“La boda de mis sueños”
Capítulo
5
-Candy que bueno que llegas temprano, pensé que vendrías hasta
mañana.
-Le prometí que vendría por la tarde y aquí me tiene-El doctor
Marín tenía el rostro iluminando con una sonrisa de oreja a oreja-Buenos
días, ¿ a qué se debe su alegría?-interrogué poniéndome mi mandil.
-Ha
sucedido algo maravilloso...ven toma asiento-me senté como ordenó para poder
descubrir el misterio-¿recuerdas que había pedido una colaboración para
implementar la clínica?-Claro que lo recordaba pues no había dejado de hablar
de eso por una semana, Albert le había ofrecido su ayuda pero él había dicho que
iba a conseguirlo por sus propios medios y yo lo había apoyado porque la idea me
encantaba-pues me han contestado.
-¿Qué le han dicho?-pregunté muy
entusiasmada, era maravilloso ayudar a las personas. Habíamos esperado mucho por
esto.
-La compañía Stratford será la que nos va apoyar-Alerta roja,
esa era la compañía en que Terry trabajaba y según los titulares Susana había
roto su compromiso para casarse con su doctor, los recuerdos de los momentos
vividos con Terry llegaban a mi cabeza-¿me estás escuchando?
-Eh si-La
idea de volver a ver a Terry me daba vueltas en la cabeza ¿qué pasaría al verlo?
¿cómo reaccionaría al enterarse que iba a casarme con Albert? ¿Ya me había
olvidado? Pero más importante ¿yo lo había olvidado?
-Aún no es nada
fijo de que ellos nos den el dinero para implementar la clínica primero van a
enviar a alguien a ver como son las cosas y dependiendo de ello obtendremos su
colaboración. ¿No es fantástico?
-Sí era lo que habíamos estado
esperando-Yo quería que la clínica creciera para poder brindar ayuda a mas
personas además yo amaba a Albert y Terry era mi pasado-hay que tener
todo listo para su llegada, ¿cuándo va a venir?
-Hoy-respondió
seriamente.
-¿¿¿Qué??? ¿ por qué no me ha dicho antes?-porque este
hombre tiene la costumbre de dejar todo para último.
-Has estado muy
ocupada saliendo de paseo con Albert-dijo guiñándome el ojo de una manera
pícara-umm me parece muy sospechoso que siempre anden juntos.
-Lo lamento
es que han pasado tantas cosas desde su llegada-hablaba soñadoramente
recordando el día en que me propuso matrimonio-Albert me ha propuesto
matrimonio.
-Ahhh-por poco y se cae de la silla-eso es...es...Oh por
Dios que emoción, va haber una boda...Ay que mal.
-¿Por que dice eso?-hace
un momento estaba emocionado y ahora todo lo contrario que hombre para más
raro.
-Es que cuando las mujeres están por casarse se olvidan de
todo...tú eres muy despistada y ahora andarás peor...en lugar de ganar su
colaboración vamos a ganar su desaprobación-me daba gracia su rostro
preocupado que tenía, yo no soy tan despistada ¿o si? Como sea iba a dar lo
mejor de mí para poder cumplir nuestro sueño.
-No tiene porque
preocuparse eso no pasará conmigo-contesté muy segura, porque estaba
convencida de que podía hacer las dos cosas a la vez.
-¿Tú
crees?-mientras estaba hablando se escuchó el sonido del teléfono
-Yo
contesto-salí corriendo a tomar el fono, ya sabía quien era, sin importarme
que el doctor Marín seguía hablando-Aló
-Hola mi amor, ¿cómo
estás?-escuché su inconfundible voz a través del auricular y mi corazón
empezó a bailar loco de felicidad.
-Umm extrañándote pero ahora que has
llamado me siento mejor.
-Lo mismo me pasa a mí... quieres ir a comprar los
muebles cuando salgas del trabajo.
-¿No estás muy ocupado?
-No porque le
he dicho a George y Archie que me ayuden mientras hacemos todos los
preparativos...para tener más tiempo libre y poder escoger todo
juntos.
-Fantástico-estaba tan emocionada que olvidé que había prometido
ayudar con la clínica-me pasas viendo a las tres...
-Eso no va a poder
ser-gritó el doctor Marín-Hola Albert-dijo quitándome el
auricular.
-Hola doctor Marín, ¿cómo le va?
-Muy bien gracias,
te decía que Candy no va a poder salir a las tres porque me tiene que ayudar,
verás han aceptado mi propuesta de implementar la clínica y van a enviar a
alguien para que revise todo.
-Que bueno, me alegro mucho porque es lo que
han estado esperando-Si pero a mí ya no me alegraba tanto pues no podría
pasar mucho tiempo con él-quién va a apoyarlos.
-Una compañía
-Mientras lo escuchaba hablar tenía nervios por la reacción de Albert al
enterarse que la compañía en que Terry trabajaba nos iba apoyar-pero han
pedido absoluta confiabilidad, tú sabes cosas de ricos.
-jajaja no sea
así...deben ser buenas personas desde que están apoyándolos.
-¿Entonces
dejarás que Candy se quede para ayudarme? Después de todo cuando te cases
la tendrás contigo siempre, y eso me recuerda que no te he
felicitado.
-jajaja gracias, está bien iré a verla más tarde...ahora puede
devolverle al auricular.
-Eh...Oh sí por su puesto...toma y no te demores
mucho.
-Gracias-ahora tenía otro chaperón más aparte de Doroty-Perdona
mi amor, lo había olvidado, puedes creerlo por fin no han tomado en cuenta,
imagina a cuantas personas de escasos recursos podremos ayudar.
-De verdad mi
amor estoy muy feliz por ti, pero dudo mucho que hoy podamos salir a ver los
muebles.
-Entonces mañana, trabajaré hasta el medio día...pero me vas a ver
en la noche.
-Por su puesto te iré a ver para ir a cenar
-¿En nuestro
restaurante favorito?-ese lugar es magnífico.
-Exacto, me tengo que ir
para desocuparme temprano...que tengas un lindo día mi amor.
-Tu también,
cuídate...te esperaré-el colgó el auricular pero yo aún lo sostenía en mi
oído.
-Después que acaba la conversación se supone que debes poner el
auricular en su sitio-el doctor Marín convertía todo en broma sin saber que
me ponía muy avergonzada-no digo que vas a volverte más
despistada.
-Eso no es cierto-colgué el auricular y caminé hasta
dónde él estaba sentado-yo soy muy centrada y puedo hacer bien las cosas a
diferencia de usted que se olvida de todo-estaba que lo reñía sin darme
cuenta de que alguien entraba a la clínica.
-Yo no me olvido de
nada, no sé como él te ha escogido a ti teniendo a varias chicas lindas a su
alrededor,
-Que está diciendo-eso no era justo.
-Que está
ciego...
-Grrr usted es un...un-estaba tan molesta que apretaba mi
mandil-un...
-Viejo cabeza dura-esa voz era inconfundible, cuantas
veces había llorado por volver a verlo y ahora estaba frente a mí-eso no es
lo que quieres decirle-Terry estaba frente a mí con una sonrisa-Hola
tarzán pecosa-no importa cuanto tiempo pase él siempre tendrá un apodo para
mí.
-¿Tarzán pecosa?-siempre me río cuando recuerdo la cara del doctor
Marín-¿Viejo cabeza dura?, quién es usted.
-No me piensas
saludar-Terry abrió las manos esperando que lo saludara pero yo me había
quedado pegada al suelo-
-Ho....Hola -ni si quiera pude decir esa
palabra tan sencilla sin tartamudear.
-Hola a ti también pecosa-en
vista de que yo no me movía el se acercó, tomó mi mano y la besó-no te
quedes muda que no es común en ti..
-Un momento por favor-el doctor Marín
se paró y se acercó a nosotros-cada vez que vienen a ver a Candy tienen que
ignorarme así que hoy me van a dar una explicación.
-¿y Tú quien
eres?-habló Terry con su tono insolente, como siempre.
-Soy el doctor
Marín-habló muy orgulloso.
-¿Usted es el doctor?-preguntó Terry sin
poder creerlo-está seguro que no es una equivocación.
-Chiquillo
insolente..para tu información yo soy el doctor mejor que puede
haber-
-Si su habilidad es del tamaño de su humildad estoy seguro que
es un buen médico.
-Pero quien te has creído...-se acercó con intención de
darle una bofetada.
-Basta-felizmente reaccioné antes de que esos dos
de vayan a los puños-cálmense los dos-me interpuse entre
ellos.
-Él fue él que comenzó-como niño chiquito el doctor Marín se
empezó a quejar-entra y ni siquiera ha dicho quien es.
-Me llamo Terry
Granchester-saludó haciendo una reverencia-soy el representante de la
compañía Stratford.
-Entonces usted-por poco y el doctor Marín se desmaya
pues había estado muy cerquita de pelearse con el representante de la compañía
que nos iba a apoyar-¿usted es el actor?
-Así parece-contestó con
sorna-no sabía que seguías trabajando aquí-me preguntó-pensé que ya
habías dejado de ejercer cuando descubriste la identidad de Albert.
-No vivo
con los Andrew, me gusta ser independiente.
-Pero siempre lo acompañas a los
bailes-En su voz se escuchaba los celos aunque tratara de
aparentar.
-¿Ustedes se conocen?, ¿por qué Candy tiene que conocer a
gente importante y yo nada?-decía en son de queja.
-jajaja no me
consideraba muy importante-La misma risa de siempre y ese cabello
rebelde-¿por qué estaban discutiendo?-preguntó tomando
asiento.
-Eh...este usted se equivoca señor, nosotros no estábamos
discutiendo-el doctor Marín no sabía en donde meterse.
-jajaja yo sé
que es lo que escuché -respondió subiendo los pies a la mesa y poniendo sus
brazos atrás de su cabeza- así que tienen que contarme.
-Bueno estaba
aconsejándole que no sea muy despistada-estaba tan nervioso que jugaba con
sus dedos.
-Candy siempre es despistada-contestó guiñándome el
ojo.
-Pero ahora será peor porque tiene su cabeza en los
preparativos de su boda.
-¿Boda?-Terry perdió el equilibrio y se calló de
espaldas-
-¿Esta usted bien?-corrimos a levantarlo, esa no era la
manera como me hubiera gustado darle la noticia pero ya estaba dicho-por
Dios jovencito usted se va a matar si es muy descuidado-le ayudó a
sentarse-ahora veo porque es amigo de Candy, los dos son muy
despistados...Sólo espero que cuando se case con Albert pueda mejorar.-dijo
sentándose frente a Terry.
-¿Con Albert?-Pobre Terry si que estaba
asombrado-¿es cierto?-me preguntó.
-Sí, recién hemos formalizado
nuestro noviazgo-expliqué con duda.
-Me alegro por ti-se notaba el
cambio de su voz, era muy fría.
-¿Por qué te han enviado a
ti?-pregunté tomando asiento.
-No crees que pueda hacerlo bien-dijo
mientras se servía un poco del Whisky que había en la mesa
-Yo no dije
eso.
-jajaja en la compañía decidieron que sería bueno “socializarme”
después de la separación con Susana, y aquí me tienes.
-Lamento
mucho...
-No importa fue lo mejor-me interrumpió y se bebió de un sorbo
toda la copa de Whisky.
-Bueno...me alegro que se conozcan-con
disimulo el doctor Marín estaba quitándole la botella de Whisky reclamándose
interiormente por haberlo dejado en la mesa-ahora debe decirnos que tenemos
que hacer para que nos den su apoyo.
-Umm no lo sé-respondió mirando por
la ventana a los niños que jugaban fuera.
-¿Cómo que no lo
sabe?-preguntó preocupado-oiga jovencito tal vez a usted no le importe
pero a nosotros sí, hemos esperado con mucho anhelo este día. Por eso decidimos
no usar el apoyo de los Andrew para hacerlo con nuestro propios
esfuerzo.
-Terry-hablé preocupada, temía que no nos apoye al saber que me
iba a casar con Albert-entiende que esto es muy importante para nosotros,
muchas personas se beneficiaran si implementamos la clínica.
-Lo que hay que
hacer es tener una lista detallada de las modificaciones que se necesitan, a
quienes beneficiaran con esto, quien será el responsable de la clínica y dónde
se podría adquirir el nuevo personal...en esta lista esta todo-del bolsillo
de su pantalón sacó un papel y lo puso en la mesa.
-Son muchas cosas las
que se piden-hablé al ver la gran lista que había
-Y lo
quieren en tres semanas.
-¡¡Tres semanas!!-exclamé horrorizada-es muy
poco tiempo-Mi boda era en dos meses y según esa lista iba a estar muy
ocupada.
-Tranquila no todo lo van hacer solos yo les voy ayudar-No sé
porque pero su ayuda no nos tranquilizó mucho-para que sepan estoy preparado
pues no es la primera vez que hago esto, eso sí voy a necesitar su total apoyo
y...
-La puerta dela clínica se abrió y entró Doroty-Doroty-me
levanté de la silla para ver que deseaba mi amiga.
-Buenos días señorita
Candy, la señora Elroy me ha enviado para ir a ver el vestido.
-No puede ser
lo había olvidado-que cabeza la mía olvidé que iba ir con Elroy y Anny a ver
los modelos de los trajes-vamos.
-Candy-dijeron a la vez Terry y el
doctor Marín.
-Eh, vendré mañana-hablaba al mismo tiempo que me
quitaba el mandil-vamos Doroty la boutique iba a cerrar temprano, procuren
no golpearse mucho...chao.
Salí corriendo de la clínica, dejando atrás
a dos hombres que no se llevaban muy bien. Después de recibir el regaño de la
tía Elroy por haberla hecho, sucede que me habían ido a ver al departamento y la
no encontrarme fueron a la clínica. Felizmente cuando llegamos la boutique
estaba abierta y la dueña estaba de muy buen humor. Deberían verla cuando se
enfada estoy segura que la tía Elroy, comparándolas, es una mansa
paloma
-Bien aquí vamos-me paré frente al espejo y lo que vi no me
gustó para nada-parece que tuviera puesto una bolsa-el vestido era un
modelo muy antiguo, las mangas muy tenían mucho vuelo y largas, el cuello era
hasta arriba y tenía muchas lentejuelas.
-Te ves bien-dijo la tía
Elroy.
-A mí me parece muy forrado-habló Anny.
-Es
verdad, es demasiado antiguo-asintió Elroy.
-No se desanime señorita
aún quedan varios vestidos-Trataba Doroty de animarme.
Sin exagerar me
probé quince vestidos y ninguno me gustaba. Entonces me di cuenta de que
la última palabra la tenía yo, era yo quien debía escogerlo. Doroty fue a
avisarle a Albert en donde estaba y fui con Anny a cenar algo.
-¿Qué
sucede Candy? estás muy distraída-preguntó mi amiga quitándome de las manos
un delicioso pastelito..
- Es Terry-necesitaba contarle a alguien lo
que estaba pasando-está en Chicago.
-¿Por qué?
-En pocas palabras
le conté sobre el apoyo que nos iba a dar la fundación Stratford y lo que él
estaba haciendo aquí-el doctor Marín le contó sobre la boda..
-¿Cuál es
tu preocupación?
-No lo sé, no estaba preparada para ver a Terry así de
repente ... sé que amo a Albert, pero muchas cosas quedaron inconclusas entre
Terry yo....
-Albert lo sabe, ¿sabe que Terry está aquí?
-No, recién eres
la primera en saberlo...lo que quiero en estos momentos es darme una ducha con
agua fría y dormir para olvidarme de todo
Mi idea de la ducha fría y
la siesta se esfumó porque cuando entré al departamento encontré a Albert
dormido en el sofá.
-Albert-me enterneció mucho verlo dormido, me
había estado esperando, en silencio me acerqué, me arrodillé cerca de su rostro
y lo besé.
-Umm-al sentirme abrió los ojos y se sentó
rápidamente-Candy, me quedé dormido-hablaba arreglándose el
cabello-porque has demorado tanto -me invitó a sentarme cerca
suyo.
-No sabes lo difícil que es escoger el vestido, me he probado
muchos modelos-me sentía cansada y me recosté en su pecho.
-¿Y te
decidiste por alguno?-mientras me preguntaba trazaba círculos en mi
espalda-o quieres que te ayude.
-Ya escogí los que voy a usar, uno para
la ceremonia y el otro para la recepción...son perfectos...no son muy elegantes
pero tampoco muy sencillos-respondí-pero no vas a verlos hasta el día de
la boda.
-jajaja está bien-asintió besando mi frente.
-¿Por qué me
has estado esperando?, ¿sucede algo malo?
-NO...sólo quise
verte
-Era inútil que tratara de mentirme porque lo conocía muy
bien-Me estás mintiendo-
-jajaja es cierto, como la boda se va
hacer en tan poco tiempo debemos anunciar nuestro compromiso. Había reservado
una mesa en un restaurante y le había avisado a un reportero para que nos
entreviste después de cenar, pero lo haremos mañana porque debes estar
cansada.
-Si no te molesta esperarme mientras me cambio lo haremos
hoy.
-¿De verdad?
-Sí, por mí no hay problema...además con Anny no comí
mucho solo tomé el té...dice que debo comer poco para que me quede
el vestido-me moría de hambre y quería pasar más tiempo con
él.
-jajaja está bien, anda busca tu ropa mientras yo preparo tu
baño-escuché bien, había dicho que iba a ayudarme-no me mires así y no
pierdas tiempo...no es primera vez que te ayudo-me besó la frente y se metió
al baño.
No era momento de quedarme sentada perdiendo el tiempo, ya eran
las nueve de la noche y mañana debía levantarme temprano para atender la
clínica. Después de una rica ducha fría llegamos a un lujoso
restaurante.
-El lugar era muy bonito pero me sentía extraña con tantas
miradas clavadas en mí-Albert, este lugar es...-me sentí pequeñita y
apreté su mano.
-Muy elegante, lo sé-respondió cerca de mi oído
mientras caminábamos-pero la tía Elroy ya había hecho las reservaciones y no
me pareció de buen gusto rechazarlas...además ha reservado un lugar privado sólo
para nosotros.
-¿Ella ha hecho eso?-estaba sorprendida, porque nuestras
reservación estaba alejada a todo el murmullo.
-Sí...porque ya había
avisado al reportero que íbamos a estar aquí.
-jajaja entonces lo hizo para
disculparse-respondí sentándome.
-En parte.
-¿Qué le vamos a decir
al reportero?...yo jamás he hablado con uno.
-Nada, sólo me dejas hablar a
mí, si hace una pregunta que quieres responderla sólo me apretas la mano.
Este es el modelo para las invitaciones-extrajo de su saco un sobre-¿Te
gusta?
-Sí-eran muy bellas, con el borde dorado y la letra ligada-son
bonitas.
-Que bueno porque ya están impresas todas...el día que fuimos al
Hogar de Pony la tía Elroy las mandó a imprimir. En realidad sólo había dicho
que le impriman algunos modelos pero ellos entendieron mal e imprimieron todas
así. Cuando la tía Elroy se dio cuenta se enfureció e hizo un escándalo
pero al ver el modelo me gustó mucho.
-Son bonitas...preciosas-mientras
delineaba nuestros nombres que estaban en alto relieve imaginaba el rostro que
iban a poner la señorita Pony y los niños cuando reciban las
invitaciones.
-¿Cómo va el trabajo en la clínica?-preguntó tomando mi
mano.
-Que decir, no me atreví a contarle sobre Terry-Bien, aunque
son muchas las cosas que piden para recibir la donación...es una larga lista que
me recordó a la tía Elroy.
-jajaja mi amor yo estoy seguro que todo va a
salir bien, recuerda que no estás sola, que cuentas
conmigo.
-Gracias-Siempre ha estado conmigo, por eso lo amo
tanto-
-Ahora a comer, yo también me muero de hambre.
-jajaja eso te
pasa por haberte quedado dormido, pudiste haberte preparado algo porque las
repisas estaban llenas.
-Es que tenía flojera...y tú no te vas a librar y vas
a comer poco para que te quede el vestido.
-No es justo-fingí
enojarme-pero será mejor que controle para que todo salga
bien.
-....
-Pensé que sólo iba a haber un reportero-me aterré al ver
que habían bastantes reporteros empujándose entre sí para acercarse a nosotros,
las luces de las cámaras nos cegaron.
-Yo también-habló
abrazándome.
-Señor Andrew es cierto que se va a casar, cuando será la
boda, porque hace todo tan apurado-eran muchas las preguntas que lanzaban y
no dejaban responder.
-Un momento por favor-habló con voz fuerte y
todos se callaron-gracias-contestó poniéndome a su lado-respondiendo
a las preguntas que pude entender les digo que Candy ha aceptado ser mi esposa y
nos vamos a casar dentro de un mes y 25 días. Nos casamos pronto porque nos
amamos y no hay nada que nos impida casarnos.
-NO será que hay otros motivos
que los impulsan a casarse tan pronto.
-Por su puesto que no-respondió en
tono solemne-tenemos el motivo más grande que es el amor, de allí que haya
otra cosa es algo fuera de fundamento.
-Es cierto que la ceremonia y la
recepción serán en horarios distintos
-Así es, la ceremonia será en la mañana
y la recepción en la noche...ya es hora de cambiar los esquemas.
-¿Señorita
Candy, usted seguirá trabajando en la clínica?
-Eh-Albert me sonrió y me
infundió la confianza para responder-sí, estamos en un proyecto para poder
ampliarla y brindar atención a más personas de escasos recursos.
-Después de
casada seguirá trabajando.
-NO hay razón para que deje de hacerlo, pero será
más limitado porque acompañaré a Albert en sus viajes de negocios.
-Muchas
gracias a todos por su atención pero ya debemos irnos-dijo abriéndose paso
entre la multitud.
-George nos estaba esperando con el auto listo-Hola
George-saludé subiéndome al auto-un poco más y me aplastan.
-jajaja la
tía Elroy me va a escuchar le ha avisado a todos los reporteros de la
ciudad.
-Ya sabes como es ella-habló George mirándonos por el espejo
retrovisor-pero han respondido muy bien.
-¿Tú crees?-yo me había
sentido muy incompetente ante ellos y eso que me gusta hablar.
-Por su
puesto, respondieron de manera natural.
-Lo vez mi vida no había motivo para
que estés nerviosa-habló mientras buscaba mis labios.
continúa leyendo
aquí!!!
Capítulo 6