemos anunciar nuestro compromiso. Había reservado una mesa en un restaurante y le había avisado a un reportero para que nos entreviste después de cenar, pero lo haremos mañana porque debes estar cansada.
-Si no te molesta esperarme mientras me cambio lo haremos hoy.
-¿De verdad?
-Sí, por mí no hay problema...además con Anny no comí mucho solo tomé el té...dice que debo comer poco para que me   quede el vestido-me moría de hambre y quería pasar más tiempo con él.
-jajaja está bien, anda busca tu ropa mientras yo preparo tu baño-escuché bien, había dicho que iba a ayudarme-no me mires así y no pierdas tiempo...no es primera vez que te ayudo-me besó la frente y se metió al baño.

No era momento de quedarme sentada perdiendo el tiempo, ya eran las nueve de la noche y mañana debía levantarme temprano para atender la clínica. Después de una rica ducha fría llegamos a un lujoso restaurante.

-El lugar era muy bonito pero me sentía extraña con tantas miradas clavadas en mí
-Albert, este lugar es...-me sentí pequeñita y apreté su mano.
-Muy elegante, lo sé-respondió cerca de mi oído mientras caminábamos-pero la tía Elroy ya había hecho las reservaciones y no me pareció de buen gusto rechazarlas...además ha reservado un lugar privado sólo para nosotros.
-¿Ella ha hecho eso?-estaba sorprendida, porque nuestras reservación estaba alejada a todo el murmullo.
-Sí...porque ya había avisado al reportero que íbamos a estar aquí.
-jajaja entonces lo hizo para disculparse-respondí sentándome.
-En parte.
-¿Qué le vamos a decir al reportero?...yo jamás he hablado con uno.
-Nada, sólo me dejas hablar a mí, si hace una pregunta que quieres responderla  sólo me apretas la mano. Este es el modelo para las invitaciones-extrajo de su saco un sobre-¿Te gusta?
-Sí-eran muy bellas, con el borde dorado y la letra ligada-son bonitas.
-Que bueno porque ya están impresas todas...el día que fuimos al Hogar de Pony la tía Elroy las mandó a imprimir. En realidad sólo había dicho que le impriman algunos modelos pero ellos entendieron mal e imprimieron todas así. Cuando la tía Elroy  se dio cuenta se enfureció e hizo un escándalo pero al ver el modelo me gustó mucho.
-Son bonitas...preciosas-mientras delineaba nuestros nombres que estaban en alto relieve imaginaba el rostro que iban a poner la señorita Pony y los niños cuando  reciban las invitaciones.
-¿Cómo va el trabajo en la clínica?-preguntó tomando mi mano.
-Que decir, no me atreví a contarle sobre Terry-Bien, aunque son muchas las cosas que piden para recibir la donación...es una larga lista que me recordó a la tía Elroy.
-jajaja mi amor yo estoy seguro que todo va a salir bien, recuerda que no estás sola, que cuentas conmigo.
-Gracias-Siempre ha estado conmigo, por eso lo amo tanto-
-Ahora a comer, yo también me muero de hambre.
-jajaja eso te pasa por haberte quedado dormido, pudiste haberte preparado algo porque las repisas estaban llenas.
-Es que tenía flojera...y tú no te vas a librar y vas a comer poco para que te quede el vestido.
-No es justo-fingí enojarme-pero será mejor que controle para que todo salga bien.
-....
-Pensé que sólo iba a haber un reportero-me aterré al ver que habían bastantes reporteros empujándose entre sí para acercarse a nosotros, las luces de las cámaras nos cegaron.
-Yo también-habló abrazándome.
-Señor Andrew es cierto que se va a casar, cuando será la boda, porque hace todo tan apurado-eran muchas las preguntas que lanzaban y no dejaban responder.
-Un momento por favor-habló con voz fuerte y todos se callaron-gracias-contestó poniéndome a su lado-respondiendo a las preguntas que pude entender les digo que Candy ha aceptado ser mi esposa y nos vamos a casar dentro de un mes y 25 días. Nos casamos pronto porque nos amamos y no hay nada que nos impida casarnos.
-NO será que hay otros motivos que los impulsan a casarse tan pronto.
-Por su puesto que no-respondió en tono solemne-tenemos el motivo más grande que es el amor, de allí que haya otra cosa es algo fuera de fundamento.
-Es cierto que la ceremonia y la recepción serán en horarios distintos
-Así es, la ceremonia será en la mañana y la recepción en la noche...ya es hora de cambiar los esquemas.
-¿Señorita Candy, usted seguirá trabajando en la clínica?
-Eh-Albert me sonrió y me infundió la confianza para responder-sí, estamos en un proyecto para poder ampliarla y brindar atención a más personas de escasos recursos.
-Después de casada seguirá trabajando.
-NO hay razón para que deje de hacerlo, pero será más limitado porque acompañaré a Albert en sus viajes de negocios.
-Muchas gracias a todos por su atención pero ya debemos irnos-dijo abriéndose paso entre la multitud.
-George nos estaba esperando con el auto listo
-Hola George-saludé subiéndome al auto-un poco más y me aplastan.
-jajaja la tía Elroy me va a escuchar le ha avisado a todos los reporteros de la ciudad.
-Ya sabes como es ella-habló George mirándonos por el espejo retrovisor-pero han respondido muy bien.
-¿Tú crees?-yo me había sentido muy incompetente ante ellos y eso que me gusta hablar.
-Por su puesto, respondieron de manera natural.
-Lo vez mi vida no había motivo para que estés nerviosa-habló mientras buscaba mis labios.


continúa leyendo aquí!!!

Capítulo 6