Leyendas de lakewood
Las Ninfas de Lakewood y Sus primeros encuentros con Albert...
Ninfa del Bosque
Primer encuentro de Amor


 
  Oh querido! Mira cuanto has crecido! Ya no te gana el peso del cuerpo, ya controlas tu equilibrio! Y aquel día en que te vi en el jardín, lo recuerdo bien, o como atesoro esa imagen en mi memoria...
  Si bien no e sido la primera en estar junto a ti, más nadie tuvo jamás tan hermosa visión de ti al caminar por primera ves en pie. Y como reía esa hermosa criatura, aquella que vela por ti, más tu luz logro irradiar aun mas fuerte. Uno.. Dos..  Con una expresión graciosa en el rostro y luego, al suelo, y tu siempre riendo. Verte andar fue tan fascinante como verte levantar de nuevo e intentarlo otra ves, y como quise acercarme en ese entonces..  pero no podía, aun no, eras muy pequeño y podrías haberte asustado.
  Qué hacia entonces? Enviaba hermosas aves de vivos colores a cantar canciones para ti, y ardillas juguetonas que veías a lo lejos que te hacían tan feliz. Ahora te veo, corriendo por el jardín, y no puedo evitar la tentación de correr hacia ti. No hay nadie alrededor, acércate un poco más por favor. No puedo alejarme de aquí.
  Me has escuchado! Oh! Y corres hacia aquí! No espera! No estoy lista aún! Me escondo tras el árbol desde el que te observaba, no debes verme así, así que lo abrazo, y poco a poco mi piel va tornándose del color de el árbol, y mi cabello continúa las líneas rugosas de la áspera corteza. Cuando llegas ya me e fusionado con él.
  Que estas buscando, querido mío? Es que acaso puedes sentirme? Miras con curiosidad a tu alrededor y comienzo a creer que buscas un compañero para juegos, alguien mas vivo que un árbol. Solo espera un momento, avanza solo un poco para que no puedas verme y llamaré a una de mis criaturas.
  Pero qué..? Oh querido príncipe! Te has acercado más y me has abrazado! Oh, qué dicha la mía! Sentir el contacto de tus manitas, y me siento un poco débil..  Pero no importa, no me sueltes, deja que te transmita mi energía, yo puedo recuperarme...
  Después de unos segundos me has soltado riendo, el hermoso sonido de tu risa llena el ambiente y le da color al viento, que hermosa sensación de calidez.
  Alguien a llamado, llaman por ti, no quisiera que te alejaras, pero debes irte ahora. Como si me hubieses escuchado, comienzas a correr hacia aquella voz, no sin antes tocar el tronco una vez más. Comienzo a abrir los ojos y a tomas mi forma natural, pero en tiempo suficiente para verte partir.
  Oh, que dicha nuevamente! El ver tu amor para con los seres del mundo animal y vegetal. Aun que siempre e velado por ti, prometo que nunca estarás solo... 


Te guío, por que conozco la pureza de tu corazón...








Por San
GF 2007
Albertmanía