Ya
queda poco tiempo para regresar a nuestros respectivos hogares. Esther ha sido
conciente de eso y ha querido llevarse varios recuerdos de Albert. Así que lo ha
tomado como modelo en todos sus trabajos. Deberían haberla visto ayer corriendo
a George, impidiendo que se lleve a trabajar a Albert.
-Excúseme
señorita no quiero interrumpir-preguntó George tocando la puerta del salón de
arte-se encuentra el señor William.
-Descuide George no interrumpe...yo
estaba...con las chicas...¿Por Quién preguntaba?-dijo sin abrir la puerta
completamente.
-El señor William-repitió el hombre,
-¿Qué pasa
con Albert?- preguntó Esther haciéndose la desentendida,
-¿Se
encuentra?
-¿Albert? ¿En dónde?- Poniendo una mueca de
interrogación
-Con usted-dijo el hombre perdiendo la
paciencia.
-¿Conmigo? ¿Por qué la pregunta?-ocultando la
risa.
-Necesita viajar a Chicago de forma urgente.
-Pero hombre porque
no dijo eso desde un principio. Debe ser más directo al hablar-salió serrando
la puerta tras de sí.
-Le podría avisar
-Me temo que no....Es que...no
se encuentra-ofreciéndole una sonrisa-salió a....a caminar-dijo al
escuchar un susurro de Paola.
-¿A estas horas?-preguntó dudando-ya
va a ser el medio día-mirando su reloj de bolsillo.
-Eh sí...dijo que
iría a cabalgar un rato porque tanto trabajo lo está estresando. Se suponía que
eran vacaciones y en cambio tiene que trabajar.
-¿Que no iba a
caminar?
-Las dos cosas George, iba a caminar y luego a cabalgar...sí eso fue
lo que dijo... usted sabe como es él, ama mucho la naturaleza-juntando las
manos-Por qué no lo va a ver al establo probablemente ya llegó y no sabe que
lo está buscando.
-Buena idea iré enseguida-se retiró el buen hombre con
la duda en la mirada.
-Uff menos mal-respiró aliviada entrando al
salón donde todas estábamos con los nervios de punta evitando que Albert note
que lo estaban buscando.
-¿Quién era?-preguntó nuestro
modelo.
-Eh...querían saber a que hora usaremos la cocina-respondió
cruzando los dedos tras su espalda-y les dije que más tarde.
-Me has
robado el pensamiento, porque después del almuerzo iba a preparar Tartas
Lloronas.
-¿¿Tartas Lloronas??-preguntamos en coro.
-Es
cierto que somos lloronas-habló Maribel-pero no es para tanto.
-jajaja
no lo escogí por eso, ya sé que las mujeres son lloronas-contestó sin moverse
de su sitio tal como Esther lo había dejado-pero son unas tortas deliciosas
que no requieren mucho tiempo.
-Mientras esperamos que llegue la hora de la
comida sigamos-regresó a su lienzo-sin hacer bulla-nos
advirtió.
-toc toc
-No se preocupen chicas yo voy para darle opción a
Albert a que estire las piernas-habló Esther levantándose dejando su pincel a
un lado.-¿si?-abrió la puerta a medias-que pasa George.
-Señorita
me informan que el señor William no ha salido de la casa.
-¿En
serio?-fingiendo preocupación-quién lo diría. Ayer desaparecieron Paola y
Dany, ahora fue el turno de él.
-No sabe en donde puede estar-dijo
tratando de ver por el breve espacio que Esther había dejado.
-Umm
haber-poniendo la mano en su mentón-En la cocina, puede que nos esté
preparando alguna sorpresa, eso no sería ninguna novedad. No se olvide que
dentro de poco será el almuerzo.
-No pierdo nada con ir a ver-hizo una
reverencia y se fue.
Esther no podía aguantar la risa imaginando a George
buscando a Albert por todos lados. Terminó de hacer su retrato y nos dirigimos
al comedor. Con George nos cruzamos en el camino y al vernos sólo sonrió
mientras meneaba la cabeza.
-Lo imaginé-dijo George sentándose a la
mesa.
-Las mujeres somos muy persuasivas-contestó Esther con una
sonrisa de oreja a oreja.
-¿De que hablan?-inquirió Albert pasándole
la ensalada a Patty.
-Nada interesante-contestó
Hakel.
-Son...cosas de mujeres-agregó Paola.
-Se aburrirían
mucho si les contamos-reía san.
-.....
-Seguro que esas tartas no
nos van hacer llorar-inquirió Blanqui sentándose en un banquito cerca de
Albert.
-Claro que no, confíen en mí ¿Lo harán-preguntó levantando una
ceja.
-Ciegamente-respondimos ensoñadoramente
-Ahora a lo que
venimos...
Los ingredientes son:
° 100 gr. de
mantequilla
°
1 tableta
de chocolate fondat
° 2 cucharadas de harina
° 100 gr. de azúcar
° 4 huevos y 2
yemas
La preparación:
1. Se baten los huevos y las yemas
con el azúcar.
2. Después se le añade la mantequilla y el chocolate
derretido y batir fuerte hasta conseguir una pasta.
3. Se le añaden las 2
cucharadas de harina tamizadas y batir suave hasta que se incorporen.
4. Se
echan en moldecitos pequeños untados con mantequilla y un trozo de chocolate en
cada uno.
5. Luego, se ponen en la bandeja de horno durante 30 minutos a
temperatura media.
6. Desmoldar cuando todavía estén calientes y se
espolvorean con azúcar glas.
George ya no insistió en llevarse a
Albert pues ya se había demorado. Esther siguió con su sesión de pintura,
mientras que nosotros nos deleitábamos admirando al modelo perdón admirando el
trabajo. Aunque no había mucha diferencia. En persona y en lienzo se ve
perfecto.
“Tartas Lloronas”
Las Recetas de Albert