Leyandas de Lakewood
Lakewood es el bosque en donde se encontraba una de las propiedades mas importantes de la Familia Andrew.
Los bosques suelen ser protagonistas de cuantos y leyendas desde siglos atrás. Los árboles, aguas y tierra, eran considerados seres sagrados y divinos, o templos naturales, habitados por duendes, elfos, hechiceras, ninfas y hadas.

Lakewood no se queda atrás, y es escenario de muchas historias fantásticas...
Historia de las Ninfas de Lakehood
Todo comenzó el 26 de Junio de 1890, pronto sería una fecha que aquellos delicados seres no olvidarían jamás pues los acontecimientos de esos días les marcaría la vida por siempre.

Cada una de ellas vivía en puntos muy lejanos, no se conocían, pero se percibían.
Dafne, vivía en un bosque muy lejano a aquellas tierras que ahora le llamaban tanto la atención, pero no se atrevía a ir hacia ahí... había habitado en el bosque de Bialowieza ubicado en alguna parte de Europa por siempre, y no conocía otra vida que la de aquel lugar. Sin embargo ese día despertó con una gran inquietud por salir de ahí... algo la llamaba... algo o alguien en aquellas tierras tan lejanas... algo en América.

Dafne se dirigió al gran y hermoso lago de aquel bosque que consideraba su hogar, miraba las cristalinas aguas fluir rápidamente arrastradas por la corriente... trataba de distraerse con su reflejo en el agua que se distorsionaba por el movimiento... fue entonces cuando alguien surgió... una criatura muy parecida a ella salió de entre las aguas mirándola con curiosidad,  el excepcional tono azul verdoso de la piel de aquel ser le hacía lucir de una manera extrañamente hermosa. Dafne, que no acostumbraba a recibir forasteros en “su” territorio la miró desafiante

-¿quién eres? ¿qué es lo que buscas?
La extraña criatura de agua la miró divertida y respondió mientras salía de aquellas feroces aguas sin parecer que la corriente le afectara
-Me llamó Saphira y solo estoy buscando lo mismo que tú
-Buscando lo mismo que yo? A que te refieres?
Saphira era un ser muy independiente, estaba acostumbrada a recorrer largos caminos, conocía los mares ríos y lagos de todo el mundo y no temía salir de ellos, por lo que caminó a paso lento pero seguro hacia Dafne mientras hablaba.
-no lo sé... pero hay algo que me dice que tú estás igual que yo... hoy he tenido una extraña sensación... algo que me ha traído hasta aquí y ahora que te veo se que buscas lo mismo...
Dafne la miró unos segundos, escudriñando en su mirada, estudiando a aquella ninfa desconocida... finalmente decidió confiar en ella y le sonrió
-Yo soy Dafne- dijo sonriente mientras extendía alegremente sus delicada alas cristalinas sacudiéndolas graciosamente- bienvenida Saphira
Las dos ninfas sonrieron, en ese momento entendieron que algo las unía fuertemente, y sospechaban que pronto sabrían que.
-sabes Dafne? Debemos salir de aquí...
-salir? Dejar mi bosque?
-Si... estoy segura que lo que buscamos no está aquí... no lo sé, pero tengo esa fuerte sensación
-Si...- respondió Dafne sin mucho entusiasmo, pues aunque la idea de dejar su amado bosque no le agradaba, sabía que Saphira tenía razón, pues ella tenía la misma extraña sensación
-Y cuanto antes!- dijo Saphira enérgicamente
-Ahora?
-Si... ahora mismo!
Dafne miró a su alrededor con un dejo de tristeza, miró hacia el gran árbol que fuera su hogar por tantos y tantos años segura de que no lo vería de nuevo jamás.
-estás lista?- dijo Saphira
-estoy lista!- respondió Dafne ahora totalmente convencida
Ambas sacudieron sus alas y levantaron vuelo, pero antes de poder decidir el rumbo que debían tomar algo o alguien que se acercaba velozmente las derribó al chocar contra ellas.
Dafne y Saphira cayeron y rodaron por el suelo del bosque sin entender que había sucedido, se miraron aun confundidas al darse cuenta que una tercera ninfa se incorporaba aturdida.
La graciosa ninfa se sacudía el polvo del cuerpo y las alas con evidente incomodidad
-ay! Este polvo- decía mientras Saphira y Dafne la miraban atentamente
Aquella era una ninfa de viento, las criaturas de viento sienten mucho disgusto por el polvo y cualquier cosa que se les adhiera “ensuciando” su persona.
-¿quién eres?- preguntó finalmente Dafne
-si... ¿quién eres y porque no tienes mas cuidado al volar?! - agregó Saphira irritada
-Me llamo Damalis, y soy una ninfa de viento! - dijo con evidente orgullo- y ustedes? Quienes son? Porque se atravesaron en mi camino?? No ven que tengo mucha urgencia??!!
-Yo soy Saphira y ella es Dafne... nosotras...
-Si si si- interrumpió Damalis- bueno pues que se diviertan que yo llevo mucha prisa- djo preparándose para levantar el vuelo
-Y a donde vas?- preguntó Dafne haciendo que Damalis se paralizara un segundo pensativa
-Pues a decir verdad no lo sé... pero se que tengo prisa por llegar
Saphira y Dafne se miraron intuyendo que Damalis se encontraba en el mismo dilema que ellas
-dime una cosa Damalis, sabes que buscas algo pero no te explicas que es... no es así?- preguntó Saphira
-Si si! Eso me pasa...!!!- Dafne y Saphira se miraron de nuevo
-Bien Damalis... pues te tenemos una noticia...- dijo Dafne-  Saphira y yo estábamos por salir, y creemos que al mismo sitio a donde tú te diriges
-De verdad?? Pero a donde??? A donde van??? Díganme, díganme por favor!!!
-No sabemos pero vamos a averiguarlo- respondió Saphira
-Puedo ir con ustedes???- preguntó entusiasmada
Saphira y Dafne se cruzaron una mirada de complicidad y sonrieron
-mmm no sé... tu que dices Dafne?
-Eeeh... pues es algo acelerada, no crees?
-Si... tienes razón
-Eh? pero que es? Porque dicen que soy acelerada?? Eso no es cierto!!! No es verdad... no es justo que digan eso sin conocerme... no no no!
-Jajaja es broma Damalis... claro que puedes venir... - respondió Saphira
-De verdad??? ...Siii!
Dafne y Zafira rieron divertidas
-bueno, pues no esperemos mas!! Debemos irnos!- Dijo Damalis

Las tres ninfas  levantaron vuelo una vez mas y decidieron seguir sus instintos, volaron por muchas horas, Damalis, la ninfa del viento era muy veloz y estaba llena de energía por lo que no tenía problemas con aquella travesía, Saphira tenía una gran ventaja, cuando se cansaba podía bajar y adentrarse en el bello océano que cruzaban en dirección a América y obligar a las aguas a llevarla hacia donde ella quería, Dafne tuvo mas problemas al cruzar el océano, no era muy buena nadadora y se cansaba al volar, le costaba seguirle el paso a sus compañeras que se encontraban justo en su hábitat natural, sin embargo no se rendía, las tres juntas llegarían a donde tenían que llegar... juntas lo lograrían...

La travesía fue larga y cansada, sin embargo al llegar a América supieron justo a donde dirigirse: El bosque de Lakewood. Al llegar comenzaron a explorar aquel hermoso lugar, Los árboles imponían verdes y majestuosos, los colores de aquel bosque eran increíblemente variados, un lago muy grande y de cristalinas aguas cruzaba a lo largo de las colinas cercanas desembocando en unas bellas cataratas justo al comienzo del bosque. Las tres ninfas exploraron el lugar llenas de felicidad, finalmente habían llegado, pero ¿qué hacían ahí? De eso ninguna de ellas estaba segura.

-si si! Este es el lugar!! Este es!!- decía Damalis alegremente
-si... es aquí... ¿pero y ahora...?
-no lo sé Dafne... pero pronto lo averiguaremos- respondió Sapfira con seguridad cuando una voz femenina llamó la atención de las tres
-Así que ya están aquí! - dijo aquella voz- por fin llegaron!
-Y tu quien eres? - preguntó Dafne
-Me llamo Dasha... y este bosque es mi hogar... soy una ninfa de tierra y vivo en aquella cueva bajo las cataratas
-Pero dices que nos esperabas... no es así? Preguntó Saphira
-Si... bueno... no sabía quién vendría, pero estaba segura que alguien lo haría...
-Pero tu sabes que hacemos aquí?
-No estoy tan segura... yo he vivido aquí por siempre pero sabia que pronto llegarían a este lugar para todas juntas hacer... lo que tenemos que hacer...
-Lo que tenemos que hacer?? A que te refieres?? De que hablas??? Dime!! - dijo con impaciencia Damalis
-Pues... no lo sé...
-¡¿no lo sabes?! ¡¡¿cómo que no lo sabes?!-
-Vamos Damalis, tranquila... eso lo vamos a averiguar muy pronto- dijo Saphira
-¿te llamas Damalis?- preguntó Dasha
-si! Y soy una ninfa de viento, ella es Saphira y es una ninfa de agua... y ella es Dafne, una ninfa de los bosques
-bien... pues creo que es hora de averiguar que es lo que hacemos aquí- dijo Dafne
-si, hay que recorrer el lugar- respondió Saphira
-pueden recorrer todo lo que gusten, pero creo que el lugar al que debemos ir es aquel- dijo Dasha señalando un camino que dirigía hacia dominios humanos
-hacia ahí???? Estás loca???? - respondió Damalis sobresaltada
-si hacia ahí
-pero esos son dominios humanos!!!
-Damalis... no lo sé, pero creo que Dasha tiene razón... - dijo Dafne
-Si, yo también! - respondió Saphira
-Mmm bueno... si... también me siento muy atraída hacia ahí... - confesó Damalis- pero es que solo de pensar que ahí hay personas ...como que no me da confianza
-Pues debemos ir a averiguar!- dijo Saphira con determinación
-Si... solo hay que tener cuidado... - agregó Dafne

El grupo de ninfas se dirigieron hacia el camino entre aquellas colinas y pronto vislumbraron un hermoso portal enmarcado con bellas rosas
-¡qué lugar tan hermoso! - dijo Damalis
-muy hermoso... - agregó Saphira admirada contemplando aquellas tierras
-es hora de acercarnos - dijo Dafne con mucha seriedad - Dasha.. ¿alguna vez te has acercado?
-No... esto es lo mas cerca que he estado... y solo últimamente... algo me decía que debía entrar, pero no me había decidido a hecerlo
-Bueno... pues creo que ya es la hora- dijo Saphira

Poco a poco se fueron acercando, al principio con reserva, pero conforme se fueron adentrando se iban sintiendo mas cómodas con aquel lugar, el camino hacia la entrada principal de aquel “hogar de humanos” estaba rodeado de hermosas flores y plantas, en especial de bellas rosas en diversas colores y tamaños.
Al llegar a la gran puerta las cuatro se miraron con vacilación, por lo que decidieron investigar antes de atreverse a entrar.
Las cuatro se dirigieron hacia un gran ventanal para mirar a través de los cristales, no había señales de humanos, el lugar se veía solitario, sin embargo era claro que aquella gran mansión estaba habitada.
Pero algo llamó su atención, algo había en la chimenea, que, aunque estaba apagada se le veía destellando un ligero resplandor
-miren ahí!- dijo Damalis
-que es?... - Respondió Saphira intentanto distinguir lo que se resguardaba ahí
-es... es una ninfa!- dijo Dafne
-si... es una ninfa de fuego!- Agregó Dacha sorprendida
-Una ninfa de fuego!! Pero pero... ellas son algo... algo...
-Antipáticas!- dijo Dasha terminando la frase que Damalis había comenzado
-Bueno... yo iba a decir agresivas...
-No... son poco amistosas... pero no son malas ni antipáticas... solo hay que saber comprenderlas- dijo Dafne defendiendo a aquella ninfa
-No lo sé... de lo único que estoy segura es que ellas son guardianas muy intrépidas- dijo reflexivamente Saphira
-Mirén... nos ha visto... se acerca!!! Ahí viene!!!
-Tranquila Damalis... démosle una oportunidad - dijo Dafne

La aparentemente frágil ninfa de fuego salió de su escondite y se dirigió a aquel ventanal donde ellas la observaban, las miró a través del cristal unos segundos para luego darles la espalda y desaparecer grácil y velozmente.
-a donde se fue???- dijo Damalis
-me buscan a mi?- dijo una voz tras ellas
Todas voltearon vertiginosamente al escuchar aquella voz
-si... te buscábamos... dinos, ¿quién eres? y ¿qué hacías ahí... tan cerca de los humanos? Te pudieron  ver... - dijo Dafne sin ocultar el temor que imaginar algo así le provocaba.
-Me llamó Alexandra... y soy una ninfa...
-De fuego...- terminó la frase Zafira
-Si... así es- respondió Alexandra orgullosa, pues sabía que las ninfas de fuego eran temidas por su poder y espíritu guerrero
-Pero no nos has dicho que hacías ahí adentro... - replicó Dasha
- Esperaba...
-esperabas? Que esperabas????- preguntó Damalis comenzando a inquietarse
-esperaba a que “él” llegara...
-todas se miraron sin entender lo que Alexandra les decía... sin embargo sabían que por fin entenderían que era lo que hacían ahí... por fin alguien les diría... pues sospechaban que Alexandra, la ninfa de fuego,  tenía la explicación a todas sus dudas...

Ya reunidas en el bosque, se encontraban muy inquietas, no sabían que es lo que se avecinaba, sin embargo al mismo tiempo estaban felices... no entendían el motivo, pero la sensación de felicidad la percibían, la palpaban.
-bien... escuchen con atención- comenzó a decirles Alexandra- él pronto llegará... y estamos aquí por ese motivo
-¿quién? ¿quién llegará? Dinos!!!
-Espera Damalis... déjala hablar- replicó Zafira
-Hoy, 28 de Junio, nacerá un niño... un niño muy especial- continuó Alexandra
-Un niño? Un niño humano?- preguntó intrigada Dasha
-Si... un niño humano
-Pero que tiene en particular este niño como para tenernos así? - preguntó Zafira
-Tiene mucho de particular, será un niño verdaderamente especial... es por eso que inevitablemente llegamos hasta aquí... por algún motivo la llegada de esta criatura nos ha forzado a llegar hacia acá... estamos ligadas a él.
-Dices que nacerá hoy? - preguntó Dafne
-Si... estoy casi segura de que así será
-Necesitamos verlo! - dijo Zafira muy decidida
-Alexandra... en donde nacerá? - preguntó Dasha
-Él nacerá aquí, en su hogar, su familia es muy poderosa y lo esperan con ansias, los mejores médicos humanos están con su madre ahora... listos para recibirlo
-Debemos ir...- dijo Dafne - tenemos que acercarnos!
Las cinco ninfas intercambiaron miradas de complicidad, todas estaban de acuerdo, ya no sentían ningún temor de acercarse a aquella casa humana, pues había algo mucho mas grande que les impulsaba a estar ahí.
Llegaron hasta un gran ventanal y se asomaron con precaución. La mirada de las cinco ninfas se iluminó de felicidad... el pequeño bebé humano había nacido! Su madre lo tenía en su regazo y lo miraba llena de amor.
-mírenlo.. ahí está...- susurró Alexandra emocionada
-él es... es... hermoso- dijo Zafira
-Saben? Él en verdad amará la naturaleza... tendrá una comunicación especial con lo animales y las plantas y árboles... amará todo lo que tenga vida... de esa forma me acercaré a él y lo cuidaré...- las palabras de Dafne, la ninfa del bosque, detonaban gran emoción
-Si... dijo - Zafira, la ninfa de agua- gustará tanto de la tierra como del agua... y su mirada... su mirada será tan azul como el mismo mar... siempre que este cerca cualquier río...lago o mar estaré con él... guiandolo.
-Y tendrá los pies bien puestos sobre la tierra... será muy sabio aun siendo muy joven, y sabrá distinguir entre lo que es correcto y lo que no... - agregó Dasha... - la ninfa de tierra
-Pero será libre! Libre como el viento!! Le gustará recorrer caminos, conocer el mundo!!! Y yo estaré siempre con él!!! - dijo Damalis... ninfa del viento
-Será fuerte y poderoso... no dudará al tomar decisiones... le gustará cuidar y proteger a lo que ama, tanto animales como plantas e incluso personas... él será así... un verdadero protector! Yo estaré cerca siempre para darle fuerza y apoyo...
Las ninfas miraban a aquella criaturita que se volvía dueño de ellas con solo existir  mientras ponian especial atención a las palabras que su madre le decía cariñosamente...
-mi pequeño... mi pequeño William.... William Albert Andrew...
-William Albert Andrew? Ese será su nombre!! - dijo Damalis
-Si... William Albert... significa “El protector que brilla por su nobleza” - dijo Dasha
Las cinco ninfas lo miraron un rato mas para después regresar al bosque que se convertiría en su verdadero hogar, ahora debían dejar descansar a aquel pequeño ser al que ya amaban tanto, tendrían paciencia pues aun era muy pequeño, pero pronto Las Ninfas de Lakewood podrían disfrutar mas de aquella presencia... disfrutar y cuidar de él... por siempre...
Próximamente mas...
Por Patricia AD
Grupo Albertmanía
“Delirio por Albert”