Había pasado los días, meses, después de aquella reunión en hogar, con la srita. Pony, hermana Maria, Archie, Annie, los niños y Albert, el día en que candy descubrió quien era su amado príncipe…
Pero ambos debían seguir sus caminos Albert como cabeza de familia y Candy con su profesión de enfermera, pero seguían siempre comunicados, a través de cartas…


Querido Albert:
No sabes cuanto extraño tu compañía y esa platicas que teníamos cuando no tenias memoria….pero ahora que se que eres mi padre adoptivo te estoy muy agradecida, por todo lo que haz hecho por mi, y aquí en mi hermoso hogar…
He estado muy inquieta, hace unos días una niña del hogar enfermo gravemente, temía tanto por su vida, pero se ha salvado. Por los alrededores del hogar no hay ninguna clínica cerca y hay tan tanta gente que las necesita, sabes albert he pensado en poner una pequeña clínica, tu siempre me mandas dinero, la verdad nunca lo utilizo, lo he estado ahorrando, así que he pensado utilizarlo.
Será una  que cuento con lo necesario para enfermedades fuertes, he hablado con el Dr. Que trabaja cerca de aquí, el esta dispuesto a ayudarme y yo seré su enfermera. Se que eres muy bueno y noble, por eso pienso que  no te enojaras al saber como utilizare ese dinero.
P.D. espero recibir pronto respuesta tuya….

Candy White Andrew




Mi pequeña Candy:

Sabes que de ninguna manera me enojaría contigo, además que se que lo harás para una buena causa, me siento muy orgulloso de ti y he dicho a George que te ayude, para construcción y equipamiento de la clínica.
Sabes me encantaría poder estar ahí para ayudarte pero no puedo, en estos momentos tengo demasiadas ocupaciones, pero apenas y me desocupes iré a verte y ha conocer tu clínica.

Me despido de ti recordándote que siempre estaré contigo para cuidarte y apoyarte.

P.D. Pronto te visitare mi querida Candy

William Albert Andrew



Los días fueron pasando George fue a ayudar a candy la clínica ya estaba  lista, incluso ya empezaba a funcionar. Candy le manda una carta a alberth


Querido Albert:
No dejo de agradecerle ala vida que me haya puesto en tu camino, eres como mi ángel de la guarda.
Estoy muy feliz y todo gracias a ti, la clínica como ya te ha informado George esta lista, incluso ya esta funcionando, ha quedado muy bonita y bien equipada.

P.D. Gracias alberth por hacer mi sueño realidad, espero verte pronto….

Candy White Andrew


Albert al terminar de leer la carta que candy le había mandado, pensaba (mientras veía a través de la ventana de la biblioteca o despacho)
-“Candy: Me alegra que estés feliz, pronto te iré a visitar, también quiero conocer la clínica que has puesto. Pero tengo demasiado trabajo, las empresas no me dejan mucho tiempo, pero iré muy pronto a verte, aunque…mejor no pensar en eso, mañana a primera hora saldré para el hogar, ya quiero ver todo lo que has hecho, ella siempre tan valiente, buena y dispuesta a ayudar a los demás”.

A la mañana siguiente, Albert se levantó muy temprano para partir al hogar, candy estaba como siempre algo atareada pues tenia que ir ala clínica a ver a sus pacientes. Mientras la hermana Maria veía un auto acercarse…

-candy, candy, candy
-que sucede hermana Maria-preguntó poniéndose su gorrito de enfermera
-un automóvil y es como el de el Sr. Andrew

Candy se acerca a la ventana y ve que es albert, al verlo sale corriendo a esperar que el auto se detenga. Mientras el auto se detuvo y baja alberth ambos corren a saludarse

-albert hace mucho que no te veía-decía emocionada sintiendo mariposas en el estomago.
-hola candy que gusto verte-saludó el rubio besando su mejilla
-me da gusto que estés aquí, pero porque no me avisaste que vendrías-le reto fingiendo enojo.
-es que leí tu carta y decidí venir para ver como esta la clínica-respondió conciliadoramente
-Pues todo esta bien, de hecho solo voy a desayunar y me iré para allá solo que me da pena contigo, haz venido a verme y yo tengo que trabajar-un poco apenada jugando nerviosamente con los dedos
-No importa candy, quiero verte trabajar -acariciando su mejilla.
-Bueno entonces no se diga mas, vamos a desayunar y luego vamos para la clínica
-me parece perfecto candy-muy feliz por estar un tiempo a su lado-

Desayunaban  como en aquellos viejos tiempos, los dos estaban tan a gusto que sentían que el tiempo se detenía…
-Candy ya es hora de que vayan a la clínica (decía la hermana Maria sonriendo al ver )
-que hora es hermana Maria-preguntó sorprendida pues no había sentido el tiempo.
-Ya son las 8-respondió la señorita Pony sonriendo al ver que su niña ya estaba cerrando su herida.
-Es verdad albert que despistada soy, que no me he dado cuenta de la hora, vamos, ya es tarde-sacando la lengua.
Todos reían, al ver que candy no había cambiado, parecía una niña, tan alegre, que contagiaba a cualquiera. Entre conversaciones alegres llegaron a la clínica,

-Albert puedes pasear por los alrededores solo checo a mis pacientes y regreso contigo
-claro candy no te preocupes, conoceré la clínica
- bien te veo en un momento…pero no te alejes mucho-decía un poco preocupada,
-Claro candy, no te preocupes-sonriendo

Candy realizo su rutina como siempre, pero lo hizo en tiempo record, apenas se desocupo, fue a ver a albert para platicar con el.

- Albert he terminado-ofreciéndole una sonrisa de lo feliz que estaba al tenerlo cerca-- pero dime que te ha parecido la clínica-preguntó nerviosa.
- En verdad esta muy bien candy haz hecho un excelente trabajo-respondió feliz al ver el bueno corazón que tenia.
- Gracias albert (decía candy, sonrojada)
- Candy-dijo con voz preocupada.
- Dime alberth (respondió asombrada pues sabia que algo le pasaba)
- Tu sabes que tengo mucho trabajo y eso me impide estar cerca de ti-habló con pena.
- si Albert lo se-asintió en forma triste porque quería tenerlo siempre cerca
- Pero ahora, es distinto, pues no estaremos cerca
- ehhh (mira a alberth confundida)
- es que debo irme a escocia, - por eso he venido, además de que hacia mucho que no te veía
- Pero ahora estaremos lejos-“Ahora lo tendré mas lejos”-pensaba al borde del llanto.
- Solo serán unos meses, tengo que arreglar unos asuntos de las empresas-tomándole la mano.
- Si Albert lo entiendo (decía candy muy triste, pero al ves confundida pues alberth estaba con ella y eso la hacia sentirse muy feliz, hacia mucho tiempo que no lo veía, pero también fue a despedirse)
- Te enviare cartas como siempre Candy
- Yo igual Albert-recuperando la sonrisa porque el no dejaba de pensar en ella
El tiempo paso y ambos debían seguir con sus labores, así que Albert se despidió de candy
-candy debo irme, además tus pacientes te esperan-triste de separarse de ella-he pasado un muy excelente momento contigo ya extrañaba platicar contigo
-Yo igual Albert, espero que regreses pronto y puedas venir  mas seguido a visitarme -con las mejillas sonrojadas por la mirada de él.
Se despiden con un gran abrazo que dice más que mil palabras….

El tiempo pasaba se escribían como siempre contando todos lo que le ha pasado. Pero mientras ellos estaban bien, en otro lado de los estado unidos, Nueva York, en una de las clínicas mas lujosas, estaba una joven muy grave, pues había enfermado de tifoidea, a su lado permanecía un joven ingles, famoso actor de teatro, el estaba muy angustiado por la salud ella, pues los médicos decían que era muy difícil que ella sobreviviera. No se había despegado de su lado, pues cumplía la promesa que le hizo de estar con ella simple. Absortó  en sus pensamientos sintió una voz llamándolo
-Terry
- No hables Susana te fatigaras, el medico dijo que debes descansar para recuperarte
- No Terry, ya no me queda mucho (la intensidad de su voz era muy débil)
- no digas eso, veras que pronto estarás bien-trataba de animarla pero su semblante pálido decía lo contrario
- ya no me mientas Terry, por favor, ya no-llorando-- se que me moriré,  pero debo decirte todo lo que siento…- sabes en verdad te he amado desde que te conocí y te estoy muy agradecida, porque has permanecido a mi lado, a pesar de que ella sea la dueña de tu corazón.
-no hables mas Susana, mejor duerme, para que te recuperes pronto-no soportaba verla tan mal.
- no Terry, me queda poco tiempo, por eso debo decirte todo…  búscala, se que la amas y las seguirás amando por siempre.
-Ya no digas mas, duerme, pronto te pondrás bien (le volvía decir el actor, pues estaba confundido, por un lado le estaba agradecido a Susana por haberlo salvado, pero por otro quería estar con su gran amor CANDY, pensaba mi amor de juventud y mi único amor)
-Busca a candy, y dile que por favor  me perdone, yo se que ella te ama, como si el tiempo no hubiera pasado, y se también lo mucho que la amas…. búscala Terry y se feliz con ella
- hazlo por favor (decía mientras las lagrimas escurrían de sus ojos)
-  Susana ya… será mejor que duermas (le dijo mientras secaba las lagrimas de la joven)
- si Terry dormiré hasta que me prometas que iras a buscar a candy,  prométemelo por favor, ya no estaré, para ser un obstáculo entre el gran amor que se tienen… Pedía suplicando.
- Si Susana te lo prometo (la tomo de la mano y la vida de ella se apagaba como una luz, después de escuchar la promesa de Terry, ella cerro los ojos, para ya no abrirlos de nuevo) terry sintió como su mano se quedaba sin fuerzas.
- Susana despierta, Susana-decía asustado- ¡doctor venga pronto!-gritaba

Presurosamente entró el doctor y le dice:
-Lo siento ya no hay nada que hacer,-poniendo una mano en su hombro.

Terry se encontraba muy confundido, no sabia que hacer, había pasado los últimos años a lado de Susana recordándole que no la amaría nunca, pues su corazón ya tenia dueña, se sentía tan mal, porque nunca la pudo tratar como ella hubiese querido, y luego se da cuenta que ya nada lo puede separar de su amada Candy.



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Maribela
GF 2007
Albertmanía
maribela1309@yahoo.es
Sin Salida
Cap. 1