[code]
[/code]
Carta de Candy a Terry
(jamás enviada)
Carta 5
Querido Terry,
Acabo de leer en el periódico un artículo
acerca de tu interpretación como Hamlet donde recibes críticas muy favorables.
Me hace muy feliz leer eso ¡felicidades en tu éxito! Sabía que ese día llegaría.
Como si estuviera allí, puedo oír que se eleva un gran aplauso por tí que no
para. Y puedo ver que estás en un traje blanco y saliendo del telón para
agradecer la ovación una y otra vez con una amplia sonrisa. La señorita Pony y
la Hermana María dicen que eres el mejor Hamlet que han visto en su vida. Se
fascinaron al ver tu imagen en el periódico , y revoloteaban encima como
adolescentes.
Bueno Terry, has visitado el Hogar de Pony una vez, no es
así?
En aquel momento, yo estaba también de regreso ahí.
El tiempo
mientras corre a veces nos hace malas pasadas. Si no hubiera hecho pausas en el
camino y me hubiera apurado un poco, habría podido verte aquí.
¿Era la Colina
de Pony como la habías imaginado? ¿en realidad era una pequeña colina como para
un pony, no es así? Puedo imaginarte aunque no te vi, de pie en la Colina de
Pony... ese día nevaba.
Regresé a América corriendo tras de tí, y poco
después entré a la escuela de enfermería, mientras que soñaba con verte otra
vez... alguna vez.
“Hay algo que en verdad deseo hacer”, dijiste cuando
estudiábamos juntos en el Colegio San Pablo. Quería que vieras como yo también
podía encontrar mi propio camino. En ese entonces de verdad creía que te vería
de nuevo. Fuí tan feliz cuando encontré por primera vez un artículo en el
periódico hablando de ti.
“Terrus Graham” descubrí que la G de Graham
significaba la G de Grandchester. Cuando lo vi. ¡imaginé que era G de gorila!
...escuché una vez a tu madre llamándote Graham. Entendí que estabas renunciando
a tu apellido Inglés “Grandchester” para comenzar una nueva vida. Me di cuenta
de tu determinación.
A propósito, la gente de Broadway realmente tiene buen
ojo para descubrir el talento en gente nueva, pues te descubrieron
inmediatamente. Cada vez que leía acerca de ti pensaba que yo también tenía que
lograr el éxito en mi vida, como tú..
Nunca te imaginarás lo feliz que fui
al saber que venias a Chicago para una función con la compañía de
Stratford.
No sabías aún, que yo estaba en América . ¡En ese entonces yo
quería aparecer repentinamente, para darte una sorpresa! Desafortunadamente, la
función fue solamente abierta a personas con invitación. No había razón por la
que yo podría ser invitada porque era tan solo una enfermera. Cuando ya perdía
las esperanzas, Archie y Stear consiguieron un boleto para mí, entonces me sentí
realmente afortunada.
Sin embargo, no era mi día, estaba en turno de noche,
y nadie quería reemplazarme ese día. ¡Pero realmente tenía que ver la función!,
así que decidí que escaparía de mi trabajo para ir al teatro a verte. Como
sabes, soy buena en eso de escaparse. Pero ahora sí tenía una responsabilidad,
la de trabajar en el hospital, no como en el colegio. Más adelante esa noche, al
regresar, Frannie, una compañera del trabajo me regañó seriamente, y dijo que
debía concentrarme en mi entrenamiento como enfermera.
Cuando llegué al
teatro, Elisa hizo de las suyas una vez más y por su causa no pude verte desde
los asientos de los invitados.
Sin embargo, acabé viéndote entre bastidores.
Fuiste realmente maravilloso como rey de Francia --- debieron haber puesto a la
obra como título “El Rey Francia”, eso fue lo que pensé. Escuché tu clara y
familiar voz, y vi tu comportamiento refinado debajo de las luces. Tu imagen se
reflejó en mis ojos nublados por las lagrimas.
¡Fuiste impactante! ...tan es
así, que cuando saliste del teatro no pude acercarme, pues alrededor de ti había
una multitud de chicas queriendo verte. Grité “Terry!” con todas mis fuerzas,
pero mi grito fue opacado entre la multitud. yo quería acercarme Terry, en
verdad lo intenté, y mientras la multitud me empujaba te miré y vi a Susana
junto a ti mientras subían al carro. Ahora cuando veo atrás, pienso que eso fue
el principio de nuestra separación.
Nunca pudimos realmente encontrarnos, ni
en el Hogar de Pony, ni en el teatro, ni cuando fui a buscarte a tu hotel en
Chicago. Cuándo intenté verte en el hotel no estabas ahí... ¿verdad Terry? tú me
esperabas... fuiste a buscarme al hospital ¿lo recuerdas? oh, hubiera deseado
haberlo sabido. Mientras que estabas allí, Susana me envió lejos del hotel,
estaba muy triste por que no pude verte, tanto que solamente estuve vagando por
la ciudad hasta casi el amanecer; murmuraba repetidamente, “Terry, ¿es posible
que te hayas olvidado de mi? … No, no puede ser, no puede.”
Stear me dijo
más adelante, que fuiste a la recepción para invitados que hubo después de la
función, y entonces te enteraste que yo estaba en América, debes haberte
sorprendido mucho al saberlo. Deseaba en verdad ver tu mirada sorprendida, pero
yo no estaba ahí... y como te extrañaba.
Me deleité al saber que dejaste la
recepción inmediatamente cuando supiste que yo estaba ahí, sin importar que
dejaste plantados a tantos invitados.
Oh, realmente pudimos haber disfrutado
tanto esa noche... si hubiéramos sido más afortunados.
Pero finalmente pude
verte, fueron solo unos segundos, pero los suficientes para sentirme muy
dichosa. Y fue porque cuando regresaba al amanecer al hospital, el velador me
dijo que estuviste ahí, esperándome, y que partirías muy temprano en tren, así
que fui detrás de ti, una vez mas, hacia la estación. Cuando llegué allí, el
tren acababa de salir. Entonces corrí, corrí porque pensé que aunque no te podía
ver sabía que estabas ahí, ¡y fue cuando te vi! Te encontré el estar parado en
la cubierta.
Nuestros ojos se cruzaron apenas por un instante. Fue muy poco
tiempo… pero me sentí tan feliz.
Dulces recuerdos que ya están en el pasado,
Terry.
Si hubiera sabido que esto sucedería te hubiera escrito mas a menudo.
¿Pero es demasiado tarde... no?
Después de nuestra corta reunión, fui a
Nueva York sin saber que iba a ser un viaje de despedida para ti y para
mí.
Cuando recibí un boleto de Romeo y de Julieta, y el boleto del tren
solamente de ida hacia ahí, pensé que la espera finalmente había terminado, por
fin estaríamos juntos para siempre; oh, si, había estado esperando ese día para
reunirme contigo, contando los días con los dedos. Ademas, esa obra era algo muy
especial para nosotros... Romeo y Julieta. Ahora me sorprende que realmente
jugaste a ser Romeo.
Cuando iba verte otra vez en Nueva York, fue el momento
más feliz de mi vida porque no nos habíamos visto en mucho tiempo... todavía
guardo esa emoción en mi corazón.
En aquel momento, estaba impaciente por
encontrarte, que cuando te vi, aunque te noté ausente, no me di cuenta que algo
pasaba.
Ahora sé que estabas preocupado por Susana. Soy tan despistada que
no pude darme cuenta de la pena que pasabas por lo del accidente, no sabes
cuanto lamento no haberte podido ayudar en ese momento. Estoy tan triste ahora
por eso.
En realidad lo de Susana fue algo que sucedió por un motivo. Ella
realmente te amaba, y por eso se sacrificó por ti, y después intentó suicidarse.
Cuando me di cuanta de que tan grande es su amor, fue cuando decidí decirte
adiós Terry.
Me di cuanta que tu y yo nunca hubiéramos podido ser felices
después de lo que sucedió, nunca hubiéramos podido realmente disfrutar nuestro
amor, Susana siempre estaría presente.
Cuando decidí irme, tu me abrazaste,
sentí tu pecho en mi espalda y dijiste “Candy, se feliz, pase lo que pase”...
nunca lo olvidaré.
Gracias, Terry. Soy tan feliz ahora. Tengo amigos que
cuidan tanto de mi. Sobretodo, todavía tengo dulces recuerdos en mi corazón que
tu y yo compartimos. Nunca me olvidaré de tu pecho caliente en mi espalda, por
el resto de mi vida.
Por otra parte, Terry, tú no pudiste encontrar la
felicidad. Ya no podías actuar y tuviste que dejar la compañía, fuiste tan
tonto, Terry. Y yo más, porque solamente pensaba en mi propia pena, fui muy
egoísta.
Pienso que Dios quiso que te encuentre por casualidad en una obra
teatral de una compañía cualquiera. fue un día de invierno. Actuabas ebrio,
estabas muy mal. Casi salté al escenario frente a tí para empujarte fuertemente
y gritarte “¡recupérate! ¡vuelve a ser tú! ¡reacciona!” Deseé hacer eso por ti.
¿Terry, podrías oír mi voz gritándote en mi mente en aquel momento? porque en
cierto momento, en medio de la obra, recuperaste la templanza, y actuaste tan
apasionadamente... como antes. Y parecías otra persona, diferente a como
comenzaste, tu actuación se tornó vigorosa. No podría contener las lagrimas con
la emoción, es difícil de describir.
“Eres tú. ¡Tú eres Terry!” Murmuré en
mi mente.
¿supiste que tu madre Eleonor Baker se encontraba entre la
audiencia en aquel momento? Mas tarde ella se dirigió a mí cautelosamente. Me
dijo que había cancelado su trabajo en el rodaje de una película para seguirte
en secreto.
Ella fue muy amable en enviarme después un boleto para la obra
de Hamlet. Sin embargo, preferí devolvérselo.
No tengo el valor para verte
actuando en Broadway todavía.
Terry, estoy viviendo en el Hogar de Pony de
nuevo, trabajando como enfermera, han sucedido muchas cosas desde que rompimos.
Un individuo divertido, Stear, nuestro amigo, se ofreció voluntariamente
para la fuerza aérea en Francia y murió en la guerra. Siento tanto el perder a
mi gente más estimada uno por uno. Solamente Albert está siempre conmigo.
¡Terry, adivina qué! Albert es mi padre adoptivo... El Bisabuelo William.
Nos ha sabido engañar a todos, ¿no piensas que el también podría ser un fabuloso
actor?.
¡Oh querido! Me sorprende ver la cantidad de cosas que he escrito.
Me pregunto porque escribo una carta tan larga que no voy a enviarte, nunca lo
hago.
Tu artículo sobre el éxito Hamlet me hizo emocionarme, tal vez por eso
me sentí con ganas de escribir.
Ya casi va a amanecer. Puedo oír que las
campanas de la iglesia están sonando repetidamente a través de las montañas.
Terry, cuida muy bien de Susana. Leí el artículo en una entrevista que le
hicieron cuando regresaste a Broadway después de tu desaparición:
“Srta.
Susana, le tenía preocupada que Terruce le haya dejado y haya desaparecido?”
“No, no lo estaba. Porque confío en el y en lo que hace.”
Cuando leí la
entrevista, las lagrimas rodaron por mis mejillas. Pienso que Susana Marlowe es
una persona tan dulce. Como tú... Terry.
En aquel momento, no me elegiste a
mi, sino a Susana, después de pensar en eso comprendí lo doloroso que debió ser
para ti. Todavía me gusta como eres.
Terry, está Broadway tan lejos de aquí,
pero espero que recuerdes que siempre seré tu fan mas devota de America.
Por
favor piensa cuando actúes, que siempre tendrás mi mano para lo que necesites.
Tarzan Pecosa.
P.D. Te amé.
Candy Blanca...
En el hogar de Pony
Información
* Gracias especiales a Arexu por sus hermosas
creaciones
* Arexu