“Una Sombra del Pasado”
Por
“Jarerc Aldry”…Judith Oviedo
“Un cupido de alas rotas”
Capítulo XI
¡Que viva Albertmanía por Siempre!
-Bravo-dijeron las chicas abalanzándose sobre
Candy
-Ahora estamos completas-dijo Caroline abrazándola-nuestros
padres deben estar felices-dijo derramando algunas lágrimas-eres tal como
nos hemos imaginado.
-Tengo una prima más-reía la pequeña Yumi con sus
ojitos llenos de lágrimas-una prima que es una princesa.
-Es un placer
tener una prima como tú-Dayana se abrazaba de su gemela-en especial
porque compartimos los mismo gustos.
-Otra rulitos más en nuestra
familia-Dayumi le tocaba los rulos-
-Y no olvidemos las
pecas-bromeó Didier-esas son tu marca inconfundible.
-Bienvenida...hermana-agregó Caroline con los ojos muy rojos-yo sabía
que algo especial nos unía desde la primera vez que nos
vimos.
-Gracias-“Tengo mi propia familia...gracias Dios mío, Cuando
una puerta se cierra otra se abre”-pensaba derramando algunas
lágrimas.
-Candy, mi pequeña-se acercó Zunmy a abrazarla-la vida
nos hizo perderte y es ella misma la que nos hace recuperarte.
-Te hemos
buscado por tanto tiempo-hablaba Jharen con los ojos
enrojecidos.
-Ahora tendrás una familia-dijo Jharitsa.
-Se
equivoca tía-contestó ante la mirada asombrada de los presentes-yo
siempre tuve una familia, La señorita Pony y la hermana María son mis madres,
ellas me brindaron mucho amor y ternura-Elroy agachó la cabeza sintiéndose
excluida-la mismo que la tía Elroy-Candy se acercó a ella y le tomó la
mano-ella mi brindó educación y un hermoso hogar, además de su comprensión y
amistad...a las tres las quiero por igual-abrazando a Elroy, todos los
presentes no pudieron evitar las lágrimas, incluido Clin, por los sentimientos
encontrados-No pude conocer a mis padres pero en cambio tuve tres madres que
se preocuparon mucho por mí. Las tres me cuidaron cuando estuve enferma, las
tres apoyaron en mis decisiones y..las tres renegaron mucho con mis
ocurrencias-habló guiñando el ojo.
-Eso sí-dijo María-hemos
tenido que corres tras tuyo a cada instante porque siempre estabas arriba de un
árbol.¿Verdad señorita Pony?
-No había día que no lo haga-respondió la
buena mujer secándose las lágrimas con el pañuelo que le ofreció
Elroy.
-A veces desaparecía cuando le tocaba clases y al buscarla la
tenía que encontrar en la rama más alta-dijo Elroy meneándola cabeza-y al
bajar...
-Esa es otra, bajan tan rápido que parece que se van a
caer-habló Jharitsa sintiendo un escalofrío en todo su cuerpo al recordar las
travesuras de sus hijas.
-¿Ustedes también?-preguntaron Pony y
María
-Nosotros tuvimos que ver a siete terribles que corrían de un lado
a otro-contestó Zunmy sonriendo.
-¿Siete?-habló Didier rascándose
la cabeza-si sólo fueron seis...eso si contamos a Yumi.
-Estábamos
incluyéndote a ti-respondió Jharen dándole n leve manazo en su
espalda-que acaso no recuerdas los dolores de cabeza que son causaste de
pequeño-habló sonriendo-porque yo los recuerdo como si hubiera sido
ayer.
-¿Yo? Pero si yo fui un angelito...lo que pasa es que ellas me
obligaban, además yo tenía que cuidarlas.
-Sí como no-dijeron las chicas
en coro.
-Gracias por haberla cuidado-Zunmy le dio un caluroso abrazo
a Elroy-ustedes han hecho mucho por ella-le agradeció de la misma manera
a María y Pony-les estamos eternamente agradecidos.
-Por años no hemos
podido dormir bien debido a la preocupación de saber si nuestra nieta se
encontraba bien, pero ahora gracias a ustedes nos damos cuenta de que ella
estuvo con las mejores personas que podían haber-Jharen respetuosamente besó
las manos de las mujeres.
-Candy es muy importante para
nosotras-explicó Pony-es como nuestra hija. Desde el primer día que la
vimos se robó nuestro corazón.
-Dios la puso en nuestro camino-dijo
María-regalándonos muchas dichas. Ahora estamos felices porque ella ha
encontrado a su familia, su felicidad es la nuestra.
-Si de verdad están
agradecidos con nosotras, que no hemos hecho nada, deberán llenar su vida de
alegrías-agregó Elroy-ya fue suficiente de tristezas.
-Nos
encargaremos de eso-contestó Jharen-no habrá día, mientras viva, que no
lo haga.
-Gracias de todo corazón-Zunmy juntó las manos e hizo una
reverencia agradeciéndoles.
El Hogar de Pony se llenó de risas y
alegrías. Eran seis chicas con las mismas cualidades de Candy, alegres,
risueñas y bondadosas. Entre todos prepararon la comida, las chicas se
encargaron de hacer el almuerzo con una gran variedad de platos Chilenos,
Españoles, Estadounidenses, Mexicanos, Nicaragüenses y Peruanos. Los hombres se
encargaron de los refrescos, lo que les tomó muchas horas porque no les quedaba
como querían.
-Está muy dulce-hablaba Didier probando el
refresco.
-Que raro yo le eché la azúcar que decía el
recetario-hablaba Diego leyendo el libro de cocina-ni una cucharada más
ni una menos.
-Que dices si fui yo el que le echó la azúcar-contestó
Jharen cruzando los brazos.
-Yo también lo hice-habló Didier de manera
tímida a la espera de la reacción de los hombres.
-¡¡Didier!!-hablaron
muy fuerte.
-Ahora no le echaste ni una pizca de azúcar-habló Jharen
amenazándolo con el cucharón.
-Y dejaste que el agua se secara-agregó
Didier.
-Quería que todo quedara perfecto-respondió preparándose para
salir corriendo-además los dos le echaron azúcar cuando sólo se necesitaba
que uno lo haga.
-Eso es cierto...se suponía que yo le iba a
echar-contestó Diego.
-NO quedamos en que yo lo iba hacer-refutó
Jharen.
-Claro que no....
-Si siguen hablando y no hacen nada no
comerán-Zunmy se pudo muy seria para que le hicieran caso.
-Está
bien-dijeron los hombres sintiéndose avergonzados ante la risa de las
mujeres.
En vista de que Elroy no era una muy buena cocinera se dedicó a
preparar tortas, Zunmy decidió ayudarla porque las tortas eran su especialidad.
Las demás prepararon bocaditos. Eran una gran familia comiendo al aire libre,
las risas de todas las chicas se escuchaban gran distancia.
-Tía Elroy-habló Yumi sentándose a su lado-me ayudas a
arreglarme mi cabello-a la pequeña se le había soltado una de sus
coletas.
-No soy buena pero intentaré-Elroy se rendía ante el encanto
que tenía la pequeña, con esos hermosos ojos verdes y pecas-haber esto va
aquí-de manera delicada empezó a armar la coleta-listo ya está...no fue
tan difícil-“No hubiera sido tan mala madre”-pensaba
nostálgicamente.
-Gracias-dijo besando su mejilla-que lindo su
chal-decía tocando su chaleco- es de seda
-¿Te
gusta?
-Sí-contestó emocionada-la seda es tan suavecita, parece que
tocara el agua.
-Haber-se quitó el chal y se lo puso en los hombros-te
vez bien-sonreía al verla caminar con el chal-pero te queda
grande.
-Eso siempre me lo recuerda mamá-arrugando la nariz-cuando
quiero quedarme hasta tarde con mis primas, mamá me manda a dormir...pero pronto
voy a crecer y ya no seré una niña.
-Serás una linda jovencita pero por el
momento eres una linda niña. Debes disfrutar la edad que tienes no siempre vas a
ser niña-recordaba el cambio radical al que ella se vio cometida desde el día
en que murió su padre-Si tanto te gusta ese chal yo veré la forma de
conseguirte un chal a tu medida.
-¿De verdad? Gracias tía-se lanzó sobre
ella abrazándola-¡¡Yupi!!, ¡¡Bravo!!daba saltitos de
alegría
-jajaja se nota el parecido con Candy.
-Soy muy atolondrada
como ella-reía-pero así me quieren y así encontraré a mi
príncipe-hablaba ensoñadoramente-al igual que la princesa,
-¿Por qué
le dicen a Candy princesa?-inquirió curiosa.
-Porque ella encontró a
su príncipe-respondió la pequeña sentándose en sus piernas-ella nos contó
que un día cuando se sentía muy triste, porque su amiga ya no le iba a escribir,
apareció su príncipe de la colina tocando una hermosa melodía con su gaita desde
ese día él siempre estuvo con ella ayudándola y protegiéndola...ella está
enamorada de su príncipe pero él...está con otra-hablaba desviando la
mirada-No le haga recordar esto a la princesa porque sino se pondrá triste y
nosotros queremos que siempre sonría, le cuento a usted porque ella dice que con
usted siempre se puede contar y que es una buena amiga.
-“Candy, si
supieras que William te extraña tanto...deseo que algún día puedan encontrar su
verdadera felicidad”
-Yumi aquí estás, Oh lo siento Tía Elroy no la había
visto, Yumi la princesa nos va a enseñar su colina favorita..¿vienes?.
-Voy
en seguida Damaris, tía Elroy me disculpa un momentito-pregunto juntando sus
manos.
-Claro pequeña-respondió bajándola.
-Con su permiso
tía-se despidió Damaris.
-Vayan hijas-“De un momento a otro me
convertí en tía de seis jovencitas preciosas”-sonreía al echo de que siete
revoltosas habían ganado su corazón, jamás se imaginó estar rodeada de tantas
varias chicas como Candy-“Candy estoy segura que con ellas podrás sobrellevar el
dolor de tu amor inconcluso-pensaba mientras las veía correr a través de la
ventana- “Ellas son tan alegres como tú, Anthony hubiera estado encantado
de conocerlas y Stear hubiera hecho algún loco invento para
obsequiarles”
Yumi salió corriendo como una flecha para llegar al lado de
sus primas y hermanas. Juntas se encaminaron hasta la colina de Pony. Mientras
Candy se acercaba a su mente venían tantos recuerdos, sin poder hacer algo para
evitarlo el recuerdo de la primera vez que conoció a Albert llegó a
ella.
-“Aquí lo conocí...en este lugar lo vi por primera vez con su Kit
escocés y su gaita-el viento jugaba con sus cabellos y ella recordaba a su
príncipe incluso podía escuchar la melodía de la gaita- Desde el instante en que
lo vi cambió toda mi vida y la llenó de alegrías...hasta el día en que apareció
ella...”-pensaba nostálgicamente.
-Es preciosa-Yumi corría por todos
lados con los brazos abiertos.
-Que linda vista-habló Dayana
sentándose en el césped.
-A pesar de que es pequeña este lugar es muy
importante para mí-Candy se sentó al lado de las chicas.
-Para mí
también-Yumi se cansó de correr y se sentó a acompañarlas.
-¿Te
cansaste?-inquirió Caroline.
-Un poquito-respondió riendo-yo
quiero conocer el Padre Árbol.
-Me has robado el pensamiento-reía
Damaris.
-Queremos conocerlo, princesa tienes que enseñárnoslo -habló
Caroline-te lo está diciendo tu hermana mayor.
-jajaja ya tenía planeado
llevarlas-se levantó del piso-pero hay que hacer una carrera-al
escuchar esta palabra todas se levantaron presurosas-En sus marcas,
listos...fuera...vamos Doroty no seas perezosa-apuraba a su amiga.
-Es
que yo no soy buena corriendo-se excusaba la chica.
-Yo te
ayudo-Damaris la tomó de la mano y la hizo correr a su
paso.
Todas las chicas salieron corriendo dejando a Yumi un poco a
tras pero no mucho porque esa pequeña tenía una agilidad impresionante. La
primera en llegar fue Candy y enseguida se subió al árbol, conforme las demás
chicas fueron llegando empezaron a hacer lo mismo.
-Doroty dame la
mano-ofreció Caroline.
-No sé...mejor las espero en la casa.
-De
ninguna manera-habló Dayumi bajando del árbol-pon tu pie aquí-junto
sus manos para que ella pudiera poner el pie-a confianza ponlo...así y
arriba, Dayana ayúdala.
-Ya la tengo-respondió su gemela ayudando a que
Doroty se siente en una rama bajita
-Ya estamos todas-dijo Candy
sonriendo desde la rama más alta.
-...
-Que lindo fruto da este
árbol-Didier estaba al pie del árbol-deberé llevarme varias semillas para
sembrar en San Francisco.
-Sube con nosotras-invitó Candy.
-Umm se
ve tentador-meditó un poco y enseguida subió-allá voy así que hagan un
espacio para mí....Ay-gritó porque pisó mal y se estaba
resbalando.
-jajaja-reían las chicas.
-Te has puesto pesado y
lento-reía Caroline.
-Pasas mucho tiempo en la oficina-agregó
Candy.
-Dejen de hacer bulla y permítanme mirar el hermoso
atardecer-se sentía avergonzado porque él siempre había sido muy
ágil.
-....
-Didier-gritó Jharitsa desde abajo-se suponía que
ibas a llamarlas para que escojan sus cuartos y en cambio te encuentro bien
holgado con ellas-poniendo sus manos a la cintura-bonito guardián que
eres.
-No se moleste tía, yo no podía desaprovechar la oportunidad de ver
este hermoso panorama ¿no quiere subir?-preguntó sonriendo
-No
gracias...les doy cinco minutos a todos para que me alcancen en la
casa-contestó alejándose de ellos-“Espero que el día en que ese
grupito se case lo hagan con alguien parecidos a ellos porque sino no quiero ni
imaginarme los resultados”
-Chicas teníamos planeado quedarnos a
dormir aquí ¿qué opinan?-habló Didier.
-Fantástico-respondieron en
coro.
-Será mejor que dormir en un frío hotel-hablaba Camila con las
mejillas enrojecidas puesta estaba muy cerca de Didier
-Ahhh-gritó
Dayana-creo que me emocioné mucho-reía porque por un momento había
perdido el equilibrio.
-jajaja ya somos dos...-reía Didier.
-¿Y
ahora como bajo?-Doroty estaba preocupada.
-Yo te ayudo-se ofreció
Didier poniendo a Camila un poco celosa-
-De ninguna manera
joven-contestó avergonzada.
-Como que joven me llamo Didier, así que
déjame ayudarte...Listo ya estás en el suelo, te falta un poco de práctica
Doroty-le guiñó el ojo sonriendo-Chicas si quieren escoger un cuarto
deberán bajar ya, el sol ya se está ocultando y hay que reponer energías para el
viaje.
-Tramposo-refutó Yumi-ya nos llevas ventaja.
-Ya tengo mi
cuarto-contestó -la competencia será entre ustedes ¿vienes Candy?
-En
un momento...quiero estar un ratito más-Clin se coló en sus brazos y ella lo
cargó como si fuera un bebe.
-No te tardes-recordó Caroline tocando
tierra-
-Si te demoras me comeré tus dulces-agregó Yumi corriendo
hasta la casa-Yo las ganaré-gritó y en seguida todas las chicas corrieron
para alcanzarla.
-Son muy alegres ¿verdad Clin?-el animalito por
respuesta sólo emitió un gemido-te extrañe mi pequeño amigo-lo puso en la
rama del árbol y se paró posando una mano en el tronco del árbol-no pensé
mirar un atardecer desde este árbol, no por el momento...desde esta rama despedí
a Anny, la tía Elroy dice que está bien pero me gustaría verla...estoy tan cerca
de él y a la vez estoy muy lejos-una lágrima rodó por su mejilla-Hace
meses que no pronuncio su nombre para poder olvidarlo...no quiero pero tengo que
hacerlo, él significa mucho para mí, todo lo que soy es por él...Que irónica es
la vida, yo estudie enfermería porque él me contó sobre su amiga enfermera de
África y ahora resulta que esa misma chica, a quien yo tome como modelo para
seguir, es la dueña de su corazón, el mundo es tan pequeño-Candy inclinó la
cabeza y una lágrima rodó hasta el piso-Tu sonrisa me acompaña siempre,
todos los momentos vividos juntos vienen a mí en sueños....No sé si podré
olvidarte-habló mirando al cielo, ese cielo que tanto le recordaba al azul de
sus ojos-pero te aseguro que podré dominar este sentimiento, lo enterraré en
lo profundo de mi corazón y cuando esté frente a ti te ofreceré una sonrisa como
si no sintiera nada por ti. Te extenderé la mano en señal de amistad aunque me
esté muriendo por dentro-Candy apoyó su espalda en el árbol y una brisa la
envolvió por completo
Albert se encontraba parado en la azotea de
Chicago, con una copa de coñac en la mano mirando el atardecer cuando sintió una
brisa de aire y percibió el perfume de Candy.
-Candy-habló
apretando la copa en su mano-mi pequeña...siento tu presencia tan cerca de
mí, pero es sólo una ilusión que me hace mi mente-meneaba la cabeza en forma
negativa sonriendo tristemente- no se cansa de torturarme, de traerte a mí
en sueños...¿te acordarás de mí? que egoísta soy al pensar de esa forma pero no
quiero que te olvides de mí...Yo siempre lo hago y lo seguiré haciendo hasta que
me muera-de un solo trago se tomó toda su copa de coñac sintiendo que el
líquido le quemaba al entrar dentro suyo.
******
-Ese árbol es muy
importante para Candy-A través de la ventana Zunmy miraba que Candy estaba en
el árbol-
-Allí la encontramos-explicó María recordando el día
en que la encontraron-de pequeña cuando tenía un problema siempre subía a su
ramas a pedir consejo.
-Para ella ese árbol representa su padre-agregó
Pony bordando un mantel-Será difícil que lo olvide tan rápido, ellos siempre
han estado juntos...fue él quien la ayudó a superar la muerte de Anthony y la
separación de Terry.
-No estoy segura de que lo olvide completamente-habló
Elroy con la mirada pedida-pero estoy convencida de que saldrá adelante,
ella no es de las personas que se dejen vencer fácilmente-tomó un poco de
té-no ha sido educada de esa forma. Ella es toda una de nosotros....mi
familia está orgullosa de ella-hablaba evitando mencionar el apellido
Andrew.
-Les estamos completamente agradecidos por haberla
cuidado-Zunmy regresó a mirarla-mi pequeñita ha tenido tres madres en
reemplazo de la madre que nunca conoció, ha sido muy feliz a su lado. Y ahora
nosotros nos encargaremos de darle mucho amor para que se reponga y pueda
visitar a sus amigos libremente.
-Confiamos en que así será-contestó Pony
con una sonrisa sincera.
-Nostras también los ayudaremos-agregó
Elroy-ahora todos somos una gran familia-“He pasada mucho años en
completa soledad por voluntad propia, he sido tan ciega todo este tiempo yo
misma he alejado a mi familia por sentirme agobiada. Candy ha sido la que ha
devuelto la felicidad a mi vida”
-Imaginaba que estaban aquí-Jharen
entró al despacho en el que se encontraban las mujeres-señora Elroy quería
decirle que ahora Candy vendrá a vivir con nosotros a nuestra casa.
-Lo
entiendo perfectamente, los sirvientes que estaban con ella irán a su
casa.
-No será necesario, también disponemos de sirvientes para que la
ayuden-refutó Jharen.
-Imagino que así es, sin embargo me sentiré más
tranquila si la acompañan. Candy aún pertenece a mi familia.
-Sí
pero....
-Me alegro que lo entienda y comprenda a esta pobre vieja que sólo
quiere la felicidad y bienestar de su nieta-hablaba dramáticamente porque si
Jharen era como Candy iba a ser difícil convencerlo.
-Bueno-Jharen
miró a su esposa y con su mirada ella le pidió que acepte-está bien pero su
casa se quedará desabitada,
-Lo ha estado por varios años, además ya contraté
a otros sirvientes para que le den mantenimiento....Lo que quería hablar con
ustedes es sobre el anonimato de Candy, ustedes saben las razones por las que
Candy se fue de la casa, si la presenta abiertamente como su nieta perdida la
prensa querrá saber más de la historia y ella se verá expuesta. Todo nuestro
esfuerzo será en vano.
-También hemos pensado en eso-habló Jharen tomando
la mano de su esposa-decidimos que por el momento esa información no saldrá
a la luz, además no sabemos si la muerte de mi hijo fue accidental. En todo caso
no queremos exponerla.
-Gracias-habló Elroy inclinando la cabeza-es la
mejor decisión...nosotras nos mantendremos en comunicación con ella tal como lo
veníamos haciendo.
-Su peluca no será necesario porque vivirá en una casa de
rubias-habló Zunmy.
-SI lo había tenido en cuenta y concuerdo con
ustedes, ni ella ni Doroty volverán a usarla.
-Nosotros le pagaremos a
Doroty-se apresuró a decir Jharen.
-No porque Doroty también es mi
responsabilidad, su familia la mandó a San Francisco porque yo iba a asegurarme
de que esté bien.
-Está bien-aceptó a regañadientes porque sabía que
Elroy no iba a retroceder.
*******
-En la cena estuviste
callada-inquirió Didier sorprendiéndola-¿Te sucede algo?-preguntó
desde la puerta de la cocina.
-NO-respondió sin
mirarlo-nada.
-¿Qué haces en la cocina?....Siempre vienes cuando te
preocupa algo.
-Tú tienes la misma costumbre-se sirvió un vaso de agua y
lo miró a los ojos-yo he venido porque tengo sed ¿y tú?
-¿Yo?...tengo
hambre-mintió sonriendo-¿segura que no te molesta nada?...Camila te
conozco desde hace tiempo-conforme hablaba se iba acercando-y sé que a ti
te pasa algo-preguntó frente a ella provocándole un nerviosismo único a la
chica.
-Exageras-contestó volteándose para tomar una
servilleta-estoy bien...que tengas buenas noches-presurosa salió de la
cocina.
-Yo sé que te pasa algo-se quedó hablando solo en la
cocina.
-Yo opino igual-habló entrando por la otra
puerta.
-Candy-dijo sorprendido regresando a mirar-tú...¿hace rato
estás allí?
-Un poco...¿por qué no le dices lo que sientes?-inquirió
sentándose a la mesa-mi hermana no es adivina para leer tus
pensamientos.
-¿De que hablas?-preguntó nervioso mientras se sentaba a su
lado.
-Seré más joven que tú pero sé algunas cositas-le guiñó el
ojo-basta con ver la forma como la miras para darse cuenta de que la
amas. Lo primero que haces al despertar es saludarla no saludas a nadie sino es
a ella. Si ella tiene que salir a alguna fiesta siempre las acompañas con el
pretexto de que van a regresar muy noche y te aseguras de que esté siempre
contigo. Sino recuerda la última fiesta blanca que organizó el
señor...quiero decir mi abuelito-sacó la lengua por su
equivocación-Cuando...
-Ya sé-lo interrumpió avergonzado-¿me has
estado observando?
-jajaja no fue muy difícil eres el único hombre que anda
rodeado de siete mujeres...¿por qué no conversas con ella?
-Temo perder su
amistad-contestó con tristeza-prefiero sólo observarla...no sé si ella me
ama.
-¿Eres ciego? Que no te das cuenta que ella está enamorada de ti..si
está un poco extraña es porque ayudaste a bajar a Doroty...en mi opinión está
celosa.
-¿Tú crees?-preguntó ansioso.
-Por su puesto...pero como te
repito ella no es adivina y no va leer tus pensamientos. Y dudo mucho que ella
tome la iniciativa así que tú debes hablar con ella...te aseguro que serás
correspondido...Camila no hace otra cosa que hablar de ti y ya me está
aburriendo-dijo riendo.
-....
-Ten valor para luchar por lo que
amas, no vaya a ser que alguien te gane-le aconsejó sintiendo un nudo en la
garganta.
-Necesitaré tu ayuda, ¿cuento contigo?-como respuesta Candy
asintió-gracias-se levantó de la silla-al regresar a San Francisco me
pondré planificar todo, que descanses -se despidió besando su frente.
-“No
puedo creer que esté dando ese tipo de consejos”-pensaba admirada-“Parece
mentira que yo le haya aconsejado sabiendo de mis
desdichas”
******
-Que lindas camas-Yumi estaba en la parte
superior del camarote.
-Lo dices porque tú entras a la
perfección-refutó Damaris.
-Yo entro a las justitas-Caroline estaba
con los pies encogidos-lo importante es que tenemos en donde
dormir.
-Cuando los niños vean sus regalos estarán contentos-dijo
Dayana.
-Yo también ayudé-Yumi se agachó a ver a Candy que estaba
abajo-¿verdad princesa?
-Si mi cielo fuiste de gran ayuda-respondió
tratando de adivinar que iba a hacer Didier-mañana regresaran al medio
día-abrazó a Clin que se había metido a su cama-a esa hora ya nos
habremos ido.
-Tenemos muchas cosas que contarte y enseñarte-Camila se
percató del tono triste de su voz.
-Veinte años que recuperar-agregó
Caroline-pero de eso hablaremos mañana..ahorita tengo sueño-dando un
bostezo-que descansen.
-Dulces sueños-respondieron las
demás.
Didier estuvo toda la noche pensando la mejor manera de declararle
su amor a Camila. Mientras que los Dingman se quedaron conversando con Las tres
madres de Candy. Entre risas y anécdotas les agradecieron todo lo que habían
hecho por Candy y les prometieron que la iban a cuidar mucho.
-Ya
amaneció-Yumi estaba corriendo de cama en cama despertando a las chicas
-No está Doroty-vio que su cama estaba tendida- se ha levantado
temprano.
-Doroty ha ido a visitar a su familia antes de viajar-explicó
Candy-ella regresa con nosotros a San Francisco.
-Que bueno, es una
magnífica idea, me alegro mucho-comentaban las chicas menos Camila que se
sentía un poco celosa de ella.
-Levántense-habló Yumi golpeando dos
tapas de ollas entre sí.
-Ya vamos-contestaron.
-Pero deja de
hacer tanta bulla-Camila no había podido dormir bien así que le dolía un poco
la cabeza.
-Que genio primita-contestó Damaris tendiendo su
cama-que te ha tenido en desvelo-dijo con una mirada
curiosa.
-Nada-contestó nerviosa porque sus primas la conocían a la
perfección-voy a lavarme-salió muy rápido de la
habitación.
-¿Ustedes creen lo mismo que yo?-preguntó Dayana peinando
su cabellos.
-Es probable-contestó Dayumi-que otra cosa explicaría
su comportamiento de anoche.
-¿De qué hablan?-Yumi no las
entendía.
-Ya te enterarás-contestó Candy-ahora hay que cambiarnos
porque el día es muy bello y nos queda poco tiempo.
******
-“Adiós
padre árbol”-se despedía sentada en el césped-“Tengo que regresar a San
francisco con mi familia. Hoy no subiré a tus ramas porque quiero volver a
hacerlo el día en que ya no sienta más esta aflicción te prometo que me repondré
y treparé hasta la rama más alta para ver el atardecer...umm que bien me siento
sentad a tu lado”-hablaba extendiendo las manos-“Espero que te hayan
agrado mis hermanas y primas porque todas tienen el mismo carácter que yo, claro
con algunas variaciones pero igual de atolondradas...Mi querido padre”-dijo
levantándose-“Sigue cuidando al hogar de Pony tal como lo has venido
haciendo y protege a mis pequeños...Nos volveremos a ver”-acarició su gruesa
corteza y regresó a la casa sintiendo que su corazón adquiría cierta
paz.
-....
-Es hora de irnos-avisó Diego
-Hija cuídate
mucho-se despedía María-procura no hacer muchas travesuras.
-Teniendo
a tantas cómplices lo dudo mucho-agregó Elroy provocando la risa de las
chicas-más sencillo será pedirle que deje comer su torta favorita.
Mantendremos la misma comunicación que antes, así que no pienses que te librarás
de mí.
-Como puede decir eso tía Elroy-decía frunciendo el ceño-más
bien le iba a pedir que me visite en San francisco....no notarían mucho su
ausencia porque usted siempre viaja.
-Por su puesto que iré a verte pero
recuerda que tengo una fea responsabilidad-refiriéndose a
Betsabeth-sin embargo seguiremos manteniendo una buena comunicación por
medio de cartas y llamadas. Doroty deberás seguir cuidando de ella como lo
hacías antes.
-Si señora Elroy.
-Tía está exagerando yo me puedo cuidar
solita-hablaba orgullosamente- pero si la hace sentir mejor está
bien....no se olvide que no puede renegar porque su salud no es tan
buena-advirtió cariñosamente-Hermana María, señorita Pony cuídense mucho
y denle un beso a cada niño por mí.
-Lo haremos hija-contestó Pony besando
su mejilla-cuídenla mucho.
-No se preocupe por eso-contestó Jharen
despidiéndose de las buenas mujeres.
-Me escriben-gritó antes de subir
al carro-¡¡Clin!!-se sorprendió porque el animalito estaba parado a su
lado mirándola con una carita triste-
-No se va a querer quedar-habló
Elroy.
-Pero....-ella tampoco quería dejarlo más ahora iba a vivir con
su familia.
-Llévalo, no lo dejes-la animaban las chicas-te
ayudaremos a cuidarla
-SI quieres llevarlo estaremos encantados de
recibirlo-aceptó Jharen.
-Hermana María, Señorita Pony, ustedes creen
que puedo llevarlo conmigo.
-Clin es tuyo tú decides que hacer con él...con
respecto a los niños ya veremos la forma de explicarles su ausencia.
-Gracias
señorita Pony...Clin vas conmigo, ya no nos separaremos-lo abrazaba
efusivamente.
-Adiós-las chicas sacaban los brazos por la ventana
mientras los carros se alejaban del Hogar.
-“Un día me dejaron abandonada
en la puerta del Hogar y ahora me voy de él al lado de mi familia”-meditaba
Candy viendo como su querido hogar quedaba atrás-“Muy pronto
regresaré”
Elroy también subió con ellos y los acompañó hasta cierta
parte porque después tomo el rumbo a Chicago, había dicho que iba a salir unos
días para ayudar a una amiga y debía regresar prontamente para no levantar
sospechas. Con el corazón más tranquilo porque Candy había encontrado a su
familia recordaba a los Dingman.
-Esas chicas son todo un dolor de
cabeza-sonreía recordándolas-pero estoy convencida de que Candy hace por
todas ellas juntas. La vida empieza a recompensar todas tus tristezas, Dios mío
permite que de este día en adelante la vida de Candy este llena de
alegrías-suplicó con la manos juntas.
*****
-La mirada de
Candy aún tenía tristeza-María miraba la fotografía que Candy le había
dejado en la que salía al lado de sus primas y hermanas-por más que intentó
ocultarla se notaba que el brillo en sus ojos no estaba completo.
-La señora
Elroy, y la señora Zunmy también se dieron cuenta. Debemos reconocer que se
encuentra mejor a como se fue.
-Por lo menos ahora su sonrisa no es fingida.
No hay mal que por bien no venga, se fue para olvidarlo y en el camino encontró
a su familia.
-Son una familia encantadora, han sufrido mucho con la pérdida
de los padres de Candy.
-Se imagina señorita Pony a nostras cuidando a todas
las primas y hermanas de Candy...hace tiempo hubiéramos perdido la
paciencia.
-jajaja nos hubiéramos envejecido más rápido...llegaron los
niños-escuchó la voces de los pequeñines.
-¿Qué les diremos sobre
Clin?
-La verdad, que vinieron unos señores a donar regalos para ellos y que
él se quiso ir con ellos.
-Señorita pony, Hermana María-entraron gritando
a tropel.
-Niños con calma-habló Pony desde su escritorio-¿cómo
les fue?
-Bien-dijeron en coro.
-Le ganamos a Tom en una
competencia de lazo-dijo Jimy muy orgulloso.
-Dirás que les permití
ganarme-corregía el vaquero.
-Mentiroso-lo
apabullaron.
-jajaja está bien, yo perdí...señorita Pony y esos
regalos.
-Hoy vino una familia encantadora trayendo estas cosas para
ustedes-María les repartió una caja para cada uno.
-Tienen nuestro
nombre-decía Jhon sorprendido-¿cómo lo
supieron?
-Eh...bueno...nosotros le dimos esa información-contestó
Pony-también debo decirles que Clin se fue con ellos.
-¿Clin?-dijo Tom
un poco pensativo-¿estás seguras?
-Sí, la familia dijo que lo cuidarían
muy bien.
-Pero señorita Pony, el día que Candy regrese se pondrá triste si
no la ve-se quejó una niña.
-Ella entenderá-respondió María
evitando la mirada de Tom.
-“Que raro que Clin se haya ido con unos
extraños...a menos que no hayan sido extraños. ¿Como puedo saber quienes han
sido los que venido? La señorita pony y la Hermana María no me van a querer
decir nada. Pero ellas han dicho que ha sido una familia la que se lo ha llevado
y Candy no tiene familia, bueno a aparte de los Andrew, probablemente me estoy
volviendo paranoico”
******
Para hacer que el viaje sea más
placentero los Dingman pusieron a volar su imaginación inventando juegos y
pasatiempos para no aburrirse. Es que ustedes se imaginan lo difícil que es
estar sentadas por siete días sin salir a caminar un rato. En fin entre risas y
aburrimientos llegaron a su destino.
-Por fin llegamos-Yumi bajó
corriendo del tren-y ya no tengo que usar la peluca-usaron las pelucas en
una parte del viaje.
-jajaja-reía Jharen ante las muecas graciosa de
su pequeña nieta.
-La próxima vez que viajemos lo haremos en un aeroplano
para no aburrirnos -sentenció Caroline-no me importa lo que
cueste.
-Pues empiecen ahorrando-agregó Jharitsa riendo.
-Si se
apuran un poquito para llegar pronto a la casa se los agradecería mucho-habló
Didier en la puerta del auto.
-Vaya chico que apuro tienes por llegar a
la casa-dijo Diego antes de subir.
-Eh yo nada pero quiero darme una
ducha-con las mejillas rosadas se subió al
carro.
-...
-Bienvenidos-saludaron los sirvientes al ver llegar a
su jefes.
-Buenos días-contestaron todos muy sonrientes.
-Hola
Jhon...¡Jhon!-se quedó asombrada ver lo allí-Yolanda, Mariana,
Joaquín, Mateo
-Calma pequitas que no soy sordo-contestó sonriendo-lo
siento señor no volverá a suceder.
-jajaja no tienes porque disculparte
conozco perfectamente a Candy-contestó Jharen poniendo su mano en el hombro
de Jhon-Su atención por favor...tengo que comunicarles que Candy es la hija
de Jharen Segundo-le tomó la mano a Candy y la puso frente a ellos- ella
es una Dingman-los aplausos no se hicieron esperar-un momento, un
momento, ustedes son conocedores de que nadie sabe a ciencia cierta como
murieron sus padres así que de estas cuatro paredes nadie sabrá que ella es mi
nieta. Se presentará como Candy, un familiar lejano, no lo olviden.
Ellos-señalando los nuevos sirvientes-son nuestros nuevos amigos que a
partir de hoy se nos unen. El jardín estará únicamente a cargo de Mateo y
Candy.
-¿Jardín?-regresó a mirar el jardín-mis rosas-corrió hasta
al jardín como había estado adormitada no los había visto-Mira Clin, Oh que
lindas están-caminaba entre ellas sonriendo-gracias -se acercó a besar
la mejilla de su abuelito- papi Jharen.
-Vamos te mostraremos tu
habitación-Yumi emocionada la hizo entrar corriendo y las chicas corrieron
tras ella-aquí está ¿te gusta?.
-Nosotras escogimos la decoración
pero otros lo dejaron listo-explicó Camila.
-Este era el cuarto de
papá-agregó Caroline-hemos hecho algunas modificaciones para que sea más
femenino.
El cuarto era color melón, con un hermoso balcón y cortinas
doradas. Candy no podía creer que estaba en el cuarto que en un día fue de
su padre. Las lágrimas acudieron a su rostro imaginándolo desplazarse a través
del cuarto. Su vista se fijó en un escritorio de madera negra, caminó hasta él y
pudo ver la figura de su padre escribiendo sobre algunos papeles. En el
escritorio había un retrato de sus padres sosteniéndola en brazos y al
lado se encontraban sus hermanas. Sus manos temblaban mientras acariciaba el
retrato. Sus padres tenían una sonrisa sincera.
-Esa soy yo-no
podía hablar bien debido a las lágrimas.
-Sí y nuestros padres están a tu
lado-dijo Caroline parándose a su lado-esa soy yo-señalando a una niña
de soletas-y ella Camila, le habían cortado el cabello era muy
calurosa-señalando una pequeñita de cabellos lacios cortos
-Jamás
pensé encontrar un retrato mío de pequeña...era una bebe muy bonita-habló
poniendo una cara de pillo
-jajaja-
-Este es tu
armario-Damaris estaba parada al lado del gran ropero-mira-abrió las
puertas de par en par mostrando toda una colección de vestidos-todos tus
vestidos que tenías en tu casa están aquí, incluyendo los que nostras hemos
elegido.
-Hay ropa para montar y unos overoles para el día en que desees
subir a los árboles-le guiñó el ojo Dayumi.
-Este es tu tocador...lo
utilizaba mamá-explicó Caroline-decidimos que tú debías
usarlo.
-Gracias-se sentía tan emocionada-pero no sería mejor que lo
tengas tú Caroline, tú eres la mayor.
-Yo lo tenía pero ahora que has
regresado es tuyo...nosotras pasamos tiempo junto a nuestros padres en cambio tú
no.
-Chicas las charlas han sido suficientes por hoy-interrumpió Zunmy
asomándose por la puerta-todas deben descansar porque el viaje ha sido muy
pesado, dejen que princes descanse tranquila.
-¿¿Princes??
-jajaja no me
miren así su abuelo dice que princes suena más delicado.
-jajaja que
habilidad tiene para poner sobrenombres-habló Candy riendo.
-Muy
pronto lo aprenderás-respondió Dayana-descansa para cenar
juntas.
-Ok-se despidió de las chicas-Doroty tú también
descansa.
-Primero me aseguraré de que te hayas cambiado-explicó su amiga
sacando su bata de dormir-y no quiero que me refutes.
-jajaja me vas a
mal acostumbrar...Doroty parece que estoy viviendo un sueño-se tiró sobre la
cama mirando el techo-cuando me fui a Escocia sentía envidia de Terry porque
él tenía a su mamá cerca suyo y ahora he encontrado mi familia.
Penosamente no he podido conocer a mis padres, pero soy muy feliz al saber que
ellos no me abandonaron, que ellos me quisieron y que mi familia me estuvo
buscando...si tan sólo....
-Lo superarás-su amiga adivinó su
pensamiento-tu familia te ayudará a salir adelante, de esa manera tu
felicidad será completa.
-¿Lo crees?-preguntó sentándose.
-Lo sé,
te vas a reponer y el brillo llegará a tus ojos. Ahora descansa que quiero hacer
lo mismo.
Se demoraron mucho a la hora de comer porque no dejaban de estar
riendo, contando anécdotas. Al finalizar la comida las chicas llevaron a Candy
hasta un cuarto un poco oscuro.
-¿Qué hay aquí?-preguntó
curiosa
-Las cosas de mamá y papá-contestó Camila abriendo la
puerta-todas sus cosas fueron guardadas aquí-entrando al cuarto
.
-Ven aquí Candy-Caroline estaba arrodillado en el suelo abriendo un gran
baúl-como sabes la mayoría de nosotras sabe tocar un instrumento.
-Si a
excepción de mí-habló Yumi cruzando los brazos.
-No pequeña recuerda
que yo tampoco soy muy buena en esa campo, con las justas toco algunas canciones
en el piano y a Camila le pasa lo mismo con el violín. Mira Candy esto era de
mamá-del baúl sacó una pequeña arpa de mano-ella nos tocaba una pieza
antes de que vayamos a dormir. Por años nadie ha intentado aprender a tocarla
pero si quieres puedes quedártela-le entregó el arpa.
-Candy tomó
el arpa y pasó su mano por las cuerdas haciendo que una se rompa-No soy muy
buena, la voy a malograr.
-Ha estado muchos años guardada por eso se ha
roto -habló Dayumi-no te desanimes, con un buen profesor tu podrás
aprender a tocar, sino el arpa de mi tía será sentenciada al abandono.
-No
pierdo nada si lo intento-dijo sonriendo.
-Ese es el espíritu de los
Dingman-habló Damaris.
-Ahora a seguir
curioseando-
******
-¿Por qué me has sacado de mi cama a estas
horas?-preguntaba bostezando-tengo sueño.
-Lo siento pero necesito que
me hagas un favor.
-Imaginaba que querías algo, sino no, no me hubieras
quitado el sueño. Dime que puedo hacer por ti. Pero te advierto que no me
declararé a ella en representación tuya.
-Ya no exageres-contestó
nervioso-Mañana saldrán de viaje los padres de Yumi y todas las chicas se
quedarán a dormir aquí.
-SI ya lo están haciendo.
-Bueno pero ahora será
por tiempo indefinido. Lo que quiero que hagas es que saques a Camila de la
casa, la lleves al salón de té Royal y la dejes sola.
-¿Sola? ¿por qué?
Ahhh ya entendí, cuando ella se quede sola tu vas a hablar con ella-dijo
guiñándole el ojo.
-Uff ya era hora de que la captes.
-Entonces ya no
te ayudo-fingió que iba a dejarlo solo.
-¿Qué? no cuñadita linda,
preciosa-le tomó de la mano-tú eres la más inteligente de
todas...
-jajaja no seas adulador y déjame pensar.
-Ya nos dio toda la
noche mientras terminas de pensar-murmuró entre dientes.
-Umm mañana
iba acompañarme a dejar le una carta a la tía Elroy, allí la llevaré al
té
-Gracias cuñada, te esperaré a las seis de la tarde
-Didier porque no
hablas con ella aquí en la casa.
-Porque en ese caso tendría que confesar mis
sentimientos ante todas y yo sólo quiero hacerlo ante Camila. Sé lo curiosas que
son.
-jajaja no mucho sólo un poquito.
-Por eso prefiero que ella esté
sola-le guiñó el ojo y se escabulló entre las sombras.
-“Que muchacho para
más coqueto, a todas les guiña el ojo hasta a la Hermana María y a la tía Elroy.
Umm voy a tener que llamarle la atención para que se comporte mejor. Si la tía
Elroy supiera que estoy de celestina hubiera puesto el grito al cielo diciendo
que eso es para gente ociosa, jajaja, la persona menos indicada está ayudando a
un par de enamorados ”
******
-Mujer no me vas a decir que vas a ir a
verla-preguntó desde la cama-déjala descansar.
-Es que es la primera
vez que duerme en ese cuarto, quizás tenga frío.
-¿En verano?-cuestionó
quitándose los lentes y dejando el libro en la mesa de noche-Zunmy Candy no
es una bebe-la retó tiernamente-ella es toda una mujercita, podría decir
que es más madura que las demás, porque ha pasado mucho tiempo
sola.
-Emocionalmente sí pero,...¿físicamente? la señora Elroy dijo que
el día en que su sobrino murió ella estuvo inconsciente por tres días.
-Sólo
tenía 14 años y lo había visto morir frente a sus ojos, tenía razón para
reaccionar así. Tranquilízate que no se volverá a ir.
-Es que tengo
miedo-confesó sentándose en el borde de la cama y recostándose sobre le pecho
de su esposo-tengo miedo de que todo sea un sueño y que cuando despierte
ella no esté.
-Mi cielo-habló acariciando su cabello-ella ya no se
irá, se quedará aquí con nosotros-abrazándola con ternura-ahora nuestras
nietas están completas.
******
-¿Quieres ir a tomar té a estás
horas?-preguntó sin comprender el nerviosismo de su hermana -a ti no te
gusta ir a tomar el té a ese lugar mejor vamos al Palace, además está más
cerca.
-Si pero...quiero llevar esos pastelitos tan ricos que
preparan-hizo una mueca golosa.
-jajaja siendo así vamos-se colgó
del brazo de Candy y caminaron
-Allí hay una mesa libre, van a
sentarnos.
-¿No ibas a comprar pastelitos?
-Sí pero quiero descansar un
poco-le guiñó el ojo y se sentaron, Candy miró su reloj y vio que aún
faltaban 10 minutos para que apareciera Didier-Camila porque estás molesta
con Didier.
-cof, cof-se ahogó al escuchar su nombre-yo no estoy
molesta con él-contestó desviando la mirada.
-Eso es mentira desde que
venimos del Hogar de Pony, tú te has portado indiferente con él. Si estás
molesta porque le ayudó a Doroty, no estás siendo sensata a él no le gusta
Doroty.
-Ella es muy bonita y no es revoltosa como yo-decía estrujando un
pañuelo-es muy hábil y no es distraída, a ella no le pasan los mismos
percances que yo.
-Doroty es diferente de ti, eso es todo-le tomó la
mano-Didier te ama tal como eres, no tienes que compararte a los
demás-iba a seguir hablando pero vio que Didier se acercaba-iré al
baño-se levantó-no te preocupes por mí-dijo antes de irse-“Supongo que
esos dos querrán estar solos así que mejor me voy a la casa”
-“Que
extraña está hoy día”-estaba pensando en Candy cuando una rosa apareció
delante de ella-¿y esto?-regresó a mirar para ver quien tenía la
rosa-Di..Didier, que haces aquí-“Candy me va a tener que
escuchar”
-Se sentó en la silla que antes ocupaba Candy y le tomó la
mano-Camila yo tengo algo que confesar-un nerviosismo recorría todo su
cuerpo pero recordó las palabras de Candy “Ten valor para luchar por lo que
amas, no vaya a ser que alguien te gane”-son muchos los años que nos
conocemos, en este tiempo he podido conocer la hermosa persona que eres tú.
Yo...yo-“Vamos Didier sé valiente, es hoy o nunca”-yo te amo, yo no
quiero perder tu amistad pero no podía seguir callando este sentimiento, es
probable que tú no me-los labios de Camila se cerraron en torno a los suyos
impidiéndole continuar.
-Yo también te amo-separándose de él con los
ojos rojos-
-¿Quieres ser mi novia?
-Sí-contestó más feliz que
nunca.
-“Si no le hubiera hecho caso a Candy no podría haber encontrado mi
felicidad” -pensaba mientras se acercaba a Camila par darle otro
beso.
******
-¿Candy qué haces aquí?-preguntó
Dayana
-Dayana, Dayumi-se sorprendió al verlas-yo me iba a la
casa.
-En dónde está Camila-dijo Dayumi-ella salió contigo.
-Sí
pero me alcanzará pronto porque tiene algo que contarnos.
-¿?
-Vamos en la
casa les explico-lo que en realidad quería era alejarlas del lugar para darle
privacidad.
-...
-Explícanos que nos va a contar Camila-habló
Caroline
-Si les digo se arruinará la sorpresa-“Aunque creo que ya lo
imaginan”-¿verdad papi Jharen?
-Es cierto pero puedes irnos adelantando
algo mientras viene.
-Es que...ya llegó-escuchó sus voces entrando a la
casa-Camila te estábamos esperando-dijo sonriente al ver que ella y
Didier entraban de la mano.
-Buenas noches familia-habló con una
sonrisa de oreja a oreja-Didier y yo tenemos algo que decirles.
-Queremos
decirles que estamos...de novios-sujetando la mano de su novia.
-Hasta
que te animaste a hablar-dijo Jharitsa
-Ya era hora-agregó
Diego.
-Por fin-hablaron las chicas.
-Pensé que iba a tener que
declararme por ti-Jharen se paró y se acercó a ellos-hijo tú si que te
tomas tu tiempo, creí que iba a morirme sin verlos juntos. Me alegro que te
hayas decidido a hablar, tendré que agradecerle a la persona que te
ayudó-mirando a Candy-Tengan mis sinceras felicitaciones.
-Gracias
abuelito-Camila se le colgó del cuello dejando caer algunas
lágrimas.
-Gracias abuelo-contestó Jharen estrechándole la
mano.
-Para su información caballero yo no soy su abuelo, soy su suegro
así que mucho ojo-advirtió de forma seria pero luego estalló en
risa
-Felicitaciones.
Todas las chicas se acercaron a
felicitarla y en momento dado, Candy se imaginó de la mano de albert recibiendo
la felicitación de todos sus amigos.
“El sacrificio de un amigo”
Capítulo XII
Han escuchado la frase “El tiempo vuela” Pues esa frase
se cumplió en la vida de Candy. Un año habían pasado ya desde que descubrió que
era una Dingman, en total eran catorce meses los que habían pasado desde que
había salido de la casa Andrew. La comunicación con la señorita Pony, la Hermana
María y Elroy había sido muy buena, mensualmente recibía una carta de ellas.
Incluso Elroy había venido, en una ocasión, a visitarla pasando una semana de
lujo al lado de toda su familia. Añadiendo a la carta mensual que recibía de
Candy recibía una de todas las chicas.
Sus primas y hermanas cumplieron su
palabra y se dedicaron a enseñarle a Candy todas las cosas que sabían. Caroline
le enseñó varios idiomas, en especial el catalán porque era un idioma que pocos
conocían y que ellas hablan con facilidad para que otros no entiendan lo que
estaban hablando. Dayana le enseñó a bailar, ahora podía hacerlo sin pisar a
nadie, pero de todas las danzas la que le apasionó fue el flamenco, podía
bailarlo muy bien. Camila le enseñó Lenguaje de señas porque por más que
lo intentó no pudo transmitirle el amor por la lectura. Había hecho algunos
retratos de su familia gracias a la ayuda de Dayumi, fue ella misma quien le
enseñó a tocar flauta. Damaris le enseñó a expresarse mediante las canciones
acompañadas al son de la guitarra. Por último Zunmy le enseñó a tocar el piano.
Fueron tantas las cosas que tenía que hacer que su mente estuvo muy ocupada.
Aparte de las clases particulares, que tenía a cargo de las chicas, decidió
aprender a tocar arpa en memoria de su madre. Añadiendo que siempre acompañaba a
Jharen a sus negocios para cerciorarse de que no tenga ningún ataque de
diabetes. Sin olvidar las horas que dedicaba a su jardín. Su pasión por al
enfermería se reflejaba por la manera como trataba a cualquiera que se enfermaba
en la casa.
-¡¡ Princes!!, ¡¡ Princes!!, ¡¡ Princes!!-Damaris
entraba corriendo a la casa en busca de su prima-
¡¡ Princes!! Aquí
estás-dijo agitada recostándose en la puerta.
-Te gané-dijo
apretando la espada contra el pecho de Didier y quitándose la máscara
-
-Me ganaste porque mis distraje-contestó un poco serio no le gustaba
la idea de que su alumna lo haya ganado.
Didier era muy diestro con la
espada, gracias a que el padre de Candy le había enseñado. Un día mientras
practicaba retó a Candy diciéndole que las mujeres no estaban hechas para
practicar esgrima. Candy lo refutó diciéndole que si él le enseñará ella le iba
a ganar. Nadie pensó que se iban a tomar en serio sus palabras, después de todo
ellos siempre discutían sobre los roles del hombre y la mujer, hasta que
empezaron las prácticas. Candy empezó con un florete, por ser el arma más
ligera, pero mejoró tan rápido que en muy poco tiempo se vio usando el
sable.
-Siempre me has dicho que uno no debe distraerse, que tiene
que tener una concentración absoluta-le causaba gracias ver su rostro
serio-pero digamos que este encuentro no vale...Damaris que sucede para que
entres corriendo-mientras guardaba la espada en una caja, la misma espada que
su padre había usado-es algo inusual en ti...¿que pasó?-preguntó mirando
con extrañeza lo que traía en la mano.
-Si supieras-decía
emocionada-venía por la calle cuando vi el periódico en la sección
de....
-Damaris no es necesario-Se apresuró a decir.
Hacía un año
que Candy no leía el periódico para no saber noticias de Albert, ni si quiera
sabía si estaba casado porque había pedido que no le cuenten nada de él. Pero
las chicas seguían la vida de él muy de cerca por medio de los periódicos y de
Elroy
-No es lo que piensas, mira-le extendió el
periódico-todo San Francisco está hablando de ello.
-Terry va a
venir-dijo mirando el periódico en el que aparecía la foto de Terry-Un
acto generoso-leyó el enunciado-Causando asombro en todos sus seguidores,
el actor Terrence Graham ha convencido a su compañía para que realice una gira
en beneficio de todos los afectados por la guerra-empezó a leer la
noticia-A pesar de que será un gira rápida, está bien planificada pues sólo
se realizará en las principales ciudades del país y todo el que quiera asistir
podrá hacerlo sin importar la posición social. Su madre la aclamada actriz
Eleonor Baker está brindándole todo el apoyo a su hijo. En algunas de las
ciudades en que actuará será en NewYork, Chicago, Florida, California y San
Francisco. Al preguntarle que fue lo que le impulsó en realizar este acto
generoso el respondió: “ En los momento más difíciles de mi vida conocí a una
persona que me ayudó voluntaria e incondicionalmente. El éxito de mi carrera y
la felicidad de mi matrimonio son gracias a ella. Siempre tenía una sonrisa en
su rostro a pesar de los problemas que tuviera. Su simple recuerdo me ayudó a
salir adelante y guió mis decisiones. Mi esposa, Susi, y yo creemos que esto es
muy poco en comparación de lo que hemos recibido de este ángel pecoso ” No
pudimos conseguir más detalles sobre esta persona sin embargo estamos
impacientes por verlo actuar en El Rey Lear dentro de dos semanas
aquí en el teatro municipal-terminó de leer con los ojos abnegados de
lágrimas-Terry- murmuraba recordando los momentos vividos
juntos.
-Dentro de dos semanas va actuar-decía Damaris
emocionada.
-Creen que podamos obtener entradas-secándose las lágrimas
y fijándose en la hermosa sonrisa que tenía su amigo.
-Ya las separé, al
comprar el periódico fui al teatro para separar dos palcos en nombre de mi
abuelito-hablaba sonriendo por su atrevimiento.
- Princes, Candy,
Princes -entró corriendo Caroline trayendo de la mano a su novio-a que no
adivinas.
-Candy levantó el periódico y sonrió-Ya tenemos dos palcos
reservados-le guiñó el ojo.
-Te das cuenta-Patrich se soltó de su
mano-me has traído corriendo por las puras, pueden creer que me ha hecho
venir corriendo desde el puesto de periódicos.
- Princes , Candy-entraron
las gemelas corriendo con un periódico cada una.
-Ya lo sabemos -les
dijo Caroline riendo de la fatiga de su novio.
- Princes -Doroty y
Camila entraron a la sala.
-Vienen muy tarde-Yumi había estado
observando a Candy practicar esgrima con Didier-Damaris las ganó, porque
ella fue la primera que trajo la noticia, luego vino Caroline trayendo
consigo a Patrich, las gemelas y por último ustedes.
-Mi abuelito ha
reservado dos palcos para nosotras-habló Camila.
-En realidad he sido
yo-Damaris les guiñó el ojo-no podíamos quedarnos sin asientos. Sólo
espero que mi abuelito no se moleste.
-Si me hubieras avisado me hubiera
ahorrado la caminata-contestó Jharen sacudiendo la bota de su pantalón-y
no me hubiera manchado con barro, cuando leí la noticia me acordé de ustedes y
fui a reservar asientos, pero ¡Sorpresa! Ya había reservado dos palcos.
-¿Está molesto?-preguntó Damaris temerosa.
-No pequeña, pero si
sorprendido yo pensé que Camila o una de las gemelas habían sido pero me doy con
la sorpresa de que fuiste tú.
-Es que hay que ser prevenidas-contestó más
tranquila.
******
-Como la odio-una morena estrellaba un jarrón
contra la pared demostrando toda la cólera que sentía-si no fuera por ella
en estos momentos él y yo estuviéramos juntos-miraba una foto un poco
arrugada-pero juro que me vengaré de esa tipa.
-¿Y qué piensas
hacer?-un hombre de edad madura vestido de manera desaliñada la miraba de
manera extraña-ellos ya están juntos desde hace tiempo y su boda es muy
próxima. Recuerda que hace dos meses anunciaron su compromiso de manera
oficial.
-Lo sé no me hagas acuerdo-dijo dándole la espalda- todo mi
esfuerzo por seducirlo ha sido en vano... a mí nadie me dice que no, juro que me
las va a pagar sino es mío no será de nadie....pero antes quiero que
sufra-apretó con fuerza una copa ocasionando que esta se rompa y se incruste
unos vidrios en su mano-que se arrodille a mis pies pidiendo
clemencia-hablaba con una mirada maquiavélica-me meteré con lo que más le
duele-tomó un cuchillo y lo clavó en la imagen de una chica-Caroline va a
irse al mundo de los muertos, luego la seguirá su amado Patrich....Y tú me
ayudarás-con sus brazos rodeo al hombre.
-No te saldrá barato
querida-contestó con mirada maliciosa.
-Con tal de verlos sufrir no
me importa-de manera coqueta lo besó.
*******
-¿No es maravilloso?
-Anny estaba emocionada leyendo el periódico a la hora del
almuerzo.
-Me parece increíble que ese aristócrata malcriado haga
esto-contestó su esposo sin ánimo de ofender-será de gran ayuda a todos
los soldados que han regresado de la guerra y se encuentran postrados en el
hospital.
-Que lindas palabras le ha dedicado-hablaba recordando a su
amiga-“Candy en dónde estarás, Terry ha dedicado su trabajo para ti”
-Ha
sido un gesto muy noble-contestó Albert con un tono de ternura en su voz
recordando al ángel pecoso del que hablaba Terry-él siempre ha sido todo un
caballero y ella fue su gran apoyo.
-Tenemos que ir a verlo-dijo
Betsabeth interrumpiendo las cavilaciones de Albert porque ya se había enterado
de la relación entre Candy y Terry por boca de la servidumbre-la próxima
semana llegará y ya están en venta las entradas.
-¿Tía Elroy nos acompañará?
-preguntó el rubio desviando la conversación.
-Quizás en otra ocasión,
mañana viajaré a Florida para ver a Lucila y regresaré hasta el próximo
mes.
-¿Otra vez saldrá de viaje? Usted viaja más que yo-contestó
riendo.
-No seas exagerado, si por mí fuera no iría pero Lucila ha
insistido tanto en mostrarme su casa de playa que me he visto en la obligación
de aceptar la invitación.
-Por lo menos regresará con un buen
bronceado-habló Betsabeth.
-George te puedes encargar de las
entradas-pidió ignorando pro completo el comentario de Betsabeth-si
dejamos que William se encargue es posible que se olvide y deje a Anny con las
ganas...no quiero que mi bisnieto nazca renegón porque no le cumplieron los
deseos de su madre.
-Será un bebe maravilloso-habló Anny acariciando su
vientre de seis meses-pero ya sé que será muy intranquilo porque no deja de
patearme, peor cuando escucha la música-“Candy me gustaría que vinieras para
que estés conmigo el día que nazca mi bebé”
-jajaja será un bebe bailarín
al igual que su padre-hablaba Archie muy orgulloso-“Aunque Anny trate de
disimularlo sé que extraña mucho a Candy”
-Ojalá que él no pise a su
pareja cuando baile-rió Elroy-porque tú pisabas a tus profesores de
baile. Me voy porque debo comprar los pasajes, ¿George me acompañas?
-Por su
puesto madame- limpiándose los labios con la servilleta-con su
permiso.
-Nosotros también nos retiramos-habló Archie -la madre de
Anny nos ha invitado a tomar el té, aunque después de este almuerzo no tengo
ganas de nada. Vamos mi cielo-la ayudó a levantarse-permiso.
-Ya nos
vemos-se despidió caminando de la mano de su esposo.
-Iré a mi
despacho-dijo tomándole la mano-tengo que revisar unos papeles para mi
próximo viaje.
-Claro mi cielo-antes de que Albert se vaya lo jaló por la
corbata y lo besó-“Ya ha pasado más de un año y no la olvida”-pensaba
encaminándose al jardín-“Pero me alegra saber que piensa más en mí, no ha sido
fácil pero lo he conseguido. A pesar de los esfuerzo de Elroy por conseguir que
me vaya me he quedado contra todo pronóstico. Aunque no saben que ya soy su
novia la prensa ha comenzado a especular sobre nuestra relación. Es sólo
cuestión de tiempo para que me convierta en su esposa”-sonreía
triunfantemente.
*****
-“Dos semanas más y cumplirán diecisiete meses
desde que te marchaste. A insistencia de la tía Elroy dejé de buscarte, ella
dice que tú volverás en el momento adecuado. Tanto tiempo alejados, siempre me
preguntó si te acordarás de mí. Yo he tratado de lograr mi felicidad al lado de
Betsabeth sin embargo yo...”
-¿William?-interrumpió Betsabeth-acaba de
llegar una carta para ti-“Tal como lo imaginé estaba pensando en ella”-pensó
al verlo parado en el balcón mirando las rosas de Candy.
-Gracias-tomó
el sobre, lo abrió y empezó su lectura.
-¿Es algo urgente?-como el
sobre tenía un perfume de mujer temía que sea de Candy .
-No tanto, me
confirma que debo estar en San francisco dentro de 17 días.
-¿Es muy lejos el
viaje?-preguntó con la idea de acompañarlo. Anteriormente le había dicho a
Albert para ir con él en sus viajes pero él siempre se había negado.
-Una semana completa, tendré que partir al día siguiente de ver la obre de
Terry...yo había planeado invitarlo a comer pero será en otra ocasión, este
negocio es muy importante.
-“Me alegro porque es posible que ese chico tenga
noticias de ella” -Que pena mi amor pero puedes enviarle algún mensaje de
felicitación.
-Lo sé-contestó oliendo el sobre-este sobre huele a
rosas.
-¿A rosas?-interrogó quitándole el sobre para olerlo-
-Sí...ese perfume usaba Candy-contestó dándole la espalda para dirigirse
al balcón-es un aroma inconfundible.
-Ah-dijo con cólera porque él
siempre se acordaba de ella-con quienes tendrás tus negocios.
-¿Eh?...El
negocio es con los Dingman, el señor Jharen es un hombre encantador, lo mismo
que sus nietos. La última vez que fui trabajé con el novio de su nieta e
hice unas buenas adquisiciones, en esta ocasión estamos estudiando la
posibilidad de unir su banco con los nuestros. No completamente sino en lo que
respecta con las inversiones a Europa, él tiene una buena reputación y una
excelente amistad con los bancos de Europa ya que él es de origen
español.
-Una unión muy favorable.
-Así es, tengo que analizar bien las
propuestas que me ha enviado porque toda la comunicación ha sido con
George-se dirigió a su escritorio.
-Yo puedo ayudarte-se
ofreció.
-Gracias pero te aburrirás así que mejor tómate la tarde para
distraerte-se sentó y se puso sus lentes para empezar a escribir-No
bajaré a cenar.
-Ok-“Todos dicen que cuando Candy estaba aquí,
solías quedarte con ella revisando todos tus documentos aunque ella no sabía de
negocios, en cambio yo que sé de ese tema no me permites quedarme
contigo”-pensaba saliendo de su despacho.
Betsabeth se había esforzado
mucho por quedarse al lado de Albert la educación que Elroy le había dado fue
muy estricta y muchas veces tuvo ganas de irse pero al final se quedaba. Cuando
empezó asistir a las fiestas no podía acercarse mucho a Albert, tenía que
mantener distancia, incluso había ocasiones en las que no lo veía durante toda
la fiesta.
Se había ido ganando la amistad de algunas señoras pero estás
siempre la comparaban con Candy y no había día en que no hablaban de ella.
Albert había dicho a todo el mundo que Candy se había ido por tiempo
indefinido a Escocia por eso siempre enviaban saludos a Candy con Betsabeth,
quien respondía con una sonrisa fingida.
A pesar del tiempo que había pasado
y del esfuerzo Elroy no había cedido ni un poquito en su manera de tratarla.
Sólo asistía a las fiestas con ella si eran necesaria su presencia porque
después o se quedaba Betsabeth o se quedaba ella. Sólo en una ocasión Albert le
planteó la posibilidad de hacer público su compromiso con Betsabeth pero ella
alegó que era muy poco el tiempo que ella había estado con ellos así que Albert
desistió de la idea y no volvió a hablar de ello.
Anny y Archie estaban
apoyando a Patty con la nueva guardería que había abierto en Chicago. Pero con
el embarazo de Anny su apoyo había disminuido un poco. Patty abrió una guardería
en Chicago para estar más cerca de Tom, su noviazgo ya se había anunciado a
todos pero estaban indecisos en la fecha del matrimonio porque ellos querían
casarse cuando Candy apareciera.
A escondidas de Albert, Archie, Anny, Patty
y Tom habían seguido con su búsqueda pero había sido muy infructuosa, mas ellos
no se daban por vencidos. Todos mantenían una distancia prudencial de Betsabeth,
la trataban lo mejor que podían pero con el pensamiento de que por ella su amiga
se había ido.
*****
-No te sientes extraña-desde que habían salido
de comprar la fruta Candy sentía de que alguien las seguía.
-Como si
alguien nos siguiera-respondió Camila-lo sé pero no veo a nadie-de
manera disimulada había sacado del bolsillo de su falda un espejo para mirar
hacía atrás.
-Tengo un mal presentimiento-abrazó a Clin y lo puso
sobre su hombros-Clin si ves que viene alguien levanta la cola-susurró y
el animalito fue muy obediente porque levantó la cola alertándolas de que venía
alguien.
-Vienen dos hombres-Camila vio a través de su espejo que dos
hombres de mal vivir los seguían-hay que cruzar la pista.
-Buena
idea-fingiendo serenidad cruzaron la acera pero los hombres también lo
hicieron-allí vienen-ahora podía escuchar los pasos de los sujetos
acercándose a ellas.
-No hay ninguna tienda en este lugar para
meternos-Camila empezaba a tener miedo-que vamos a hacer, lo más cerca
aquí es el parque.
-Tenemos que dirigirnos allí, cruza en la
esquina-trataba de sonar tranquila para no asustar a su hermana pero en
realidad ella misma estaba nerviosa.
-Princes han empezado a correr para
alcanzarnos-estaba muy nerviosa y lo demostraba porque sus manos empezaron a
temblar.
-Corre-dijo tomándole la mano para que no se quede
atrás.
Las chicas corrían para que los hombres no lleguen
alcanzarlas pero Camila estaba tan nerviosa que empezó a perder el paso y los
hombres las alcanzaron.
-Suélteme-Candy forcejaba porque el hombre
la sostenía por atrás.
-Déjennos-A Camila la tenía por los
brazos-déjennos ir no tenemos dinero-suplicaba mirando como la fruta
rodaba por el suelo.
-Quién dijo que queríamos dinero...preciosa-el
hombre quiso tocar el rostro de Camila pero Candy en un movimiento ágil lo
pateo.
-Deja a mi hermana-decía furiosa.
-Es ella-habló el
que tenía a Candy-esta es al fierecilla, deja libre a la otra y nos llevamos
a esta.
-Pero puede ir a avisarle a los demás...será mejor que nos la
llevamos-trataba de acariciar su rostro.
-Nos estorbaría-contestó
el otro-además no sabe a donde vamos a ir...déjala y llevémonos a
esta...Ahhh-gritó porque Clin saltó sobre su rostro arañándolo.
-Candy se
soltó de su agresor y empujó al hombre que tenía a Camila -corre
Camila-le tomó la mano y empezó a correr con ella-vamos Clin-llamaba
al animalito que estaba impidiéndole el paso a los hombres, gruñéndoles cuando
estos intentaban levantarse-Clin vamos, déjalos-pero el animalito no se
movía de allí y le indicaba con la cola que vaya-Clin.
-Vamos
Candy-ahora fue el turno de Camila de hacerla correr-Clin estará bien, te
prometo que lo encontraremos-no estaba segura de que lo que decía era cierto
pero tenía que consolar a su hermana y buscar ayuda en cuanto antes.
La
chicas corrieron hasta escuchar un balazo que dejó a Candy paralizada peor fue
cuando escuchó un grito que procedía de Clin.
-Clin-gritó
llorando-NO, Clin- se volvió y quiso regresar -Clin.
-Candy no
podemos-Camila las sostuvo de la mano-vámonos, allí vienen-la voces de
los hombre gritando se escuchaban.
-Se fueron por aquí-decía
uno.
Candy corría tapándose la boca para que no puedan escuchar
sus sollozos. Llegaron a una sección del parque que estaba llena de árboles y
subieron aun árbol frondoso para que no las vieran. En la parte superior de la
rama Candy sentía que su corazón se desgarraba al pensar que Clin había muerto.
Trataba de no llorar porque los hombres estaban rondando, por el árbol donde
estaban ocultas, pero era imposible contener el llanto pues su amigo debía estar
agonizando por haberla ayudado.
Sus lágrimas brotaban sin control y un deseo
enorme de ir a verlo la invadía. Sin embargo era conciente de que si la
descubrían no sólo ponía en riesgo la vida de ella sino la de su hermana, el
sacrificio que había hecho Clin sería inútil. Ya había perdido a varias personas
y ahora que había encontrado a su familia no iba a perder a su hermana.
Camila le tomó la mano a Candy y juntas esperaron a que los hombres se
vayan. Después de veinte minutos, que les parecieron siglos, ya no escucharon
ningún ruido. Así que empezaron a mirar a través de las hojas para cerciorarse
de que estaban solas antes de bajar. Ni bien se dieron cuenta de que los hombres
se habían marchado bajaron del árbol para ir en busca de Clin.
Candy corrió
con la máxima velocidad que le daban sus piernas para llegar al lado de su
amigo. Un grito murió en sus labios al ver a su pequeño amigo tirado en el suelo
y alrededor de él un charco de sangre.
-¡¡Clin!!-gritó y por
inercia caminó hasta su lado-¡¡NO Clin!!-sollozaba dejándose caer
de rodillas sin importarle que se estaba manchando de sangre-¿Clin tú
también?-preguntaba levantando su mano hasta tocar el cuerpo del
animalito-¡¡NO!! ¡¡Clin despierta!! ¡¡Reacciona!!-agachó su mirada
dejando caer sus lágrimas sin control-No te vayas tu también, no me
dejes-su mano empezó a acariciar el pelaje del animal mientras a su mente
venían los recuerdos de todos los momentos que habían pasado juntos y la manera
valiente como la había protegido-Clin-murmuró para tomarlo en sus manos y
acercarlo a su pecho-Clin-volvió a repetir cerrando fuertemente sus ojos
para luego sentir que algo lamía su rostro-¿Eh?-abrió los ojos
sorprendida-estás vivo-decía sin creerlo-Camila Clin está vivo-se
levantó para mostrárselo a su hermana que se había mantenido todo este tiempo a
su lado.
-Es cierto, pero ¿cómo? ....¿Y esa sangre?
-Candy lo miró
con detenimiento y vio que la bala había rosado su patita derecha pero no había
daño grave-sólo le ha rosado la patita-le explicó-no es nada grave,
con un buen vendaje se aliviará pronto porque sus huesos no están
lastimados-lo examinaba mejor para cerciorarse de que estaba en lo
correcto-ahora que recuerdo los coatíes fingen su muerte para protegerse,
como pude olvidarlo-se reprendía sonriendo-una vez un cazador le disparó
y, aunque no le dio, él se dejó caer desde una rama alta como si estuviera
muerto...Oh Clin que alegría me da-lo abrazaba muy fuerte contra su
pecho-pero la próxima no me asustes tan feo-sonreía
contenta
-Candy debemos irnos esos hombres pueden
regresar.
-Sí.
Un cochero bondadoso las recogió y las llevó hasta
su casa. Aunque el buen hombre estaba intrigado por la ropa sucia y
manchas de sangre, que tenían las chicas, no preguntó nada. Al llegar escucharon
un alboroto en la casa.
-¿Qué pasa?-preguntó Candy sosteniendo a
Clin entre los brazos-¿Está todo bien?
-Candy que te
sucedió-Doroty se horrorizó al verla llena de sangre.
-Estoy bien
Doroty, tranquilizate, pero Clin necesita que lo atiendan-le mostró que su
patita estaba herida-por favor trae mi botiquín de primeros auxilios para
curarlo.
-En seguida-la chica salió prácticamente volando de la habitación
mientras los demás sirvientes se acercaban a ver a Candy.
-Mis
niñas-Zunmy salió corriendo hacia ellas con los ojos llenos de lágrimas y
sosteniendo un pañuelo en la mano-ya están aquí, ¿qué les pasó?, ¿están
heridas?, Candy que te sucedió.
-Princes, Camila-salieron sus primas a
recibirlas.
-Princes está enferma-habló Yumi preocupada.
-¿Les
ha pasado algo malo?-preguntó Caroline asustada-todo por mi culpa-no
pudo contener el llanto.
-Cálmense-les habló con ternura-Unos
hombres nos siguieron y quisieron llevarme con ellos pero Clin nos salvó.
Nosotras estamos bien, la sangre es de Clin, él fue herido cuando impidió que me
lleven, pero no es de gravedad.
-Que bueno, me alegro, felizmente, eso
es bueno-empezaron a murmurar todas anudando el llanto de
Caroline.
-Un momento por favor-dijo parándose sobre una
mesita-todas guarden silencio, gracias-habló bajándose-ahora
explíquenme que ha sucedido en la casa, porque Caroline dice que es su culpa y
en dónde está el papi Jharen.
-Está con la policía-contestó
Dayumi
-¿Por qué?-inquirió Camila.
-Es una larga
historia-contestó Caroline-será mejor que se sienten.
-Candy aquí está
lo que me pediste-se acercó Doroty trayéndole un maletín
pequeño.
-Gracias-contestó poniendo a Clin en la mesa para empezar a
curarlo-ahora explíquennos porque no entendemos nada.
-Esos hombres que
las han atacado, te han confundido conmigo-confesó estallando en
llanto-me buscan a mí-sollozaba.
-¿Qué sucede Caroline?-Camila
estaba arrodillada frente a ella tomándole las manos.
-Ay Camila, Princes
lo siento-hablaba con las lágrimas corriendo por sus ojos-yo le
prometí a papá que las iba a cuidar y por mi culpa casi han muerto.... Todo es
mi culpa, yo soy la culpable de todo.
-Eso no es cierto-Jharen salía con
los oficiales de su despacho y se paró al lado de Caroline para abrazarla-tú
no tienes la culpa de nada.
-Camila-Didier salía tras ellos y abrazó a su
novia-¿estás bien?-preguntaba tomando su rostro entre sus
manos.
-Sí no te preocupes, pero ¿qué sucede?-le preguntó en voz
baja.
-Nos retiramos señor Dingman-avisó el jefe de la
policía-procuren no salir de su casa-les advirtió.
-Gracias por
todo-habló Jharen abrazando a Caroline-Jhon acompaña a los
caballeros...MI niña-dijo poniendo un dedo bajo su mentón para que ella alce
lo mire a los ojos-tú no tienes la culpa de que esa mujer esté
loca.
-Lizeth-dijeron Candy Y Camila a la vez.
Lizeth era una chica
de Dinamarca, del mismo país de donde procedía el novio de Caroline, con un
cuerpo escultural que volvía loco a los hombres. Desde que la conocieron no
había perdido la oportunidad para coquetearle a Patrich, insinuándosele en
varias ocasiones, pero este no le había hecho caso. Patrich amaba profundamente
a Caroline y no la iba a cambiar por una chica interesada en las cosas
materiales.
Lizeth se fijó en Patrich porque él era dueño de una empresa
dedicada a la compra y venta de casas, terrenos, hoteles, bungalow, condominios,
etc. Sin olvidar que era muy simpático, tenía unos ojos entre verde y azules,
nariz perfilada, cabello pelirrojo y lacio, cejas negras y pobladas, anudando
que era de talla alta.
-Sí-asintió Caroline-Hoy llegó a
la casa una carta anónima en la que me decía que yo jamás me iba a quedar con
Patrich, decía que si no me alejaba de él iba a pagar las consecuencias. Y mira
ahora-abrazándose de Jharen-los he perjudicado...El papi Jharen y Didier
casi pierden la vida cuando ese auto los ha sacado de la pista y los ha hecho
estrellarse contra un árbol, luego al ataque contra ustedes...perdónenme
chicas.
-Caroline tú bien sabes que esa mujer está media loca,
anteriormente había querido tirarte a la piscina. La culpa no es tuya-trató
de tranquilizarla Camila.
-Y lo importante es que estamos bien-sonrió
Candy después de haber curado a Clin-ni a mi abuelito, Didier, Camila o mí
nos pasó algo grave. De un susto no pasó a mayores cosas.
-Pero pudo haberles
pasado algo peor...a cualquiera de las chicas o de nuestros amigos. Tiemblo con
pensar de que podía haberles pasado algo.
-Porque te torturas de esa
manera-contestó Candy entregándole a Clin a Yumi-tú siempre me dices que
no podemos vivir en el pasado y lo que nos sucedió ya está en el pasado. Si
permanecemos unidas no nos pasará nada malo-se sentó al lado de su hermana y
la abrazó.
-Por eso tenemos que tomar precauciones, por el momento nadie
podrá salir de la casa hasta que lleguen sus guardaespaldas-informó Jharen
posando su mano en el hombro de su esposa.
-No tenemos
guardaespaldas-contestó Dayana
-¿o sí?-preguntó Dayumi levantando
la ceja de manera inquisitoria.
-A partir de ahora sí-contestó
Jharen- Me he tomado muchas precauciones, entre ellas que cada uno tendrá un
guardaespaldas, que no las dejarán de vigilar a cada momento, incluyendo a sus
padres, Zunmy, Didier y a mí.
-Pero cuando vayamos a su oficina-habló
Damaris-o cuando vayamos a ver a nuestros alumnos-las chicas enseñaban
voluntariamente a un grupito de niños pobres-en esas ocasiones no será
necesario-no les agradaba la idea de estar vigiladas a cada momento-se
van a asustar vernos llegar con varios hombres.
-También irán con
ustedes....los policías me han informado que han llegado notas amenazantes, para
ustedes, a todos los lugares donde frecuentan, incluyendo el banco. Además han
visto a hombres sospechosos merodeando la casa.
-Pero...
-Mi familia está
completa y esa mujer loca no nos va a separar-contestó seriamente-quiero
morir rodeado de las personas que amo y no que la pena me mate.
-Es que no
nos gusta estar vigiladas-respondió Damaris-ni si quiera hemos tenido
doncellas porque no las soportábamos. No todas son como Doroty, una buena amiga,
algunas eran chismosas y ahora con guardaespaldas será peor.
-No importa nos
acostumbraremos-habló Candy indicándole que se calle porque Caroline se
encontraba muy apenada-no debe ser tan difícil, hay que ver el lado positivo
cuando se acerque algún chico a molestarnos tendremos quien los saque
corriendo-sonreía animándolas.
-O si queremos ser las primeras cuando
vayamos a comprar les podremos decir que quiten a todos los de la fila para
entrar primeras-agregó Camila
-Y los haremos subir a los árboles con
nosotras-contestó Dayumi
-Las ideas son tentadoras-Dayana le
codeaba a Damaris para que dijera algo.
-Sin mencionar que aún hay otras
cosas que podemos hacer con ellos-habló por fin Damaris.
-¿Los
tendremos que llevar al teatro?-preguntó Yumi-
-Para estar más seguros
sí-contestó Jharen-pero ya verán que nos acostumbraremos a ellos y sólo
será por poco tiempo, hasta que el peligro haya pasado.
-Caroline-Patrich
entraba a la casa todo desaliñado-Caroline mi niña
-¿Qué te
pasó?-preguntó Candy
-¿Tú estás bien?-se horrorizó al ver la
mancha de sangre que tenía en su ropa y se quedó frío sin saber que
hacer.
-Clin se lastimó y he estado curándolo-no le contó más detalles
porque presentía que traía malas noticias.
-Uff me alegro, Caroline mi
vida-se acercó hasta su novia que estaba inmersa en llanto-tranquila,
todo está bien-la abrazó-
-Sabes algo de las notas misteriosas que han
estado llegando-preguntó Didier sosteniendo su mano en la cintura de su
novia.
-Más que eso recibí la visita de la dueña de las notas. Lizeth hoy
llegó a mi casa diciendo que tenía que mostrarme unos planos de su nueva
propiedad, como no hay nadie en casa, porque mi hermana y su familia se han
ido a Dinamarca, aprovechó para insinuárseme. Obviamente la rechacé-se
apresuró a hablar porque todas las chicas estaban que lo miraban de manera
retadora-fue entonces que me dijo que había mandado a matar a Caroline, al
principio no le creía y entonces me mostró varias fotos de ustedes. Las ha
tenido seguidas desde hace tiempo y sabe exactamente los horarios y lugares que
frecuentan.
-NO sólo a ellas, a nosotros también-continuó hablando
Didier mientras regresábamos a la casa hemos tenido un accidente, un auto
nos sacó de la pista y nos hizo estrellarnos contra un árbol pero de unos
rasguños no ha pasado.
-Pero se supone que el problema es con
Caroline.
-Patrich esa mujer ha dicho que va hacer sufrir a Caroline y
que mejor manera que atacando a su familia-Zunmy estaba aterrada pero
mantenía la serenidad.
-Eso lo entiendo, sin embargo ella dijo que hoy
iban a atacarla, si Carolina está bien a quien han seguido-se
cuestionó.
-A mí-respondió Candy-deben habernos confundido porque
tenemos el cabello ondulado, pero Clin nos salvó. Porque has venido
vestido así.
-Cuando me enteré de lo que Lizeth había planeado traté
de venir lo más rápido posible, pero en el camino me atropelló un carro y me
tuvieron que llevar al hospital, sólo para decirme que estaba bien-sonreía
irónicamente- Mientras estaba en el hospital di aviso a la policía para que
capturen a Lizeth, pero cuando llegaron a mi casa sólo encontraron una nota
diciendo: “Tendré que verte venir a mí arrastrándote a mi pies”. La han estado
buscando pero ha sido inútil, ella ha desaparecido.
-Gracias por avisarnos
ahora debes irte-Caroline se paró dejándolo confundido.
-¿De que
hablas?-preguntó levantándose y buscándole la mirada.
-Perdona Patrich
pero yo no pondré en riesgo la vida de mi familia por nuestra relación. Te amo
pero amo más a mi familia, así que será mejor que lo nuestro termine aquí...Es
mi decisión y quiero que todos la respeten-habló mirando a las chicas-no
tienes nada que hacer en esta casa y ya conoces la
salida.
-Caroline-Patrich le tomó la mano pero ella se soltó y subió a su
cuarto sin mirar atrás.
-Yo hablaré con ella-dijo Zunmy poniéndole la
mano en el hombro.
-Será mejor que cambies tu ropa-habló Didier
enseñándole su pantalón desgarrado-ven te prestaré ropa para que te cambies
y estés presentable, acompáñame.
-Pero, Caroline.
-Tú sabes lo testaruda
que es no te va a prestar atención, confía en mi abuelita-Candy lo miró a los
ojos tratando de decirle que todo iba a estar bien.
-Anda con
Didier-agregó Jharen.
-Abuelito usted se encuentra bien-preguntó
Candy preocupada.
-Por su puesto, yo soy un hombre muy
resistente...Auch-se quejó de dolor y se sentó en el sillón.
-¿Qué
pasa?,-Esta herido, llamen a una ambulancia, El abuelito está mal-hablaban
las chicas sin saber que hacer.
-NO exageren-contestó tocando su
pierna-es sólo un calambre, tengo que reconocer que ya tengo unos años
demás.
-Unos, muchos dría yo-agregó Damaris acariciando su cabeza-ya
está viejito.
******
-Caroline-habló Zunmy entrando al cuarto de
la chica.
-Abuelita-contestó secando sus lágrimas-¿sucede
algo?-su mirada era seria que podía engañar a cualquiera pero no en
vano Zunmy la había visto desde que era una niña.
-A mí no me
engañas-contestó sentándose en la cama-porque has terminado tu relación
con él si sabes que lo amas.
-....
-Estás cometiendo un error.
-NO lo
es, mi familia es más importante que él...yo lo amo pero...no lo
suficiente...abuelita ha sido un día muy pesado y quiero descansar un poco, sé
que es temprano pero no quiero que nadie me interrumpa, por favor.
-Mi niña
piensa bien en la decisión que has tomado-dijo besándole la
frente.
-Todo está decidido-habló muy seria pero al ver que había
salido se echó a llorar sobre la cama.
*****
-William
apresúrate-Betsabeth tocaba la puerta de su cuarto apresurándolo porque
tenían el tiempo exacto para llegar a tiempo.
-Ya voy-salió del cuarto
arreglándose el saco-ya estoy listo vamos-salió tan apresurado que ni
siquiera se fijo en el vestido que traía puesto.
-No me vas a decir
nada-inquirió tomándolo del brazo para que no camine y puede fijarse en su
vestido.
-Oh sí estás muy bonita-sonrió acariciando su
mejilla-pero si me quedo halagándote no vamos a llegar a
tiempo.
*****
-¿Estás nervioso?-preguntó su esposa ayudándole con su
vestimenta.
-No, me siento desilusionado me hubiera gustado quedarme unos
días más, aquí en Chicago, para conversar con él.
-A mí también pero yo
quisiera conversar con ella. Lástima que ella esté en Escocia, quisiera darle
las gracias personalmente.
-No podemos tener lo que siempre
queremos-contestó besando la frente de su esposa-si por mí fuera me
quedara más tiempo pero debemos viajar hoy mismo para irnos a San francisco y
llegar a tiempo. El tren en que iremos no hará ninguna parada para hacer sólo
seis días de viaje actuar e ir a la siguiente ciudad.
-Es una gira muy
apresurada pero muy importante, se beneficiarán muchas personas.
-Lo sé y eso
es lo que me anima a seguir adelante...no te molestas si le dedico está función
a ella-preguntó un poco temeroso.
-POr su puesto que no
Terry-contestó su esposa con una gran sonrisa-yo sé cuanto la quieres. Sé
que ella estará muy halagada.
-Gracias Susi-besó a su esposa en los labios
de manera tierna y delicada-es hora de salir y actuar.
-Lo harás bien
no te olvides que si lo haces mal me molestaré contigo-hablaba de forma
divertida
-jajaja Gracias lo tendré presente-contestó enviándole un
beso antes de salir del camerino. El murmullo de la gente se escuchaba
claramente y él recordó el día en que le confesó a Candy que amaba el
teatro.
-Terry en dos minutos sales-le avisaron.
-Ya estoy
listo-contestó arreglando por última vez su traje-“Esto es por ti pecosa,
porque a pesar del tiempo no he podido dejar de pensar en ti. Porque eres mi
mejor amiga y una persona especial en mi vida” -pensó antes de salir al
escenario.
****
-Actúa precioso-decía Betsabeth aplaudiendo a más
no poder-a quién le dedicó su actuación-preguntó porque Terry había dicho
que dedicaba esta función a “TP”
-A Candy-respondió Albert-TP
significa tarzán pecosa, así le decía Terry a Candy cuando estaban en el
colegio, bueno siempre le dijo así hasta el día de hoy.
-Ya veo-dijo
reprendiéndose por dentro-“Yo y mi gran bocota, para que tuve que preguntar si
sabía que iban a mencionarla”
-Excúseme señor-habló un acomodador
entrando al palco donde estaban-pero el señor Grandchester los espera en los
camerinos antes de que salga su tren.
-¿Partirán hoy mismo?-preguntó
Archie.
-Así es señor, siendo exactos dentro de tres horas.
-Tío yo no
puedo ir porque Anny está incómoda por todo el tiempo que ha estado sentada pero
dale nuestros saludos de mi parte-se excusó Archie.
-Por favor dile
que me gustó su actuación y que si mi hijo es hombre consideraré la posibilidad
de ponerle su nombre.
-¿Qué has dicho?-preguntó Archie
sorprendido.
-jajaja es broma, acaso no puedo hacer bromas. Pero ya en
serio dile que le mando muchos saludos y le deseo muchos éxitos.
-Gracias les
haré llegar sus saludos-dijo tomando la mano de Betsabeth para seguir al
acomodador e ir a los camerinos.
-“Ojalá que él no sepa nada de Candy,
no ahora que tengo todo bajo control y mi boda se ve muy cerca”-pensaba de
manera nervios Betsabeth.
-Aquí es señor-avisó el mayordomo-con su
permiso.
-Gracias-contestó y tocó la puerta
-Adelante-se escuchó
una voz femenina-Bienvenidos...Candy-dijo Susana al ver a una mujer al
lado de Albert -Tú no eres Candy-siguió hablando pero mirándola con
extrañeza.
-No-fingiendo una sonrisa-me llamo Betsabeth, mucho
gusto
-Es una amiga de la familia-se apresuró a explicar Albert-me
alegra mucho verla señora Grandchester-Susana usaba una prótesis y se movía
con facilidad- ¿En dónde está Terry?
-Primero me deja de llamar señora
porque me hace sentir vieja, llámeme Susana-indicándoles que se sienten-y
segundo Terry ya no demora en venir, él no sabe que está aquí. Quise darle una
sorpresa ya que no podemos quedarnos mucho tiempo.
-Me acabo de enterar que
parten hoy mismo para San Francisco.
-Así es, tenemos que estar allá en seis
días por eso nos vamos lo antes posible. El tren en que viajamos no hará ningún
alto para poder llegar a tiempo. Pero dígame como está Candy, lo último que
supimos de ella fue por una entrevista que le hicieron a usted y al preguntarle
por Candy dijo que estaba en Escocia-preguntó de manera indagadora, mirando
de reojo a Betsabeth.
-Por favor no me llame de usted que tampoco soy tan
viejo-reía buscando una manera de decirle que no sabía nada de
Candy.
-Susi que tal...Albert viejo amigo-se acercó a
abrazarlo-que sorpresa, pensé que no te vería porque partimos en unas
horas..Susi-dijo mirando a su esposa
-Yo los invité-respondió muy
feliz-Albert me estaba contando que ha sido de Candy.
-lo mismo quiero
saber yo, le he estado escribiendo a su villa de Escocia pero nunca obtengo
respuesta y olvidé cuál era la dirección de tu casa aquí en Chicago y la del
Hogar de Pony-al caminar hacia Susana se dio cuenta de Betsabeth y la miró d
pies a cabeza observando con detenimiento sus ojos-¿usted es familia de
Candy?
-Oh no yo soy una amiga de ella, me llamo
Betsabeth-“Grrr lo que me faltaba ahora salí siendo su familia, aunque
claros será su futura madre cuando me case con William”
-Lo lamento pero
tiene el mismo color de sus ojos-este comentario hizo que Albert se ponga un
poco nervioso.
-No se preocupe, permítame decirle que usted es...
-¿Y
cómo está Candy?-interrumpió toscamente-me puedes decir porque la
señorita tarzán no responde mis cartas.
-Sucede que Candy no está en
Escocia...para ser sincero no sé exactamente dónde está-“Que no hagan muchas
preguntas porque no sé que responder”-
-Debí imaginarlo-Terry meneó la
cabeza tomando la mano de Susana-ella nunca se queda en un lugar fijo y
siempre toma este tipo de decisiones. Debe haberse ido porque se aburrió de
estar sin hacer nada....Por eso no respondía a mis cartas, pero ni si quiera se
dignaron en enviarme una carta diciéndome que ella no vivía allá. Y yo
escribiendo siempre.
-jajaja no lo sabía pero ahora ya estás
enterado-“Felizmente Terry conoce el espíritu aventurero de Candy”
-Pero si sabes algo de ella nos avisas, no es bueno que ande sola...aunque
sabe cuidarse muy bien, sino pregúntame a mí que por molestarla siempre me iba
mal.
-jajaja es que tú a veces te vuelves un poco pesado.
-Ni lo
digas-contestó Susana-que de eso yo soy toda una experta.
Como
siempre Betsabeth se quedó relegada en la conversación. Charlaron hasta que los
actores tuvieron que irse. Mientras regresaban a la casa Albert quiso explicarle
que esa es la manera de actuar de Terry pero Betsabeth no lo dejó y le dijo que
ya estaba acostumbrada a ser excluida en las conversaciones.
*****
-Caroline porque no hablas con Patrich-preguntó
Camila.
-No tenemos nada de que hablar, entre nosotros todo ya está
terminado-contestó.
-Pero a nosotros no nos pasará nada, tenemos quien
nos proteja-dijo Damaris refiriéndose a los guardaespaldas.
-Mejor es
prevenir que lamentar-contestó prestando atención a su bordado-además lo
nuestro no puede ser. Desde que empezamos nuestra relación hemos tenido muchos
problemas.
-No seas exagerada-refutó Dayana,
-No lo soy, primero
estuvo el problema con su hermana, ella no quería que estuviéramos juntos,
segundo fue el problema de personalidad que tenemos, somos muy diferentes y
ahora el problema con Lizeth, esto no da para más.
-Es porque tú no
quieres-contestó Dayumi.
-Patrich te viene a ver todos los días y tú
te niegas a recibirlo-agregó Yumi.
-Caroline tu lo amas-habló
Candy-no puedes darte por vencida tan fácilmente, debes luchar por tu amor.
Tú tienes la seguridad de que él te ama-dijo sintiendo una punzada de dolor
pero lo disimuló-no te rindas. Caroline tú no serías feliz si te alejas de
Patrich, la tristeza te va a matar por dentro. Tú y Patrich son el uno para el
otro, tienen diferentes maneras de pensar porque son personas distintas pero eso
no es problema para llevarse bien. Siempre han sabido resolver todos sus
problemas, porque no puedes solucionar este.
-.....
-Caroline tienes la
oportunidad de ser feliz con el hombre que amas, no lo desperdicies.
-Es
que...-no encontraba palabras para refutar a Candy porque lo que decía era
cierto.
-Candy le hizo señas a un joven que estaba oculto entre las
sombras para que se acerque-Te dejamos para que
conversen.
-¿Qué?-se levantó sorprendida al ver que Patrich estaba
allí-¿qué haces aquí?
-Caroline sólo escúchame unos minutos-pidió al
borde del llanto-no te quitaré mucho tiempo-al ver que ella se sentó
empezó a hablar-Caroline yo te amo, yo no puedo vivir sin ti, tú eres el
aire que respiro...
-Mentiroso hemos estado separados estos días y yo te veo
vivo-contestó de manera seria.
-Me estoy muriendo...
-Anda al
doctor entonces o llama a Candy porque ella es la enfermera no yo-dijo sin
darse cuenta de que todas las chicas estaban escuchándolos y
riéndose.
-Es que...yo...te necesito...
-Interesado, sólo me buscas
porque eso-respondió sin dejar de bordar-para tú información yo no tengo
dinero porque en la escuela donde enseño lo hago de manera
voluntaria
-Tú no entiendes....
-Ahora me has dicho bruta, ignorante.
Óigame bien señor yo soy una persona culta e inteligente, domino muchos
idiomas.
-Por favor déjame terminar por lo menos una frase-pidió
exasperado.
-NO me grites-contestó, ella sabía que Patrich odiaba que
lo interrumpan a cada rato.
-No lo hago-estaba a punto de perder la
paciencia.
-Si lo haces-dijo levantándose de la
silla
-No-también se levantó.
-Si.
-¿Me llama
mentirosa?-preguntó mirándolo a los ojos.
-Claro que no, es que tú no
entiendes...
-Otra vez me estás insultando.
-jajaja-las chicas ya no
pudieron aguantar la risa y empezaron a carcajearse
-Caroline tú sabes a
lo que Patrich se refiere-dijo Camila saliendo de su escondite.
-Ahora
dile lo que tú piensas-la animó Dayana.
-....
-No te cohíbas
primita-animaba Dayumi.
-A Caroline le comió la lengua el
ratón-reía Yumi .
-Dile que lo amas-empezó a hablar Candy- dile
que no puedes vivir sin él, que desde que se separaron no has podido dormir y
regresa con él de una vez para que dejes de tejer. Ya nos aburrimos de verte
tejer todos los días.
-Caroline yo te amo-le tomó la amo-y juntos
saldremos adelante, la policía va a capturar a Lizeth y todo se solucionará. Mi
amor confía en mí. Regresa conmigo.
-Dile que sí-la animaban
todas.
-¿Me aceptas?-preguntó besando su mano.
-Caroline no
pudo contener el llanto y lo abrazó muy fuerte-Si, no quiero separarme de
ti, te amo-hablaba entre sollozos para unirse en un
beso.
-Bravo-gritaron las chicas.
-Iré a avisarle a los
demás-salió corriendo Damaris.
-...
-Felicidades-dijo
Jharen.
-Me alegro por ustedes-Zunmy se acercó a ellos para
abrazarlos.
-Ya era hora-reía Didier-aparte de que tejes mal ya me
había cando de verte hacer lo mismo a cada hora del día.
-¿Qué se
celebra?
-Papá, Mamá-corrió Yumi a ver a sus padres.
-Hola
pequeña-dijo Diego abrazándola-cada vez estás más pesada.
-Mis
niñas-Jharitsa se acercó a saludar cada una de sus hijas y de sus
sobrinas-papá, mamá, sobrinos-refiriéndose a Didier y
Patrich.
-¿Cómo han estado?-preguntó Diego después de haber saludado a
todos-¿por qué hay demasiado vigilancia en la casa?
-De eso tenemos que
hablar-contestó Jharen
*****
-Mi amor viaja con cuidado-hablaba
Betsabeth al borde del llanto-me llamas en cuanto llegues.
-Betsabeth no
es la primera vez que viajo.
-Lo sé...pero cuídate mucho.
-Lo
haré-respondió sonriendo-Archie no te olvides de avisarle a la tía Elroy
sobre mi viaje, lamentablemente no tuve tiempo de avisarle.
-No te preocupes
tío, George, que tengan buen viaje.
-Gracias-contestaron los hombres y se
subieron al carro.